Para el CEO de Shell, deben invertirse más de u$s25.000 millones por año en energía
Juan José Aranguren, con 36 años en Shell y 12 como presidente de la petrolera, destacó que "hoy la matriz energética explica el 12% de las importaciones del país y que se ha pasado de un escenario donde el Estado subsidiaba a las empresas a otro en el que los consumidores subsidian a la industria".
En diálogo con los medios en la inauguración de una nueva estación de expendio de combustibles en Tigre y antes de partir a la apertura de otra en Escobar, Aranguren comentó que "en las próximas semanas ingresarán al mercado 950.000 barriles de petróleo nigeriano que adquirió Enarsa para abastecer a refinadoras locales a 60 dólares el barril, ante la menor producción de crudo de cortes de calidad que se extrae de la Cuenca Neuquina, dado que el de la Cuenca San Jorge es más pesado y se destina casi totalmente al mercado de exportación".
"La industria se puso de acuerdo en importar un cargamento grande, en este caso de 950.000 barriles, los cuales serán distribuidos en proporción de lo que puede absorber cada una de las refinerías: Shell, Axion, Oil, Petrobras y la petrolera bajo control estatal YPF firmaron el acuerdo en el que se comprometen a comprar una cuota de ese embarque, dijo el ejecutivo".
Y si bien los precios internacionales están en baja, el Gobierno persigue una política energética que les paga a los extractores de crudo a razón de u$s77 el barril, luego de la baja de u$s7 a comienzos del año. De ahí que por el petróleo nigeriano las refinerías pagarán u$s75 más dos de costo financiero anticipado de la logística de la operación y el consumidor debe pagar más por la devaluación del peso, dado que se estima que el 80% del costo de las refinerías está dolarizado.
Aranguren estimó que "si hoy se alinearan los precios internos de producción de crudo al precio internacional, tornaría inviable muchas explotaciones, con el consecuente impacto social". Por eso consideró que lo esencial es "diseñar un nuevo marco regulatorio, que dé certidumbre y establezca reglas claras de largo plazo, para que vuelvan las inversiones productivas de riesgo".
Al respecto, el presidente de Shell dijo a Infobae que "no se puede medir cuánto se dejó de invertir en los últimos años: nadie lleva esa cuenta, sino cuánto se necesita para los próximos siete a ocho años, para lograr la seguridad energética, a partir del alto potencial que tiene la Argentina tanto en petróleo como más aún en gas no convencional, y eso da un número de 25 a u$s35.000 millones por año".
Sobre esa base y de los estudios realizados en la cuenca neuquina que es la que ofrece mayor potencial, Juan José Aranguren resaltó que "hoy el sector energético es parte del problema, por el costo que genera en términos de uso de divisas y necesidades fiscales, pero también será gran parte de la recuperación del futuro de mediano y largo plazo".