Son argentinos y la vieron: no paran de facturar con gomitas y cápsulas naturales para reducir el estrés
Mientras el mercado de suplementos y adaptógenos crece entre 12% y 14% anual en Estados Unidos, en Argentina todavía es una categoría incipiente, con consumidores curiosos pero poco educados. Sobre esa brecha se apoya Bloom Life, una marca creada por dos emprendedores argentinos que decidió producir en plantas estadounidenses, apostar por formatos innovadores como gummies y desarrollar el negocio local con una estrategia más cercana al consumo masivo que al wellness artesanal, combinando naturaleza y ciencia.
Detrás de Bloom Life están Sebastián Allegretta y Sergio Carpanelli, amigos desde el colegio, con más de 35 años de relación y recorridos profesionales muy distintos, pero complementarios. Allegretta proviene del mundo corporativo: trabajó más de dos décadas en multinacionales como Nestlé, Kimberly-Clark, KPMG y Compass Group, siempre en áreas comerciales, de marketing y con fuerte formación financiera. "Nos conocemos desde preescolar. Siempre estuvimos en contacto, aunque yo vivo en Estados Unidos hace más de 15 años", cuenta Allegretta, que hoy lidera la operación productiva desde Miami.
Carpanelli, en cambio, es emprendedor desde los 25. Construyó y escaló proyectos en eventos, gastronomía, entretenimiento y experiencias culturales; fue cofundador de Hell’s Pizza —marca de la que se desvinculó hace unos meses— y es uno de los impulsores de Amanita Festival, el primer festival transformacional del país. "Mis emprendimientos siempre fueron un espejo de quién soy. Cuando empecé a transformar mis hábitos y mi energía, entendí que también tenía que transformar los proyectos en los que participaba", explica.
Bloom Life nació de la experiencia personal de sus fundadores. Ambos llegaron a los adaptógenos -un grupo de hongos y plantas que ayudan al organismo a adaptarse al estrés y recuperar su estado natural de equilibrio- en un momento de transformación personal, los incorporaron a su rutina diaria y notaron resultados concretos: más foco, energía estable, mejor descanso y mayor claridad mental.
"Yo conocí los adaptógenos consumiendo productos de Estados Unidos. Me parecieron excelentes y empecé a investigar la categoría", cuenta Allegretta. En ese proceso detectó que, mientras en EE.UU. el consumo está bastante instalado, en Argentina la categoría todavía se encuentra en una etapa muy temprana.
La marca se desarrolló primero en Estados Unidos bajo el nombre SE Nutrition, que hoy sigue operando en ese mercado. Para Argentina decidieron crear una marca propia e independiente. "Bloom Life tenía más sentido como marca local y regional. Además, separar los nombres nos permitió evitar comparaciones innecesarias y conflictos comerciales con otra marca muy grande de Estados Unidos que se llama Bloom", explica Allegretta.
El desembarco fue casi orgánico. "Seba mandó unos frascos a una influencer que conocíamos, los subió a redes y la respuesta fue inmediata. Ahí dijimos: hay mercado", recuerda Carpanelli, quien es la pata local del proyecto y está a cargo del desarrollo comercial en Argentina.
Fabricar en Estados Unidos, vender en Argentina y pensar en la región
Una de las decisiones centrales del negocio fue fabricar en Estados Unidos. No solo por calidad, sino también por lógica industrial y posicionamiento de marca.
"El mundo de los suplementos en Estados Unidos es tremendamente superior a cualquier otro lugar. La innovación, la trazabilidad y el acceso a materias primas es completamente distinto", explica Allegretta. "Estamos hablando de productos que la gente consume todos los días. Para nosotros la calidad no es negociable".
A eso se suma un factor de percepción. "Para nuestro consumidor no es lo mismo un producto hecho en Estados Unidos. No es una cuestión ideológica, es una realidad de mercado", admite.
Bloom Life produce en dos plantas tercerizadas: una en Miami, especializada en cápsulas, y otra en Washington, dedicada a gummies. Todas las fórmulas se elaboran con ingredientes veganos, sin gluten y sin modificaciones genéticas.
Hoy la marca ofrece adaptógenos como melena de león, ashwagandha, reishi y cordyceps, además de magnesio, que funciona como producto complementario. Están disponibles en dos formatos: cápsulas y gummies, siendo este último una de las principales innovaciones para el mercado local.
El formato gummy es uno de los grandes diferenciales. "En Argentina hay marcas muy buenas, más artesanales, en tinturas o cápsulas. Pero producir gummies en escala requiere tecnología compleja: procesos de frío, calor, humedad y secado. Hoy eso es difícil de replicar localmente", detalla Allegretta.
Venden 10.000 unidades por mes y van por las 30.000
Actualmente, para Argentina fabrican cerca de 10.000 unidades mensuales y cuentan con capacidad para escalar hasta 50.000. Dentro del portafolio, el producto más vendido es la ashwagandha, especialmente en su versión gummy. "Tiene mucho sentido: es el adaptógeno más popular a nivel global y tiene muchos beneficios vinculados al estrés y a la regulación hormonal", explica Allegretta. El dato no es menor si se tiene en cuenta que el 95% de los clientes de Bloom Life son mujeres, principalmente entre 30 y 60 años.
Bloom Life no promete soluciones mágicas. "Los adaptógenos no hacen milagros. Son aliados que funcionan cuando están acompañados por hábitos saludables y constancia de consumo", aclara Carpanelli. En ese contexto, y teniendo en cuenta que cada organismo es diferente, los efectos suelen empezar a notarse a partir del segundo mes de consumo.
El corazón del negocio es el canal directo al consumidor (B2C). "Hoy el 70% de nuestras ventas viene del e-commerce. Un 15% es venta directa a tiendas y otro 15% vía distribuidores", detalla Allegretta. La decisión es estratégica: "En un negocio de consumo, lo importante es la recompra. Queremos conocer al consumidor final, educarlo y construir relación".
En B2B trabajan con tiendas naturales seleccionadas y distribuidores como Green & Co, además de presencia en farmacias y puntos especializados. Pero el foco sigue siendo la marca. "Preferimos vender menos unidades, pero bien cuidadas. El crecimiento es progresivo y paciente", dice Carpanelli.
Durante 2025, la marca registró un incremento mensual cercano al 15%. Para 2026 proyectan vender alrededor de 30.000 unidades en Argentina y facturar entre u$s1 millón y u$s1,5 millón.
El precio también es parte del posicionamiento. Los productos rondan los $67.000. "Nuestro público no es sensible al precio. Valora la calidad, la trazabilidad y el formato", señala Carpanelli. "Son mujeres que viajan, que conocen marcas de Estados Unidos. Cuando encuentran una propuesta con ese estándar, la valoran, incluso pagando hasta un 50% más", agrega.
En marketing, Bloom Life apuesta a una combinación de embajadoras de marca, pauta digital y eventos presenciales. Trabajan con referentes como Pía Slapka, Flor Raggi, Sabrina Mauas, Caro Di Nezio, Paz Scilingo y Lorena Pedace, y ya participaron en eventos como Bienestar Fest, donde validaron el formato y la aceptación del producto. Para 2026 planean reforzar la presencia en ferias, experiencias presenciales y contenidos propios.
Bloom Life Argentina arrancó con una inversión inicial de u$s20.000, destinada al registro de marca y la primera producción. Por ahora, no planean levantar capital externo. "Preferimos primero construir bien la marca, con bases sólidas. Después veremos las herramientas para acelerar el negocio, pero ahora queremos terminar de consolidarla", sostiene Carpanelli.
La expansión regional está en carpeta. Chile y Uruguay aparecen como próximos pasos, probablemente a partir de 2027, una vez completados los procesos regulatorios. Mientras tanto, el foco sigue siendo el mercado local.
De cara a 2026, Bloom Life ya trabaja en la ampliación de su portafolio: en las próximas semanas lanzará Tremella, un hongo adaptógeno asociado al cuidado de la piel y la hidratación, pensado especialmente para el público femenino de más de 50 años. El desarrollo vuelve a apoyarse en la misma lógica industrial: formulación en Estados Unidos, formato gummy y foco en la constancia de consumo.
"La idea es construir un ecosistema alrededor del bienestar, no solo vender frascos", concluyen. En ese camino, Bloom Life busca posicionarse temprano en la categoría de suplementos y adaptógenos, que todavía está formándose en Argentina, pero que promete convertirse en uno de los negocios de consumo con mayor crecimiento en los próximos años.