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iProfesional | Management

Cuánto cuesta la certificación en Inteligencia Artificial con respaldo de la UBA

Aumenta AI y la UBA lanzan una certificación en inteligencia artificial por $200.000. Descubrí cómo mide tus habilidades profesionales

13/10/2026
Actualizado 15:50hs

Usar ChatGPT para redactar un correo o resumir un documento no convierte por sí solo a una persona en un profesional preparado para trabajar con inteligencia artificial. Esa es la idea que Agustín Coll, CEO de Aumenta AI, quiere instalar con la Certificación del Profesional Aumentado por IA, una propuesta de 20 horas que combina formación, simulaciones de trabajo y una evaluación final. Para los profesionales que se anoten por su cuenta cuesta $200.000; los estudiantes de universidades asociadas podrán acceder sin cargo.

Aumenta AI es una empresa argentina que desarrolla plataformas de capacitación y evaluación para medir cómo profesionales y equipos incorporan la inteligencia artificial a su trabajo. Su negocio apunta a universidades y empresas que buscan formar, evaluar o seleccionar talento con esas habilidades, en un mercado donde el 46% de las PyMes exige saber de IA para contratar.

La credencial cuenta con el respaldo de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que adhirió al marco de competencias creado por la empresa y coemitirá los certificados para sus alumnos. También se incorporaron las universidades nacionales de Cuyo y San Luis.

Coll evita presentar la inteligencia artificial como una herramienta que reemplaza automáticamente a las personas. "Un profesional aumentado es alguien capaz de convertir las capacidades de la IA en mejores decisiones, mejores productos, mejores procesos y mayor impacto, sin ceder criterio, responsabilidad ni dominio sobre el resultado", explicó en una entrevista con iProfesional.

Para el CEO, no alcanza con pedirle a una herramienta que resuma un informe o redacte un texto. El punto es decidir qué parte de un problema conviene delegarle, qué información necesita para responder y cuándo esa respuesta debe ser revisada por una persona.

"Potenciarse con IA requiere reconocer oportunidades y repensar cómo se trabaja. Implica tanto ganar eficiencia como ampliar lo que uno es capaz de hacer, desde explorar más alternativas hasta abordar problemas que antes no podía resolver".

Aumenta AI nació de la experiencia de Coll y Santiago Vespoli como profesores universitarios. Durante algunos años probaron la plataforma en sus materias y, en enero de este año, constituyeron formalmente la empresa.

Según detalló Coll, el negocio genera ingresos a través de capacitaciones corporativas, programas universitarios, evaluaciones de desempeño y procesos de selección. "La empresa es rentable desde el inicio y no necesitó levantar capital externo", aseguró sin precisar detalles de facturación.

La empresa aspira a llegar a 200.000 profesionales certificados durante su primer año. Para eso buscará ampliar los acuerdos con universidades y otras organizaciones que permitan ofrecer el programa sin cargo.

Cuánto cuesta la certificación de Aumenta AI y qué evalúa

El recorrido combina 20 horas de capacitación, práctica y evaluación. Quien considere que ya domina las habilidades también puede ir directamente a la instancia de certificación.

"Los participantes pueden desarrollar las habilidades del marco y ponerlas en juego en simulaciones de situaciones profesionales. La certificación se obtiene por las habilidades demostradas, independientemente de dónde o cómo se hayan aprendido", señaló Coll.

Las simulaciones ubican al participante frente a un problema de trabajo. Puede asumir un rol, conversar con colegas, clientes o proveedores recreados por agentes de IA, recibir información y tomar decisiones que alteran el desarrollo de la situación.

Coll dio un ejemplo. Una empresa tiene demoras en la atención al cliente. La persona evaluada debe detectar dónde está el cuello de botella, resolver qué tareas podrían delegarse a la inteligencia artificial, cuáles necesitan intervención humana y cómo organizar ese proceso. En el camino, puede encontrarse con una recomendación incorrecta o un pedido que involucre datos sensibles.

"Evaluamos cómo aprovecha la IA, qué comprende de sus posibilidades y límites, cómo organiza el trabajo y qué criterio aplica al decidir. Importan tanto la solución que propone como las acciones y los fundamentos que lo llevaron a ella", explicó.

Allí aparece uno de los puntos más delicados del modelo. La tecnología puede intervenir en muchas tareas, pero no responder por las consecuencias de un error. "Que la IA se haya equivocado no puede ser una justificación válida", advirtió Coll. En áreas como salud, finanzas, educación o derecho, eso obliga a verificar los resultados, proteger información sensible y aplicar controles más exigentes cuanto mayor sea el impacto de una decisión.

La evaluación contempla 16 habilidades agrupadas en cuatro dimensiones, entre ellas el uso productivo de la IA, el conocimiento de sus alcances y límites, la coordinación entre personas y sistemas, y el criterio profesional. Los casos se adaptan a la carrera, la facultad o la actividad laboral de cada participante.

La certificación está disponible desde el 9 de septiembre. Según detalló Coll, el precio para un profesional que se inscriba por su cuenta es de $200.000 e incluye las 20 horas de capacitación, las prácticas, la evaluación y la emisión de la credencial.

El desempeño lo califica un sistema de inteligencia artificial a partir de una rúbrica diseñada por personas. La empresa busca que la credencial tenga niveles comparables con los de una certificación de idiomas y pueda exhibirse en LinkedIn.

Las empresas ya aparecen como una parte decisiva del modelo. Aumenta AI trabaja con organizaciones que analizan usar la certificación para asignar licencias pagas de herramientas de IA o como condición para ciertos ascensos. "Tiene sentido que las organizaciones busquen identificar quiénes están preparados para aprovechar esa tecnología y asumir nuevas responsabilidades", afirmó Coll.

Para el ejecutivo, comprar licencias no resuelve por sí solo la incorporación de estas herramientas. "Dar tiempo para aprender, experimentar y aplicar la tecnología a problemas reales es una inversión en la capacidad de la organización", sostuvo. También advirtió que puede abrirse una brecha entre quienes acceden a formación y quienes quedan afuera si las compañías no acompañan ese proceso.

Universidades de Ecuador y Colombia están adhiriendo al marco de competencias y comenzarán a certificar a sus estudiantes desde octubre. También hay conversaciones avanzadas en Paraguay y Perú.

Para el profesional que mira estos cambios con temor, Coll propone empezar por lo conocido. "Le recomendaría partir de su experiencia profesional y explorar cómo trabajar con IA sobre un problema que conozca bien. Ese conocimiento es una base valiosa para evaluar lo que recibe y aprender a complementarse con la tecnología".