Zapatos cargados de ideología: la polémica campaña xenófoba que usaba diseños de Louboutin
¿Puede una organización de extrema derecha usar un distintivo de una marca de lujo para denunciar el trato que el Islam da las mujeres?
No, según acaba de dictaminar la justicia belga. El tribunal de comercio de Amberes dio 24 horas de plazo a la agrupación Vrouwen tegen Islamering (Mujeres contra la islamización) para que retire un cartel en el que se muestran las suelas rojas que se convirtieron en distintivo del diseñador francés de zapatos Christian Louboutin.
La polémica surgió después de que Anke Van Dermeersch, ex Miss Bélgica y actual senadora del partido separatista flamenco y xenófobo Vlaams Belang, posara de espaldas mostrando los distintos baremos que, según los extremistas flamencos, usan los musulmanes para dictaminar cómo deben vestir las mujeres, informó El País.
Si éstas cubren sus piernas completamente actúan "de acuerdo con la sharía". Los adjetivos van subiendo de tono según se avanza por la pierna: "puta", si muestra la pantorrilla. El muslo va acompañado de la palabra "violación", y un poco más arriba ya se escribe "lapidación". "¿Libertado o Islam?", concluye la campaña.
El diseñador se separa de la acción
Louboutin, que no desea que sus exclusivos productos se relacionen con un partido que reclama la independencia de Flandes y la obligación de imponer a los inmigrantes la lengua y cultura flamencas, logró que la Justicia obligue a la organización a retirar todos los carteles y material informativo con las famosas suelas rojas.
La marca francesa argumenta que no autorizó el uso de sus zapatos y que la acción daña su imagen.
Pero el dictamen de los jueces no va a cambiar demasiado la campaña. El líder del partido, Filip Dewinter, reaccionó rápidamente: publicó en su cuenta de Twitter el nuevo diseño con el que equiparan Islam y opresión contra la mujer.
Ahora Anke Van Dermeersch ya no está de pie, sino tumbada; y las suelas de sus zapatos no se pueden relacionar con Louboutin, ya que no serán rojas, sino que se han teñido del amarillo, color que representa a los flamencos. La marca de lujo se libra de que se la relacione con un tema tan polémico, pero los extremistas siguen con la campaña, señaló Elñ País.
Menos éxito tuvo la creadora original de la imagen, la estudiante canadiense Rosea Lake, que con esta foto trataba de mostrar los prejuicios a los que las mujeres tienen que hacer frente. Nunca pensó que tuviera que luchar contra la apropiación de sus ideas por parte de un partido ultra flamenco.