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Se duplicó el interés de argentinos por invertir en tierras y lotes en Uruguay: zonas más buscadas

Se duplicó el interés de argentinos por invertir en tierras y lotes en Uruguay: zonas más buscadas
Vaivén del dólar e impuesto a la riqueza aceleran el interés por lotes en el país vecino. Federico Nordheimer aporta detalles y perspectivas
Por Patricio Eleisegui
04.10.2020 19.01hs Negocios

La turbulencia permanente que exhibe el tipo de cambio, así como las restricciones impuestas al dólar oficial, el cambio de reglas para los productores del agronegocio, y el impulso del impuesto a la riqueza, acentuaron el interés de empresarios e inversores argentinos por hacerse con tierras del otro lado del Río de la Plata.

La tendencia comenzó a hacerse más visible en el primer tramo de la cuarentena tras la irrupción del Covid-19, pero terminó de consolidarse a partir de la recesión económica y las más recientes decisiones del Gobierno en términos de política cambiaria y la incertidumbre bancaria.

Federico Nordheimer es director de la comercializadora de tierras homónima y uno de los actores del segmento inmobiliario rural que, desde Argentina, mejor conoce el negocio de la compraventa de lotes y propiedades en Uruguay.

En diálogo con iProfesional aportó detalles sobre las variables detrás del renovado interés de los argentinos por activos en el país vecino, los valores predominantes y las zonas que concentran el mayor interés. También se refirió al "efecto Galperín" cómo un "llamador" de argentinos.

Lo que sigue es el intercambio que mantuvo con este medio.

-¿Cuáles son los aspectos que explican este "revival" del interés por la tierra en Uruguay?

-Los extremos que se dan en el país, para empezar. De pronto vuelve el interés por invertir en la Argentina y ocurre la situación con Vicentin. Cuando eso parece que se calma, refuerzan el cepo al dólar y sucede el escenario con los jueces y toda la tensión política. Ese movimiento permanente es lo que, sobre todo en el último tiempo, aceleró la intención de muchos inversores locales de salir del país. Los niveles de consulta suben a la par de la incertidumbre.

Uruguay transmite lo contrario, una idea de seguridad, aparte de que la idiosincrasia es muy similar y está la facilidad del idioma.

-Tiene que ver con las reglas "claras que suelen reclamar los inversores...

-Es lo que se pide. La salida se da por cansancio, por saturación. La accesibilidad a Uruguay desde Argentina es instantánea salvo por esta pandemia. Quienes migran con intenciones de producir en el campo lo hacen porque quieren preocuparse por eso y no estar todo el tiempo consultando los medios para ver qué pasa con el dólar o las retenciones.

Por otro lado, Uruguay otorga la ciudadanía o la residencia fiscal sin grandes complicaciones. La inversión se puede concretar sin trabas ni contratiempos. Y hay que ejemplos como el Galperín, de Mercado Libre, que operan generando confianza para quienes buscan nuevos horizontes.

-¿Cómo es eso?

-Claro, que Marcos Galperín haya elegido Uruguay y no otro lugar en América latina o el mismo Estados Unidos acentúa la confianza en ese país. El gobierno de Uruguay es muy inteligente en eso, en captar a determinadas personas. Algo similar ocurrió con Federico Tomasevich, de Puente. Galperín y Tomasevich son dos cerebros argentinos que, de alguna forma, le generan un beneficio para la imagen de Uruguay.

Y el gobierno local entiende esto y alienta las radicaciones de ese estilo porque comprende que le pueden generar más crecimiento.

Según Nordheimer, radicaciones como la de Marcos Galperín transmiten que Uruguay es un lugar estable y seguro.

-¿Cuánto aumentaron las consultas y las decisiones de compra en lo que va del año?

-Comparado con 2019, más de un 100 por ciento. Mucha gente está esperando a que se reabran las fronteras para ir a ver los lotes y avanzar con las operaciones.

-¿Y qué tipo de propiedades son las que despiertan interés o inversión directa?

-Lo más solicitado corresponde a propiedades que están en valores que van de los 500.000 dólares a los 3 millones. Con el primer monto podés comprar, según la zona, de 50 a 100 hectáreas. También dependiendo de si se trata de un campo agrícola, ganadero, o una chacra para vivir.

Mucha gente se está radicando o tiene la intención. Quien antes buscaba un lugar en el interior de la Argentina ahora de repente se interesa más por Uruguay. La tecnología, el teletrabajo más consolidado a partir de la pandemia, también alienta eso.

-Juega bastante la cercanía con Buenos Aires. ¿Cuáles son las zonas que atraen más interés?

-Si dividimos Uruguay entre Norte y Sur, el interés fuerte está claramente en el Sur. En buena medida, porque se está muy cerca de las grandes ciudades. Y en ese Sur prevalece el cuadrante oeste. Soriano, Colonia, Carmelo, Nueva Palmira: esas son las zonas con más consultas. Muchos apuntan a esa área por el potencial agrícola de la tierra. El precio de la hectárea, según la ubicación y el tipo de campo, oscila entre los 7.000 y los 10.000 dólares.

Soriano, Nueva Palmira
Soriano, Nueva Palmira, Colonia y Carmelo concentran el interés de los argentinos.

-¿Qué tan rentable es comprar campo en Uruguay para hacer cultivo intensivo o ganadería?

-Antes que la renta lo que prevalece es la seguridad jurídica y saber que tu dinero está a salvo. Uruguay además tiene un gobierno que promueve la actividad agrícola. No la dejará caer. Por otro lado, allá no rigen retenciones: el mercado es práctico, transparente.

Si bien los costos de producción son más altos que en la Argentina, los inversores consideran que allá sí pueden enfocarse en la productividad. Más que hacer la diferencia, se piensa en la tranquilidad.

-¿Es sencillo cerrar la adquisición de la tierra?

-Señar, reservar, hacer todos los papeles no demora más de 30 días. Acá si hoy querés hacer una escritura, el registro está parado. Tenés que esperar al menos 60 días y no sabés si habrá atención. Hoy tenemos operaciones frenadas porque el registro no abre. Esas pequeñas cosas son las que también agotan a muchos. Acá tu actividad depende de que el Estado tenga ganas de promover el negocio. Allá todo siempre siguió funcionando más allá de la pandemia global.

-¿Cuál es la expectativa respecto del valor de la tierra para quien invierte en estos tiempos?

-El precio de la hectárea subió mucho a partir de la soja de 600 dólares, con picos de hasta 15.000 dólares la unidad. Pero luego ese valor bajó y hoy está en los 10.000 dólares, aproximadamente. Igual sigue siendo superior en comparación con la media histórica. Ahora, con la suba que vienen mostrando otra vez los commodities es probable que la hectárea gane en valor en el mediano plazo. Por eso muchos se están apurando por acordar operaciones. Entienden que el precio de los campos uruguayos en poco tiempo será algo mayor.

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