Aumenta la publicidad low-fat
La guerra contra las grasas
Durante todo el 2004, las empresas de alimentos sufrieron fuertes denuncias por su política de promocionar productos con poco valor nutritivo.
Con la aparición del film Super size me, que denunciaba a McDonald's por vender alimentos nocivos para la salud, y varias investigaciones que daban cuenta de un gran aumento de la obesidad entre los niños, las compañías alimentarias sufrieron grandes bajas en sus ventas. Las más afectadas fueron aquellas que se dedican a la producción de golosinas o comidas caratuladas como "chatarra".
A raíz de esto, los gobiernos pusieron manos en el asunto instando a que la cantidad y el tipo de publicidad, en especial la que se dirige a los dedicados para niños sea más limitada y responsable.
Cambio de táctica
Tras el fuerte tirón de orejas recibido durante el 2004, las empresas se volvieron más receptivas de los reclamos por alimentos más sanos y promociones más claras. Así es que el incremento en los presupuestos publicitarios responde a una política más aguerrida a favor de una dieta nutritiva. Esto se puede apreciar teniendo en cuenta que antes de fin de año más del 36% de los alimentos tendrán menos sal, un 15% tendrá menos grasas y un 10% tendrá menos azúcar que el año pasado.
"Hay gente que dice que no debemos publicitar nuestros productos", afirma Larry Light, director global del área de marketing McDonalds, "si queremos educar a nuestros niños, tenemos que comunicarnos con ellos". Esta frase refleja la nueva política adoptada por las compañías alimenticias tanto en Inglaterra como en el resto del mudo.
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Fuente: Media Guardian