La dueña de La Serenísima logra estirar el pago de su deuda hasta el 2026

La dueña de La Serenísima logra estirar el pago de su deuda hasta el 2026
La mayor productora láctea del país recibió un fuerte respaldo de sus acreedores para demorar hasta el 2026 el pago de una deuda por u$s167 millones
Por Andrés Sanguinetti
30.06.2021 07.34hs Negocios

Finalmente y después de dos meses de negociaciones y haber acumulado pérdidas por $990 entre enero y marzo pasados, Mastellone Hnos. logró obtener los fondos necesarios para reestructurar una deuda por algo más de u$s162 millones.

Lo hizo a partir de una oferta de canje de una serie de Obligaciones Negociables (ON) que debía abonar a partir del próximo 3 de julio a una tasa fija del 12,625%, por una nueva emisión de títulos Clase G por hasta u$s110 millones con vencimiento en el 2026 a una tasa fija del 10,95%.

Según acaba de comunicar la sociedad dueña de la marca La Serenísima a la Comisión Nacional de Valores (CNV), recibió ofertas por ofertas por algo más de u$s164.2 millones, que representan el 82,25% del valor nominal total de las ON existentes.

De ese monto, u$s159.8 millones habían sido presentadas antes de la fecha de presentación temprana, y otros u4s4.4 millones presentadas con posterioridad a esa fecha pero antes del día de vencimiento de la oferta. Es decir, antes de este 28 de junio pasado.

En su comunicado, la empresa informa haber decidido aceptar para el canje todas las ON existentes presentadas, "dispensando la condición de oferta mínima en virtud de haber obtenido un monto superior al requerido por dicha condición".

En consecuencia, Mastellone deberá emitir nuevas ON por un valor nominal de u$s110.8 millones, además de tener intención de pagar la contraprestación de canje por presentación temprana y por presentación tardía, "en ambos casos, junto con los intereses devengados y no pagados desde la última fecha de pago de intereses, pero sin incluir el 30 de junio de 2021 que es la fecha de liquidación".

Ese día, además espera abonar otros u$s64.9 millones como pago en efectivo a modo de contraprestación total por las ON existentes válidamente presentadas al canje.

De esta forma, la sociedad logra evitar un eventual default y cumplir con las normas establecidas el año pasado por el Banco Central (BCRA) para la refinanciación de pasivos empresarios.

La dueña de La Serenísima logra estirar el pago de su deuda hasta el 2026
La dueña de La Serenísima logra estirar el pago de su deuda hasta el 2026

Es decir, por las restricciones de acceso al Mercado Único Libre de Cambios (MULC) impuestas por la Comunicación "A" 7106 y su extensión "A" 7230, de la entidad oficial y que obliga a las compañías a reperfilar al menos el 60% del capital de los títulos de deuda en moneda extranjera cuyos vencimientos de capital operen antes del 31 de diciembre de este año.

Para lograr el éxito del canje debía recibir ofertas mayores al 81,5% de los tenedores de las ON a canjear (la Clase F) en el marco de una operación que está coordinada por los bancos Citigroup, JP Morgan y Santander Investments.

El objetivo de la mayor empresa láctea de la Argentina, que acaba de alcanzar, era descomprimir su delicada situación financiera, teniendo en cuenta que acumula fuertes pérdidas debido en mayor medida, a la imposibilidad de trasladar a sus precios los aumentos de costos por el congelamiento que impuso el Gobierno, según explicó la propia compañía en su informe de resultados.

Mastellone es controlada por el fondo Dallpoint Investments y el grupo cordobés Arcor que ya posee alrededor del 49% del capital accionario. Y su directorio viene adoptando estrategias para mitigar el impacto del estancamiento de sus ingresos y lograr un mejor resultado financiero.

Fuentes de la empresa explicaron que la buena performance se debe, entre otros aspectos, a los avales que respaldan la emisión de las nuevas ON como son una garantía fiduciaria sobre el 100% del capital social de su filial brasileña Leitesol Industria e Comercio; una hipoteca en primer grado de privilegio sobre todos los derechos y titularidad de su planta de la producción de leche en polvo ubicada en la localidad bonaerense de General Rodríguez; una prenda sobre equipos de la misma planta y un derecho real de garantía en una cuenta de reserva para el servicio de deuda en Nueva York.

Los considerandos de la oferta contemplan por cada u$s1.000 de valor nominal de ONs Clase F, una emisión de ONs Clase G de u$s675, un pago en efectivo de u$s325 y un monto adicional total de u$s1.4 millones.

Pandemia y congelamientos

Con respecto al futuro de sus operaciones, la empresa se encuentra atado a la evolución de la pandemia del Covid-19 "que será una variable clave a monitorear durante los próximos meses", según el comunicado enviado a la CNV.

La empresa considera el impacto que podría tener en sus negocios, el rebrote de casos registrados recientemente en el país, combinado con las acciones que desarrolle el Gobierno como así también la evolución de los planes de vacunación.

"Continuaremos con la ejecución de acciones necesarias para devolver a la compañía a un sendero de crecimiento y estabilidad, lo cual podrá ser logrado en la medida de alcanzar un diferencial positivo entre el resultado de estas, frente a la evolución de los factores clave como el costo de la materia prima láctea, costo laboral, devaluación del Peso y demás variables claves del negocio", resume el documento.

Ocurre que los últimos tres años han sido complicados para Mastellone si se tiene en cuenta que entre el 2018 y el 2020 acumula pérdidas por $4.350 millones, afectada por el congelamiento de precios, la caída del consumo y las medidas sanitarias contra el coronavirus.

El año pasado, su balance reflejó pérdidas por algo más de $2.287 millones, contra un rojo de $68 millones que registró en el 2019. En ambos casos, el directorio de la empresa responsabiliza del aumento de las pérdidas a las medidas sanitarias tomadas para combatir el coronavirus que "tuvieron una clara incidencia en la performance económico-financiera de la compañía durante el ejercicio anual 2020".

Así se desprende del informe de sus estados de resultados de ese año en donde destaca entre las principales medidas negativas a la Resolución 100 de la Secretaría de Comercio Interior, dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación.

Se trata de la norma que estableció la creación del programa de "Precios Máximos", que retrotrajo los precios de venta de los productos alimenticios, bebidas, productos de limpieza, de cuidado personal, a los vigentes al 6 de marzo de 2020, y que hace menos de un mes fue eliminado por el Gobierno.

El problema para la empresa radicaba en que todos su portfolio de productos del mercado doméstico se vieron afectados por esa norma, con el consecuente impacto en los números de la compañía.

Otro cuestionamiento a medidas oficiales que también afectaron la situación financiera de Mastellone se refiere al establecimiento de distintos protocolos sanitarios como el de las definiciones de grupos de riesgo, que "la privaron de contar con la totalidad de sus recursos humanos, especialmente en las áreas de producción, situación que obligó a incurrir en costos adicionales que tuvieron su origen en la contratación de personal temporal, abonar horas extraordinarias, todo a efectos de garantizar la provisión de productos lácteos básicos para la canasta familiar".

En síntesis, en los últimos dos años, se vio complicada por la imposibilidad de incrementar los precios frente a los incrementos en su estructura de costos y gastos, además de los gastos extra generados por la pandemia.

Pero más allá de los temas puntuales vinculados con el coronavirus, la compañía ya venía acumulando resultados negativos antes del 2020 y del 2019, ya que en el 2018 su rojo había llegado a $1.995 millones, lo cual refleja que en los últimos tres años la compañía acumula un saldo negtativo de $4.350 millones que solamente fue neutralizado por una ganancia de $1.156 millones del 2017.

Ese año, se benefició del achique de su rival SanCor para, por ejemplo, quedarse casi con el control total del mercado de leche fresca de Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Ese año también logró crecer en el segmento del dulce de leche, donde las ventas de sus marcas se duplicaron con respecto al 2016.

Con respecto al futuro, desde Mastellone entienden que la evolución de la pandemia y el desarrollo de las campañas de vacunación de la población tendrán un claro impacto en el desarrollo de las actividades económicas del país y también en el consumo.

La empresa opera en un mercado que se vio afectado por una suba de costos de producción
La empresa opera en un mercado que se vio afectado por una suba de costos de producción

En la misma línea, el directorio entiende como otro dato positivo el abandono del programa de "Precios Máximos" para la recuperación del desfasaje de los precios de venta frente a la situación creciente de los costos.

Actualmente, la empresa opera en un mercado que se vio afectado por la devaluación del peso que impulsó un incremento de los costos de producción y sobre todo, la fuerte suba de los precios de los granos que se utilizan como fuente de alimentación (el maíz, subió casi el 100% en su valor de junio a diciembre).

Todo esto se dio en un contexto de condiciones climáticas adversas con sequías en las principales cuencas lecheras del país, factores que redujeron notablemente la rentabilidad de la actividad y que provocaron una baja importante que redujo el diferencial de 10% logrado en el primer semestre del año de manera significativa.

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