Efecto Barrick Gold: tras el derrame de cianuro en San Juan, un estudio confirma que el agua "no es potable"
Pese a esto, no es posible determinar su indicencia en los resultados. El argumento de la minera es que el agua de la zona siempre fue de mala calidad
La Unión Vecinal de Tamberías, en la localidad sanjuanina de Jáchal, presentó la semana pasada una denuncia penal, a raíz de un nuevo estudio realizado tras el derrame de cianuro en la mina Veladero, que detectó la presencia de ese metal pesado en el agua potable y en el agua para riego.
El análisis fue encargado y costeado por una jubilada que tiene miedo de mudarse a la zona. Los estudios fueron realizados por el laboratorio privado Raña SRL, con sede en Neuquén, en base a tres muestras tomadas en Tamberías un mes después del derrame: agua de riego, agua de la canilla y agua mineral. Naturalmente, esta última es la única que los científicos concluyeron que es apta para el consumo humano.
La muestra de agua de riego fue considerada "químicamente no potable" ya que superó los límites que el artículo 982 del Código Alimentario establece para el arsénico, los cloruros y la dureza.
Algo similar ocurrió con el agua de la canilla, cuyos valores de cloruros y sulfatos, su dureza y los sólidos disueltos totales superaron el máximo recomendado por el Código Alimenticio para el consumo humano.
No obstante, no es posible determinar la incidencia del derrame en los análisis. El argumento histórico de Barrick Gold es que el agua de la zona siempre fue de mala calidad.
Las muestras fueron realizadas por Mónica Barbagallo, una jubilada que vive en Neuquén. Barbagallo no se conformó con los análisis oficiales del gobierno de San Juan, Barrick Gold y la Universidad de San Juan, tres fuentes vinculadas directamente a la megaminería que negaban la contaminación, y mandó a examinar sus propias muestras, con un gran esfuerzo económico mediante.
A raíz de los resultados, la semana pasada la Unión Vecinal de Tamberías, que está a cargo de la distribución del agua potable en esa localidad, presentó a través de sus abogados una denuncia penal ante el juez Pablo Oritja, de Jáchal, el mismo magistrado que tiene a cargo los dos expedientes principales sobre el derrame de cianuro.