El superávit fiscal es insuficiente, advierte el Fondo Monetario
(AP y Télam) - El Fondo Monetario Internacional (FMI) reclamó al Gobierno que incremente el superávit fiscal, habilite aumentos de tarifas de los servicios públicos y otorgue nuevas compensaciones a los bancos por las pérdidas derivadas de la pesificación, aunque destacó el progreso económicos de los últimos meses y saludó el resultado positivo del canje de la deuda en default.
El organismo que conduce el español Rodrigo Rato difundió el informe final de la revisión de la economía argentina que concluyó el lunes pasado, en el que también se urge al Gobierno a dejarn flotar libremente la cotización del dólar, incrementar las tasas de interés para controlar la inflación, y utilizar las reservas del Banco Central para seguir cubriendo los vencimientos de la deuda.
Para el Directorio del FMI, en el que pisan fuerte los siete países más ricos del mundo, la pauta de ahorro fiscal del 3,8 por ciento del PBI (consolidado entre la Nación y las provincias) es insuficiente, y deberían adoptarse "medidas que aseguren alcanzar un superávit más alto, preferiblemente cercano al nivel alcanzado en 2004", cuando llegó al 5,1 por ciento del producto.
Para ello, los directores llamaron a introducir "restricciones más fuertes al gasto y al endeudamiento provincial, menos discreción del financiamiento federal a las provincias, mejor coordinación de las políticas fiscales entre los distintos niveles de gobierno, más transparencia presupuestaria y una contabilidad consistente al nivel provincial".
También pidieron "la eliminación de los impuestos distorsivos sobre las exportaciones y las transacciones financieras", según quedó consignado en el texto final de la revisión.
"La situación en el sector de servicios públicos no es sustentable, y la falta de resolución de temas cruciales tendría consecuencias perjudiciales para la estabilidad macroeconómica, el clima de inversión y el crecimiento futuro", apuntaron además los jerarcas del Fondo, en una poco velada alusión a los reclamos de las privatizadas para aumentar las tarifas.
Según su criterio, las autoridades argentinas deberían "alcanzar rápidamente acuerdos de colaboración de largo plazo con las concesionarias de servicios públicos, que aseguren un retorno económico apropiado y una inversión futura adecuada en esos sectores".
Los grandes bancos tampoco quedaron fuera del reclamo: "El sistema bancario sigue vulnerable y subcapitalizado en relación a los estándares internacionales, y varios temas siguen pendientes, en particular los relacionados con las compensaciones por las pérdidas inducidas por la política económica y por los amparos judiciales", sostiene el texto de la revisión.
Los directores advirtieron además su rechazo "al rol en expansión de los bancos públicos" y urgieron a la Argentina "a articular una estrategia que pueda clarificar el rol del sector público en el sistema bancario de cara al futuro".
Pese a que calificaron el canje de la deuda recientemente concluído como "un paso importante en la normalización de las relaciones con los acreedores", enfatizaron que sólo "bajo un escenario de reforma proactiva, incluyendo un alto y sostenido esfuerzo fiscal, el ratio deuda/PBI podría volver a niveles más confrotables en el mediano plazo, y permitiría un final anticipado para el uso de los recursos del Fondo".
También recordaron que "aproximadamente 20.000 millones de dólares de capital se mantienen en default", en poder de los acreedores que no aceptaron la quita propuesta por el Gobierno.
"La mayoría de los directores consideraron apropiado que las autoridades tengan la flexibilidad suficiente para utilizar sus reservas internacionales para financiar los significantes niveles de servicios de la deuda, incluyendo los pagos al Fondo que caen en los próximos meses, aunque algunos directores cuestionaron el uso de las reservas internacionales para ese propósito", revela además el texto difundido esta noche.
Por eso, los miembros del Directorio "saludaron los recientes esfuerzos de las autoridades para elevar las tasas de interés, pero creen que un fortalecimiento adicional es deseable", y "recomiendan que la base monetaria se llevada al piso de la meta establecida por las autoridades".
"Algunos directores también alertaron sobre los riesgos inflacionarios de utilizar la política monetaria para obtener una estabilidad del tipo de cambio", e incluso "unos pocos advirtieron contra el uso de los controles de capital como medio para resistir presiones sobre el tipo de cambio", precisa el informe.
En ese contexto, "la mayoría de los directores llamaron a incrementar la flexibilidad de la tasa de cambio, señalando que la intervención del Gobierno en el mercado cambiario debe ser transparente y remarcando que la competitividad se consigue mejor por reformas estructurales y una política macroeconómica prudente".
El Gobierno pidió al Fondo reiniciar las negociaciones para refinanciar unos 2.300 millones de dólares que vencen hasta fin de año, y que no podría cubrir con fondos propios si sigue atendiendo los pagos del resto de sus pasivos.
Para lograr esa refinanciación el Ministerio de Economía deberá alcanzar un entendimiento con el organismo, en el cual los delegados procurarán incluir compromisos sobre las cuestiones que enumeraron en la revisión difundida hoy.
Reacción en Economía
El Ministerio de Economía señaló que "no hay sorpresas" en las peticiones expresadas por el Fondo en el documento que resulta de la revisión de la macroeconomía argentina, considerado como los lineamientos generales para reanudar las negociaciones con vistas a refinanciar los 2.300 millones de dólares que vencen hasta fin de año.
"Todo lo expresado en el Artículo IV ya era conocido. No hay sorpresas en ese sentido ni tampoco en varias de las peticiones hechas por el Fondo, ya que forman parte de las políticas que generalmente expresa el organismo", dijo un funcionario en declaraciones a la prensa.
"Todo esto es parte de un mismo discurso", agregó el funcionario quien señaló que "desde ahora en más, comienza una lenta negociación".
www.infobae.com