Inmobiliarias ya prevén fuerte baja en precios de propiedades para la post cuarentena

Inmobiliarias ya prevén fuerte baja en precios de propiedades para la post cuarentena
Los comercializadores se organizan para un gradual retorno a la actividad. Nuevos protocolos y perspectivas de un mercado que cambió por completo
Por Patricio Eleisegui
20.04.2020 11.00hs Negocios

Heridas de gravedad por el parate económico derivado de la cuarentena extendida, las inmobiliarias prenden velas a Alberto Fernández con la expectativa de resultar incluidas en los rubros que a partir del próximo domingo comenzará a normalizar sus actividades comerciales.

Los comercializadores de inmuebles arriban a este tramo de la pandemia con pronóstico de quiebra generalizada si no surgen políticas que oxigenen al sector. En ese sentido, desde Reporte Inmobiliario indicaron a iProfesional que sólo una de cada 10 inmobiliarias logró mantener sus cobranzas con normalidad durante el aislamiento obligatorio.

La consultora llevó a cabo un muestreo que abarcó a múltiples actores de la comercialización y que obtuvo 1.366 respuestas. Del total de los consultados, más del 30 por ciento reconoció graves problemas de incobrabilidad. En diálogo con este medio, José Rozados, CEO de Reporte Inmobiliario, advirtió que la mayoría de las inmobiliarias expuso que dejó de percibir pagos sobre todo en conceptos como comisiones, asesoramiento y honorarios en general.

A raíz de esto, y en virtud de la parálisis, los comercializadores reconocieron en casi un 100% que avanzaron con recortes de gastos en general. "La mitad dijo haber achicado el pago de impuestos, por ejemplo. Otros, que aplicaron medidas para el personal", dijo el experto. Casi el 40 por ciento de los consultados, según pudo constatar iProfesional, admitió haber bajado los desembolsos en términos de personal.

"No es que se hayan multiplicado los despidos. Sí ocurre que las inmobiliarias de repente dejaron de pagar determinados premios o los plus que se abonan por el cumplimiento de objetivos. Muchos vendedores quedaron cobrando sólo el sueldo básico. De esa forma, los desembolsos para los dueños han venido siendo muchos menores", explicó Rozados.

El especialista comentó que entre los comercializadores prevalece la idea de que, más allá de que la actividad resulte o no habilitada para retomar la operación a partir de la próxima semana, el movimiento recién recobrará cierta normalidad a partir del tercer trimestre de 2020.

"La mayoría expresó que observa una mejora a partir de julio. Esto que vemos es toda una redefinición para el mercado inmobiliario. En lo que sí hay cierta certeza es en que asistiremos a una nueva baja en el valor de los inmuebles", anticipó Rozados.

En coincidencia con esta apreciación, fuentes del mercado del ladrillo interpeladas por iProfesional pronosticaron una profundización de la baja de precios detectada semanas previas al inicio de la cuarentena. Ya en marzo, las cotizaciones de los usados en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires mostraron un retroceso del 10% respecto de igual mes de 2019.

Compradores, con más poder negociador

"Las ventas ya venían muy bajas, creo que en ese sentido va a seguir igual. Van a estar paralizadas por un tiempo porque los valores seguirán bajando. Cada vez más. Quienes tengan dólares van a especular a la espera de un precio menor", comentó a este medio Damián Garbarini, director de DG Negocios y Red 777.

Otro comercializador, que optó por el off the record, también vaticinó números hacia abajo en las cotizaciones. "La demanda venía planchada antes de que estallara todo el problema sanitario. No hay por qué pensar que podría ocurrir lo contrario cuando estamos a punto de salir de una parálisis total de la economía. Quienes tengan dólares en la mano podrán imponer sus condiciones. Y más de un vendedor, con tal de hacer algo de pie en medio de la crisis, aceptará una rebaja importante", dijo.

Rozados, de Reporte Inmobiliario, también dio por descontado que tras la cuarentena "habrá gente necesitada de vender". Sostuvo que "mucho empresario pyme podría inscribirse en esa tendencia como forma de seguir sosteniendo algún emprendimiento", y que en esa misma dirección no faltara quien "decida desprenderse de lotes en los que nunca llegó a construir".

"El precio del usado bajará aunque es imposible determinar cuánto. Las cotizaciones en gran medida quedarán libradas a la contraoferta, que marcará el pulso. Los precios que conocíamos previo a la cuarentena no existen más. Habrá un nuevo nivel, así como un nuevo escenario. La pregunta es si los bancos proveerán financiamiento para quienes quieran ir por un inmueble aprovechando este cambio que se viene en los valores", expresó.

Diego Migliorisi, socio gerente de la inmobiliaria homónima, sostuvo que el primer movimiento post parate correrá por cuenta de los alquileres, aunque anticipó que habrá avances en operaciones de compraventa "colgadas" por la cuarentena.

"Consultas estamos teniendo, es decir que hay gente interesada en ver inmuebles. Obviamente, la cantidad mermó un 30 o 40 por ciento, pero hay gente que quiere adquirir propiedades. Luego veremos qué sucede con las cadenas de pago y a quiénes afecta, pero creo que el mercado inmobiliario será de los que más va a levantar", confió.

Post cuarentena: los recaudos

Al margen de lo que ocurra con las cotizaciones, lo cierto es que el segmento de las inmobiliarias ya delineó una serie de protocolos que regirán a partir del regreso a la actividad.

Desde la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA) acercaron un esquema de pautas que contempla, en sus primeros puntos, el veto al ingreso a las inmobiliarias por parte de adultos mayores, mujeres y niños, la limpieza y desinfección profunda de las oficinas, y los pagos a través de medios electrónicos o depósito bancario.

"Se permitirá el ingreso de personas, conforme el espacio físico que dispongan los lugares de atención, cuidando de que exista suficiente distancia entre las personas, debiendo las mismas conservar la distancia adecuada. En caso de oficinas comerciales se permitirá el ascenso o descenso de persona una persona a la vez. Los establecimientos deberán poner a disposición del cliente alcohol en gel y un baño para el lavado de manos cuando se requiera", se indica en el protocolo de la organización.

Alejandro Bennazar, titular de la CIA, dijo a iProfesional que las pautas "pueden recibir ajustes de las autoridades sanitarias" pero que su implementación a rajatabla comenzará desde el inicio del fin de la cuarentena.

"Estamos dentro de los días de cobranza lógicos para lo que tiene que ver con alquileres, por ejemplo. La idea es garantizar la seguridad de la salud en todo momento. Vamos a intensificar los cuidados porque habrá que solucionar situaciones en lo que corresponde a contratos por vencer y las renovaciones", precisó.

El directivo dio por descontado que la actividad inmobiliaria también contará con ítems que se irán "habilitando de a poco". En ese sentido, reconoció que movimientos que requieren de la participación de varias personas, en concreto las mudanzas, de seguro quedarán aplazados para mucho después de levantado el aislamiento total.

"El Gobierno seguramente irá modificando o implementando medidas y concesiones a partir de la evolución de la situación del coronavirus. En tanto hay mucho énfasis en cuidar las distancias y evitar que la gente se junte, es lógico que los movimientos grandes se mantengan interrumpidos en una primera etapa", comentó.

Protocolo de los corredores

CUCICBA, el colegio de los corredores inmobiliarios, también estableció un protocolo a seguir post cuarentena. Algunos de los puntos a resaltar:

  • Solo se permitirá un máximo de dos personas para la atención a clientes. A ellos se sumarán una persona para actividades administrativas y otra para tareas de limpieza.
  • La inmobiliaria deberá proporcionar a los clientes alcohol en gel. No se permitirá el ingreso a quienes no acepten desinfectar sus manos.
  • Se permitirá un ingreso limitado de personas en forma simultánea.
  • Los inmuebles que se muestren a clientes deberán limpiarse y desinfectarse antes, durante y después de cada ingreso de visitantes. También se deberá ofrecer alcohol en gel y un baño para el lavado de manos a quienes los visiten.
  • Deberá mantenerse la distancia social en todo momento durante las visitas a inmuebles. En el caso de que deban utilizarse ascensores para acceder a los inmuebles, su uso deberá ser individual.