• 18/1/2026
ALERTA

Cómo dos argentinos planean ganar plata restaurando el ecosistema en 45 millones de hectáreas

Tras levantar u$s7 millones, la empresa Nideport busca la expansión global mediante tecnología de monitoreo y créditos de carbono certificados
18/01/2026 - 06:00hs
Cómo dos argentinos planean ganar plata restaurando el ecosistema en 45 millones de hectáreas

En un escenario global que demanda herramientas verificables para la mitigación del cambio climático, la empresa de climate tech Nideport, fundada por capitales argentinos, avanza en su posicionamiento dentro del mercado de soluciones basadas en la naturaleza. La compañía, liderada por Juan Nuñez, CEO, y Tomás Gutiérrez, cofundador y CFO, centra su actividad en la restauración forestal a gran escala y la generación de créditos de carbono de alta calidad, certificados bajo estándares internacionales.

Su origen responde a la crisis climática, la degradación de ecosistemas y la necesidad del mercado voluntario de carbono de contar con mayor integridad y evidencia de impacto. Según detallan sus fundadores a iProfesional, Nideport surgió con el objetivo de "restaurar bosques nativos degradados y generar activos ambientales de alta calidad".

La empresa opera en un contexto donde la transparencia es un requisito central. Para abordar las debilidades históricas del mercado de carbono respecto a la confianza en los créditos generados, Nideport participa en la construcción del ecosistema regional como cofundadora de la cámara climatech argentina y de la mesa argentina de carbono.

El modelo de negocio se basa en un enfoque integral que combina la captura de CO₂ con la protección de la biodiversidad y el fortalecimiento de comunidades locales. La diferenciación de su propuesta radica en el uso de tecnología para el monitoreo continuo del territorio. La firma implementa inteligencia artificial, drones autónomos, sensores IoT, LiDAR, fotogrametría, blockchain e imágenes satelitales que le permiten medir y verificar la remoción de carbono, garantizando la trazabilidad de los activos.

image placeholder
Nideport surgió con el objetivo de restaurar bosques nativos degradados y generar activos ambientales de alta calidad

Inversión y validación del modelo

Durante sus primeros cinco años, la empresa acumuló una inversión total de u$s7 millones. Los fondos provienen de capitales de riesgo e inversión de impacto, incluyendo a Draper Cygnus, Koi Ventures, Antom, Alma Vest y Embarca. Estos recursos se destinaron al desarrollo de tecnología propietaria de monitoreo forestal, el escalamiento de la operación territorial y la certificación de proyectos.

Un hito en la evolución del negocio fue la certificación del "Proyecto Vida Nativa". Esta iniciativa obtuvo una calificación A por parte de la agencia calificadora Sylvera, lo que sitúa al proyecto en un nivel de desempeño ambiental internacional. A la fecha, la compañía ha restaurado 22.878 hectáreas y emitido 138.000 créditos IFM (Gestión Forestal Mejorada), con una proyección de emisión de 450.000 créditos adicionales.

 Nuñez destaca la importancia de este avance: "Esta certificación es una validación global de que nuestro modelo funciona: restauramos ecosistemas, generamos impacto social y producimos activos ambientales que cumplen con los niveles más altos de integridad".

Operaciones actuales y proyecciones

La estructura operativa de Nideport incluye proyectos de restauración en Argentina, una sociedad constituida en Estados Unidos y planes de análisis de ecosistemas en Uruguay. El equipo está conformado por directivos y más de 30 colaboradores en áreas técnicas y territoriales. Actualmente, la empresa evalúa una cartera de más de 2 millones de hectáreas en distintos países.

image placeholder
Durante sus primeros cinco años, la empresa acumuló una inversión total de u$s7 millones

De cara al futuro, la estrategia de crecimiento contempla la expansión regional y global del portafolio. El objetivo de largo plazo es restaurar 45 millones de hectáreas para el 2035. A corto plazo, la compañía busca consolidar la comercialización de sus créditos en los mercados de Europa y Estados Unidos.

De esta manera, y a partir del desempeño de la empresa, es posible afirmar que generar rentabilidad y, al mismo tiempo, producir un impacto ambiental y social profundo y medible es viable, alineando los incentivos económicos con resultados climáticos sostenibles.