La viabilidad de los beneficios a pequeñas y medianas empresas
El proyecto -aportado por la agencia FOIA- ya ingresó en Diputados, y una vez convertido en ley sería reglamentado. Pero de esta reglamentación y de las condiciones que ella establezca, dependerá que más o menos Pyme se beneficien con el régimen propuesto.
Si bien diputados y senadores parecen favorables a la iniciativa, dado que consideran que incentivarían el crecimiento de la economía y en particular de las Pyme, también destacan que las condiciones particulares en las cuales se instrumentan estos planes son cruciales.
Esto es así dado que muchas Pyme, frente a medidas similares de incentivo de la economía, han quedado afuera en virtud de cupos, montos, plazos y demás requisitos específicos de esta clase de regímenes.
Por lo tanto, la consecuencia concreta podría ser la exclusión del beneficio para algunas empresas, aun cuando en principio pudieran aspirar a ser beneficiarias de regímenes como el señalado.
Esta medida de incentivo fiscal debería ser viable si se piensa en que estamos frente a una recaudación que es récord y que se presenta el escenario adecuado para practicar incentivos en materia tributaria, tanto respecto de los beneficios a las Pyme como de eliminar o, al menos, reducir mecanismos distorsivos del esquema tributario.
Todo parece indicar que es el momento oportuno y que no es muy sencillo que estos niveles de recaudación se repitan si evaluamos antecedentes de recaudación tributaria en nuestro país.
No obstante, éste no es el único punto a tener en cuenta. El hecho de mantener un coeficiente de relación entre los bienes de uso y las remuneraciones, que plantea el proyecto, no siempre es tarea fácil y podría derivar en la exclusión de determinadas Pyme del régimen señalado.
Si bien es cierto que es intención del Gobierno que no exista sustitución de bienes de capital por mano de obra, la ecuación resulta compleja.
Más allá de la modalidad adoptada, queda un largo camino de debate parlamentario y un profundo análisis de la medida propuesta.
Dependerá del nivel de consenso que encuentre la iniciativa del Ejecutivo en diputados y senadores si el proyecto podrá convertirse en ley, pero también cabe señalar el peso que tendrá su reglamentación para contribuir a la viabilidad de su implementación.
Samanta Linares es editora de la Sección Contadores
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