Son argentinos, se mudaron a Inglaterra y con sus ahorros abrieron la primera empresa de alfajores gourmet

Son argentinos, se mudaron a Inglaterra y con sus ahorros abrieron la primera empresa de alfajores gourmet
Con sabores que invitan a viajar a Argentina, esta pareja reinventó el concepto de alfajor en un lugar donde aún no existía. Así nació Sur Chocolates
Por Rocío Bravo
20.05.2021 15.38hs Negocios

Con nombres bien argentos y sabores que invitan a viajar a Argentina a través de los sabores, esta pareja reinventó el concepto de alfajor para llevarlo a un lugar donde aún no existía. Así nació Sur Chocolates.

María Romero y Emanuel Ferrandez crearon Sur Chocolates en 2020, dos semanas antes de que iniciara la pandemia, él se ocupa del marketing y de la imagen y ella es la experta chocolatier (en Argentina trabajó en Hilton Buenos Aires y en Inglaterra trabajó en Savoy Hotel Rococó chocolates y L´Artisan). Pero como el modelo de negocio estuvo siempre enfocado en el on line, les fue "muy bien". Tanto que The Guardian y BBC Travel publicaron reviews de sus productos con críticas muy positivas.

Los alfajores, según ellos mismos definen, son una invitación para "viajar al sur con estilo". La propuesta incluye sabores como el de Yerba Mate, Malbec o Chocotorta, nombres como "RE negro", para incorporar un poco el acento local. "A los ingleses les cuesta pronunciar el RE", cuenta Emanuel; y cajas con nombres de tango como Cambalache, Sabelo y Tango Negro.

Emanuel y Laura
Emanuel y Laura crearon Sur Chocolates en 2020, dos semanas antes de que iniciara la pandemia

"Creamos este negocio en el extranjero, con un producto desconocido para los locales, en medio de una pandemia, criando dos niños sin ayuda, y teniendo otro trabajo full time", cuenta Emanuel a iProfesional.

María viajó por primera vez a Londres a inicios de 2001 luego de terminar de estudiar gastronomía y volvió a Argentina a finales de 2003. "Cuando nos conocimos en 2006 siempre hablaba de Inglaterra así que finalmente en 2012 decidimos ir a vivir allá. Yo nunca había estado en Europa y la idea era ir a vivir y trabajar allá, así que me tiré a la pileta".

Decidieron irse un poco por curiosidad y para tener la experiencia de vivir en el extranjero y porque como María es chocolatera, el clima y las ganas de llevar la identidad local a otros lugares motivó a que hicieran el viaje. "María estudió en una escuela bilingüe en la primaria y en el turno tarde le enseñaban inglés británico, y también historia, geografía y literatura de Inglaterra; así que siempre quiso ir a conocer. Sumado a ello, la gastronomía inglesa, el acceso a productos y equipamiento incidieron".

Algunos de los alfajores que venden en Sur Chocolates
Algunos de los alfajores que venden en Sur Chocolates

Primero llegó María y con pasaporte español en mano, buscó trabajo y al mes ya estaba empezando en un lugar de renombre. Emanuel llegó dos meses después. "Estuve buscando trabajo, pero me llevó seis meses. A diferencia de María yo no tenía experiencia previa en el país, y aunque en Argentina había trabajado diez años y dirigido equipos, tuve que empezar de nuevo desde abajo como si mi currículo no sirviera para nada", expresa.

El nacimiento de su primera hija, Lua, los hizo plantearse la posibilidad de empezar un proyecto personal para estar más tiempo en familia. Además, sigue Emanuel, "para poder transmitirle a nuestros hijos quiénes somos. Ellos nacieron en Inglaterra y ¿cómo podrían perderse la experiencia de comer alfajores? María hace 20 años que es chocolatier y yo como PR y Marketing siempre estoy buscando qué nos hace únicos, qué nos hace diferentes, cómo podemos diferenciarnos. Creo que pudimos hacer equipo en algo que nos apasiona a los dos. SUR nació con el deseo de llevar el alfajor desde el kiosco hacia otro lugar y también de darle contexto".

Es un ícono tan grande como el asado, el Malbec, el tango y el fútbol, pero no existía en Inglaterra. "Viajamos a Argentina en diciembre 2017 y nos quedamos un poco más de un año a vivir en 9 de Julio, Provincia de Buenos Aires y regresamos en marzo 2019 ya con la idea casi cristalizada de lo que queríamos. Todos estos viajes de ir y volver nos ayudaron enormemente a descubrir quiénes somos y adónde vamos", plantea el emprendedor. "Ahora ya teníamos una misión: reinventar el alfajor y hacerlo conocido donde todavía no lo era, llevarlo a un lugar como el macaron es para Francia. Esperamos algún día que la gente diga alfajor y piense en Argentina. Nosotros no sólo hacemos alfajores que son para regalar, servir en un casamiento o evento, sino que contamos cómo somos los argentinos a través de arte y experiencias. Nos sentimos felices de trasmitir cultura".

Sur Chocolates
Sur Chocolates nació de un emprendimiento pequeño

El camino de emprender

Al año de haber iniciado el proyecto, ya habían recuperado esa inversión de 12.000 libras, repartidas en todo un año y mayormente destinada a equipamiento para producir los alfajores.

"Emprender en otro país es tremendo", plantea Emanuel. "Porque hay muchos aspectos del negocio que uno conoce, pero muchos otros que se tienen que aprender mientras se hace. Esto quiere decir que lo que no sepas, lo tenés que aprender y muchas veces no contás con el dinero para hacerlo o contratar a un tercero. Para nosotros uno de los desafíos adicionales fue el idioma y también el hecho de no tener familia acá. Tenemos dos niños pequeños y no hay abuelos, tíos o amigos de toda la vida que te vengan a ayudar. No es barata la guardería y no tuvimos descanso. Yo trabajo todavía tiempo completo en otro lugar. Creo que hay que tener paciencia y permitir al negocio crecer, y eso implica muchos sacrificios".

Dos argentinos decidieron crear y vender alfajores en Reino Unido, donde estos no existían
Dos argentinos decidieron crear y vender alfajores en Reino Unido, donde estos no existían

El tiempo que estuvieron en Argentina, esta pareja había iniciado el proyecto con el modelo de negocio casi igual al que hoy tienen en Reino Unido. Una chocolatería que llevaba el nombre de María. Pero antes del año, por el calor, la falta de distribución y confianza del servicio postal, la dificultad de acceso a materias primas y los precios cambiando constantemente, ella vendió todo lo que empezó y se volvieron. Sin embargo, sí ganaron mucha experiencia en otros aspectos.

"Nos empapamos de argentinidad con otra mirada", dice Emanuel. "El argentino es apasionado, contradictorio, amiguero, familiero, despierto, se las arregla con lo que tiene que muchas veces es muy poco. Hay mucha creatividad y muchas ganas y cuando viajás a un país que está en orden, al principio es raro. Te das cuenta de que hacías mucho esfuerzo en cosas que acá ya están resueltas y entonces es una ventaja porque ves el camino muy claro. Las personas que siempre vivieron cómodas no lo saben y entonces creo que no tienen la garra y la fuerza que a un argentino le viene de adentro", resalta.

"Hoy el balance es exactamente eso: balance", expresa. "Entre aceptar y amar de donde uno viene, saber a dónde estás y quién sos. Nosotros nunca vamos a dejar de ser argentinos, por más que vivamos en Inglaterra muchos años, siempre vamos a ser extranjeros en este país. Es difícil a veces de entender, pero encontramos la forma de que eso sea nuestro mejor distintivo. Traemos nuestro equipaje y lo compartimos con la gente de acá, en lugar de intentar replicar Argentina en otro lugar o que nosotros intentemos convertirnos en ingleses. Cuando eso se logra es cuando todo empieza a tener sentido".

"Emigrar es empezar de cero, sobre todo las relaciones, tu red de contención, tus amigos, tu comunidad. Estás solo. Puede ser liberador y tremendo a la vez. La primera vez que te enfermás de una gripe te das cuenta lo lejos que estás", agrega. "Ganamos confianza en nosotros mismos, en nuestra capacidad de adaptación y entendemos que vale la pena animarse a tener sueños y tratar de cumplirlos".

Se extraña mucho según él. "El asado, los amigos, los ruidos, los olores, escuchar gente hablando, el cielo, que es de otro azul y mil cosas…. pequeñas y grandes. Y muchos otros detalles que, seguro hoy se pasan de largo sin darse cuenta, pero que forman una parte tan increíble de la argentinidad".

Contrariamente, Emanuel no extraña la inflación y la tele prendida con las noticias fatalistas todo el tiempo dando vueltas y vueltas. Y así y todo dice que volverían a Argentina, pero con Sur. "Nos encantaría tener un local en Argentina. Ese es nuestro sueño también. Llevar a SUR a todos lados y que SUR vuelva a casa. Nuestro nombre está inspirado en el tango "Vuelvo al SUR" como se vuelve siempre al amor, como un destino del corazón. Así que creo que con esto te digo todo".