Los consumidores ya no quieren comida enlatada: las ventas de sopa, en declive
Después de décadas de crecimiento sostenido, el mercado mundial de la sopa se contrajo en 2009 y 2010. Si bien las ventas crecieron desde entonces, el repunte fue casi plano, con avances inferiores al 1%.
Esta tendencia afecta particularmente a la categoría de sopa enlatada o en conserva, en declive en gran parte de Europa, EEUU y Australia.
La caída en 2013, según cálculos de la consultora Euromonitor, ronda el 2% interanual en España, Francia e Italia, el 5% en Australia y cerca de 6% en los Países Bajos.
Los cambios en los hábitos alimentarios de los EE.UU., el mercado de sopa más grande del mundo, son la principal causa. La región consume más del 70% de sopa enlatada y en conserva del mundo, pero la menor demanda está probablemente ligada a una mayor conciencia acerca de los aspectos negativos de los alimentos procesados y enlatados.
Aunque no necesariamente el producto es lo que produce el rechazo sino el envase. Los consumidores rechazan cada vez más las latas, de acuerdo a Euromonitor. Este formato no sólo se percibe como un artículo difícil de abrir, pesado y perjudicial para el medio ambiente, sino que también el imaginario social considera al contenido como un alimento no fresco.
De esta forma, la sopa está perdiendo votos. Campbell, el mayor vendedor del mundo en esta categoría, está preocupado por esta situación.
La compañía empezó a alejarse de su famoso recipiente de metal y puso en marcha "Campbell Go", sopa que se vende en bolsas. También se asoció a otras empresas para ampliar su oferta en porciones individuales.