La reacción del Gobierno y una posible queja antidumping de Techint puede frenar la construcción de gasoducto clave
La noticia de que una empresa de la India se adjudicó la licitación para proveer de caños para la construcción de un oleoducto de unos 500 kilómetros que llevará gas de Vaca Muerta a Río Negro para licuarlo y exportarlo al mundo en barcos de gran porte generó mucho ruido en el mundo empresario, en el mercado petrolero y en particular en el Gobierno.
Se trata de una decisión que hoy golpea al Grupo Techint y a su dueño, Paolo Rocca, uno de los empresarios más importantes del país y uno de los referentes en la fabricación de caños para hidrocarburos a nivel internacional.
Esos caños sin costura son para proveer al consorcio Southern Energy (SESA) integrado por las empresas YPF, Pan American Energy del Grupo Bulgheroni y Pampa Energía del Grupo Mindlin, que harán una inversión cercana a los 15.000 millones de dólares en la provincia de Río Negro.
La empresa de la India Weispant, que se quedó con la licitación, tiene sede en Bombay y ganó contra 15 ofertas de empresas de España, China, Colombia, México, Japón, Grecia y Turquía.
Se supo que la oferta fue de unos 200 millones de dólares, un 40% menos de lo que ofertó la empresa Siat Tenaris del Grupo Techint y, además, ofreció más flexibilidad en la forma de pago y en las garantías.
Por ese motivo, por lo que pudo saber iProfesional de fuentes cercanas al Gobierno, el futuro de la construcción de ese gasoducto está en una especie de limbo por la tensión desatada entre cuatro gigantes de la industria petrolera a la que se sumó el Gobierno.
El Grupo Techint habría quedado fuera del negocio tras perder por precio contra Welspun y, ante la negativa del consorcio de aceptar sus contraofertas fuera de término y, por lo que pudo saber iProfesional, estaría preparando una denuncia por dumping.
La decisión de priorizar la eficiencia de costos sobre el "compre nacional" golpeó al holding de Paolo Rocca, que acusa una competencia desleal de la empresa de la India porque esos tubos estarían construidos con chapa proveniente de China.
La reacción del Gobierno de Javier Milei contra Techint
Lo que sorprendió no solo fue la reacción del Gobierno a través de un mensaje del ministro de Transformación y Desregulación Federico Sturzenegger en su cuenta de la red social X, sino también la decisión que tomaría en las próximas horas el Grupo Techint, que pondría en peligro la construcción del gasoducto.
Bajo el título "LOS TUBOS DE TECHINT", Sturzenegger fue muy duro contra el mayor grupo industrial argentino.
"Me motiva compartir estas reflexiones, escuchar a mucha gente decir que el consorcio debería adjudicar a @GrupoTechint por ser productor nacional. A la postre parece lo más lógico, ¿no?: si lo podemos producir acá, ¿por qué lo importaríamos? Sin embargo, un análisis más fino revela que hay argumentos que sugieren lo contrario", arranca el ministro para luego explicar qué significa para el Gobierno que el Grupo Techint haya perdido esa licitación al detallar dos puntos principales.
En el primero detalla que el @GrupoTechint habría ofrecido los caños 40% más caros. Aunque alguien quizás pensara que aun así debería habérseles adjudicado (de hecho, esa es la lógica del compre nacional, felizmente derogado), creo que eso es indefendible. Caños más caros implican menor rentabilidad del proyecto, menores inversiones, menos empleo, menos exportaciones. Como el precio del gas está fijo, ese mayor costo lo hubiéramos pagado quizás con un precio mayor de la energía para miles de empresas (incluyendo pymes) y consumidores. Es el costo argentino, que le dicen.
En tanto que el segundo punto señala que "cada importación genera la necesidad de una exportación. Es decir, que la importación a menor costo genera un cambio en el tipo de cambio, que genera rentabilidad en otras industrias de exportación con innumerables beneficios de eficiencia, empleo y riqueza. Son los beneficios de la apertura económica".
"No proveerse de insumos más baratos sería un mal negocio para las empresas y para el país. Si queremos ser competitivos, no podemos imponer ineficiencias laborales (¡hola modernización laboral!), ni sobrecostos en los insumos. Si lo permitimos, nunca quebraremos nuestras décadas de estancamiento".
Techint podía ofrecer los caños a un 40% menos
Pero Sturzenegger va más allá al detallar que "la cosa se pone más interesante porque aparentemente @GrupoTechint, luego de haber visto las ofertas, habría dicho que sí podía ofrecer los caños a un 40% menos (epa!) y también argumentó que el consorcio tenía que darle un first-refusal que quiere decir la posibilidad de mejorar cualquier oferta que se presentara".
Aquí Sturzenegger se planta y se hace una pregunta muy inteligente a la hora del análisis.
"¿Ahora cómo defendemos no darle el contrato a @GrupoTechint Porque con estas nuevas condiciones ya no corre más el argumento de que los caños de afuera son más baratos. ¿No deberían entonces las empresas cambiar el proveedor y elegir el local? Voy a tratar de argumentar, por qué, a mi entender, tampoco deberían".
En este aspecto señala, en primer lugar, que "si las licitaciones se hacen otorgándole un first-refusal a una empresa, es probable que no se presenten muchos oferentes. Sabrían que muchas ofertas que hagan serían inútiles porque habrá una empresa que podrá ganarles luego de ellos presentar su precio. El resultado será mucha menos competencia futura en el sector y, eventualmente, costos más altos".
En segundo término, explica que "si cambiaran el contratista porque Techint les ofrece el mismo precio (incluso si fuera algo menor) luego de la licitación, la pérdida de credibilidad de las empresas sería total. El proveedor extranjero diría: "Me presento en una licitación y luego me birlan mi oferta". ¿El resultado? A nadie le interesaría competir en el futuro para proveer insumos baratos a esta industria. Simplemente, no valdría la pena. Nuevamente costos más altos", define Sturzenegger para luego referirse al futuro del yacimiento de Vaca Muerta, que es de donde saldrá el gas que llegará por el gasoducto de 500 kilómetros a Río Negro para ser licuificado, para luego ser exportado por barcos.
En este punto, Sturzenegger describe la posición del Gobierno en relación a este hecho y al futuro del yacimiento de Neuquén al expresar que: "Vaca Muerta va a representar oportunidades increíbles en los próximos años. Habrá negocios, empleo y riqueza para crear para todos. Pero para ello hay que mirar con sentido estratégico. Pensar a largo plazo. Y en ese contexto lo más importante es respetar los contratos y las reglas de juego. Algo que le ha costado horrores a Argentina, donde parece prevalecer el corto plazo aun si implica resignar todo el futuro. Es mucho más negocio para todos (incluso para @GrupoTechint aunque hoy no lo vea así) que esta industria crezca competitiva y sana".
Al final de su tuit, Sturzenegger destaca: "El día que dejemos de mirar el próximo paso, dejaremos de andar en círculos y empezaremos a andar en serio. Tenemos todo el futuro por delante. VLLC!".
Posible denuncia antidumping por parte de Techint
Pero, más allá de la fuerte crítica de Sturzenegger al grupo conducido por Paolo Roca, lo que más llamó la atención ayer fue la noticia que trascendió acerca de que el Grupo Techint podría presentar una denuncia antidumping ante la Secretaría de Comercio y la Comisión de Defensa de la Competencia, lo que, en caso de concretarse, podría paralizar la construcción de esa obra tan importante para que la Argentina pueda exportar gas al resto del mundo desde el 2030 en adelante.
Lo concreto es que en octubre pasado, luego de la fase de validación técnica, la lista se depuró hasta llegar a un shortlist de tres finalistas: el Grupo Techint, una empresa china proveedora de chino y la india Welspun.
Pero por lo que pudo saber iProfesional, el 23 de diciembre, en la reunión de directorio de SESA, se analizó una moción impulsada por el CEO de YPF Horacio Marín, que era la de otorgar una última instancia para ver si el Grupo Techint podía mejorar su oferta a partir de una cláusula que tiene el directorio, que prefiere las firmas argentinas por sobre el resto de los competidores siempre que, en la compulsa, los precios de la empresa local estén entre un 15 y un 20 por ciento.
Lo cierto es que ningún miembro del directorio de SESA apoyó esa alternativa porque el Grupo Techint no calificaría por sus precios aún más elevados y por unanimidad se aprobó y adjudicó el contrato a Welspun, lo que desató la fuerte polémica y la posibilidad de la construcción del gasoducto.
Los caños adjudicados a Welspun deben estar listos para el segundo semestre de 2026, con el objetivo de llegar al invierno de 2028 con el sistema operativo.
La gran duda en el sector siderúrgico es qué pasará en la planta de Valentín Alsina de Siat Tenaris construida en 1949, donde hay unos 400 trabajadores. Desde que se confirmó la noticia de que el Grupo Techint quedó fuera de la licitación para fabricar los caños del primer gasoducto argentino dedicado a exportar Gas Natural Licuado (GNL).