Publicidad de alto vuelo
Michael Ryan, el ejecutivo que comanda la compañía aérea de bajo costo Ryanair, está decidido no sólo a ahorrar costos sino también a maximizar las posibles nuevas fuentes de ingreso. La propuesta de Ryanair pasa por ofrecer espacios dentro de sus aviones como para que las marcas puedan publicitarse.
Ubicar un logo dentro de sus aviones se cotiza a u$s180 mil anuales. Hasta ahora han logrado venderle espacios a la automotriz Jaguar, al diario The Sun, a Hertz y a Cable & Wireless en rutas internas dentro de Irlanda.
Santina Doherty, la jefa de publicidad de Ryanair, proclama que la publicidad en los aviones es una buena manera para llegar a las 35 millones de personas que viajan anualmente por este medio. Los espacios son vendidos por Inflight, la compañía que edita las revistas de a bordo.
De todos modos, todavía no se han creado sistemas de medición de impacto de este tipo de anuncios, aunque no se descarta que Nielsen se ocupe pronto de evaluar cómo se capta la publicidad a 10 mil pies de altura.
La iniciativa de poner mensajes en los aviones no es nueva. De hecho son como grandes pantallas voladoras. Se han utilizado para promocio
Díscolos
Ryanair es una compañía conocida no solo por tener una política agresiva de bajos precios sino que también suele adoptar un tono fuerte y polémico en sus comunicaciones. Es conocido el aviso que publicó anunciando su llegada a Bruselas. Allí se ve la emblemática imagen del nene haciendo pis (Manneken Pis) y se hace alusión a las tarifas de Sabena, la compañía de aviación belga. Tampoco tienen problema en hacer alusiones de doble sentido para tratar de promocionar la venta de dos pasajes por uno mostrando imágenes de neto contenido erótico y lo anuncian sin eufemismos.