Paolo Rocca le respondió a Milei e intentó explicar por qué sus caños son más caros que los de la competencia
Luego de la polémica por la licitación de tubos para un gasoducto, en la que el propio presidente Javier Milei se metió, el presidente del Grupo Techint Paolo Rocca se refirió al respecto en una extensa carta, en lqeu buscó "aclarar algunos aspectos relevantes".
En una carta enviada al diario La Nación, Rocca analizó cómo se defienden los países ante el comercio desleal y destaca inversiones por u$s5.400 millones en la Argentina durante los últimos tres años. El texto lo tituló: "Desafíos para una Argentina Competitiva".
La carta de Paolo Rocca luego de la polémica por la licitación de tubos
"He leído con atención los comentarios del presidente Milei y las intervenciones de sus ministros sobre la conducta de Tenaris en ocasión de una licitación de tubos de conducción para SESA, un importante proyecto para la exportación de LNG desde Argentina", comienza la carta, que subraya: "Querría aclarar algunos aspectos relevantes de nuestra posición sobre este asunto".
Sobre la licitación, el president de Techint se refirió a Southern Energy (SESA), el consorcio encabezado por Pan American Energy (PAE) e integrado además por YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar: "SESA es una empresa privada que licitó la provisión de 137 mil toneladas de tubos de acero de 36" de diámetro, con recubrimiento anticorrosivo. Tenaris es una empresa privada que participó con una oferta de 2.090 dólares por tonelada, un precio equivalente a los valores en las principales economías libres como Estados Unidos o Europa, y consistente con los costos directos e indirectos de nuestra operación en Argentina".
"Al ser informados de que había otra oferta a menor precio por parte de un proveedor de origen indio, y siguiendo una práctica absolutamente lícita y habitual en el marco de una relación entre privados, propusimos reducir nuestro precio un 24% hasta igualar la oferta india, y lo hicimos solo para preservar la operación industrial a largo plazo aunque no resulte rentable para este negocio en particular", agregó.
Y sostuvo que "SESA, actuando en el pleno respeto de sus reglas internas, decidió adjudicar el proyecto al proveedor indio". "Perdimos entonces una licitación importante, que representa alrededor del 60% del volumen anual del mercado argentino de tubos con costura.
"El nivel de precios de este proyecto resulta inferior al de proyectos anteriores, cuando el precio del acero y el petróleo en el mundo era el doble que el actual, impactado por la pandemia y por la invasión de Rusia a Ucrania", aclaró, en referencia a los valores que ofreció en un principio.
"EE.UU. introdujo aranceles del 50% a la importación de acero"
"La industria siderúrgica y sus derivados atraviesan un escenario global de fuerte sobrecapacidad, impulsado por políticas de exportación agresivas de algunos países asiáticos que no operan bajo reglas de mercado. Frente a esta situación, aparece la lógica reacción defensiva de las principales economías occidentales aplicando aranceles, cuotas y acciones anti-dumping que buscan evitar que el comercio desleal afecte sectores estratégicos como el siderúrgico, relevante para toda la cadena de valor industrial", agregó Rocca.
"Estados Unidos, bajo la conducción del presidente Trump, introdujo aranceles del 50% a la importación de acero de todos los orígenes (incluida la Argentina). Europa aplica una salvaguarda que combina cuotas y aranceles que ascenderán al 50%. México y Canadá actúan en la misma dirección con aranceles en el orden del 35% y 50%, respectivamente. Brasil también, frente a un incremento relevante de las importaciones desde China, ha introducido una salvaguarda que aplica cuotas y aranceles del 25%. Incluso la India aplica una salvaguarda contra las importaciones de acero. El freno a la exportación de acero chino de manera directa o indirecta -vía terminación en terceros países- en estas grandes áreas económicas, está provocando un desvío de excedentes comerciales a precios de dumping hacia países relativamente más abiertos, como es hoy la Argentina", sostuvo.
"En el acuerdo recientemente firmado entre Argentina y Estados Unidos hay dos secciones muy relevantes sobre la aplicación de reglas del juego en el comercio", señaló, y enumeró: "Alineación en materia de seguridad económica: Argentina reforzará la cooperación con Estados Unidos para combatir políticas y prácticas no orientadas al mercado por parte de otros países. Ambos países también se han comprometido a identificar herramientas para alinear enfoques en control de exportaciones, seguridad de inversiones, evasión de aranceles y otros temas relevantes".
"Empresas estatales y subsidios: Argentina se ha comprometido a abordar posibles acciones distorsivas de empresas estatales y a revisar los subsidios industriales que puedan afectar la relación comercial bilateral".
"Sin lugar a dudas, la Argentina debe abrirse al mundo y nosotros apoyamos este proceso. Pero la forma en la que nos abrimos nos parece muy importante. La defensa de la industria frente a las importaciones en condiciones de competencia desleal es fundamental para alentar la confianza de los inversores que quieren apostar al fortalecimiento de las cadenas de valor de los sectores en los cuales la Argentina tiene ventajas competitivas como la agroindustria, la energía y la minería.
Las últimas inversiones del Grupo Techint en Argentina
"La actual administración ha logrado resultados importantes en la recuperación de la economía, bajando la inflación, reduciendo la dimensión del Estado y asegurando el equilibrio fiscal, lo que ha generado una baja del riesgo país y un fuerte apoyo del gobierno de Estados Unidos. También ha logrado un sólido respaldo en las elecciones de medio término, y tiene abierto el camino para implementar reformas esenciales para promover la competitividad de los sectores productivos que hoy tienen que soportar una carga tributaria muy superior a la de sus competidores. Adicionalmente, las empresas actúan hoy en un contexto de relaciones laborales y de informalidad", señaló Rocca.
Y detalló las últimas inversiones de la compañía en el país: "Las empresas del Grupo Techint han apoyado directamente la acción de la actual administración en todas las oportunidades de diálogo en el país y en el exterior, y manifestado su confianza con inversiones relevantes en la Argentina. Como Grupo invertimos en el país 1.400 millones de dólares en 2024, 1.600 millones en el 2025 y tenemos comprometidos 2.400 millones para el 2026, que ya están en curso".
"Hacia adelante, apostamos a una Argentina que pueda también crecer en su actividad industrial y competir en el mundo. Un ejemplo es Tenaris que exporta actualmente el 70% de su producción en Campana. Para lograrlo es muy importante que el sector privado tenga un diálogo constructivo con el Gobierno sobre las políticas de inserción en el comercio mundial y las reformas esenciales para la competitividad de las empresas", remarcó.
Y concluyó: "La construcción de industrias competitivas demanda conocimiento que se incorpora a lo largo del tiempo, recursos humanos calificados, innovación y tecnología, inversión sostenida, compromiso con la comunidad y mucha determinación. Este es el camino que muchas empresas han recorrido en todos los sectores. El Grupo Techint seguirá apostando por el desarrollo de la Argentina como lo ha venido haciendo desde hace 80 años".
La verdad que Techint prefiere no decir sobre los caños de la polémica
La licitación para la provisión de caños del gasoducto de 480 kilómetros destinado a la exportación de gas natural licuado (GNL) dejó al descubierto algo más profundo que una simple derrota comercial para Techint, la compañía dirigida por Paolo Rocca.
La diferencia de precios, los tiempos del proceso y la estructura real de costos del sector exponen una pérdida de competitividad de Techint que difícilmente pueda explicarse apelando a dumping o competencia desleal.
El proceso, que culminó con la adjudicación a la empresa india Welspun, fue presentado por algunos sectores como una amenaza a la industria nacional. Sin embargo, el análisis detallado de la licitación y de la cadena de producción de los caños pone de manifiesto un escenario distinto: el de una empresa local históricamente dominante que no logró ofrecer precios competitivos, aun controlando buena parte del proceso productivo.
No solo eso: también hay diversos factores en el proceso productivo de caños que Techint no menciona en su estrategia contra la competencia del exterior, porque debilitarían sus principales argumentos.
Uno de los principales argumentos esgrimidos por Techint tras perder la licitación fue el supuesto uso de insumos chinos por parte del proveedor ganador. Pero ese planteo omite un dato central: la chapa para caños de gasoductos no se produce en la Argentina.
En los hechos, según pudo saber iProfesional, la chapa que utiliza Tenaris para fabricar caños en el país en realidad es importada en su totalidad desde Brasil.
Entonces, el agregado de valor a nivel local es limitado: el proceso que se hace en Argentina se limita solo al plegado y a la costura del caño.
No hay, por lo tanto, producción integral del insumo crítico dentro del territorio argentino.
Más aún, Tenaris compra esa chapa a Usinas Siderúrgicas de Minas Gerais (Usiminas), una compañía controlada por Ternium, la siderúrgica del propio grupo Techint. Es decir, en términos económicos, Techint se vende la chapa a sí misma. Aun así, no logra ser competitivo frente a proveedores internacionales.
La estrategia internacional de Techint también resulta reveladora: en sus operaciones en Medio Oriente, la propia Tenaris compra chapa en China sin que eso haya sido considerado un problema estratégico ni un caso de dumping. La globalización de las cadenas industriales es una realidad extendida incluso para los grandes grupos multinacionales.
Welspun, por su parte, producirá los caños en India y ejerció su derecho a adquirir la chapa donde resulte más competitiva para el proyecto. Ese criterio es estándar en licitaciones internacionales de infraestructura y no constituye, por sí mismo, una práctica desleal.
El argumento del dumping por parte de la empresa que comanda Rocca parece, además, selectivo. Casi todos los productos industriales que ingresan a la Argentina tienen algún componente chino, incluidos bienes que se fabrican localmente, como automóviles o electrodomésticos. Si el mero origen del insumo fuera prueba de dumping, el país debería tener abiertos cientos de casos, algo que claramente no ocurre.
La discusión, entonces, no pasa por el origen del proveedor, sino por los precios finales, la calidad técnica y las condiciones comerciales.