Ingeniería "sin humo": esta empresa argentina busca dar "superpoderes" a la industria tradicional
Cada vez más, la industria latinoamericana busca optimizar procesos para ganar competitividad. En este marco, Doing+ se posiciona como una empresa de ingeniería, tecnología y educación con un objetivo específico: transformar problemas complejos en soluciones implementadas.
Es una firma que ayuda a otras fábricas e industrias a trabajar de forma más automática y eficiente usando robots y tecnología inteligente. La compañía se posiciona como un actor revolucionario al implementar tecnología de manufactura aditiva de gran formato. Este enfoque es un factor clave no solo para fortalecer, sino para "revivir" industrias estratégicas como la defensa, energía (Oil & Gas), aeroespacial e infraestructura.
La empresa, que hoy maneja una facturación aproximada de u$s2 millones, proyecta un crecimiento anual del 40% para el próximo año, basándose en la expansión de mercados y el escalamiento operativo.
Joaquín Dahl, fundador y CEO de la compañía, define el origen del proyecto a partir de una lectura sobre el mercado regional: "En Argentina y Latinomérica hay industria y talento, pero muchas veces falta quien baje la tecnología a tierra y la deje funcionando de verdad".
El modelo de negocio y la financiación
A diferencia de las startups que inician operaciones tras levantar capital de riesgo, Doing+ comenzó con inversión propia y un esquema de reinversión constante. El ejecutivo explica que la prioridad fue el desarrollo de capacidades internas por sobre la inyección financiera externa. "Más que 'capital', construimos músculo operativo. Eso es lo que permite escalar sin perder calidad", afirma.
Esta estrategia le permitió conformar un equipo multidisciplinario que combina mecánica, electrónica, mecatrónica y desarrollo de software industrial. Según su fundador, la firma opera como una people business, donde el diferencial radica en la metodología y la integración de disciplinas bajo una cultura interna particular: "Trabajamos con una cultura de ingeniería ‘sin humo’. Innovamos, pero con estándar".
De la crisis a la metodología
Un hito en la historia de la empresa ocurrió durante la crisis sanitaria, cuando la firma lideró una iniciativa para diseñar y certificar respiradores en menos de un mes, en coordinación con organismos como el INTI y la ANMAT. Esa experiencia validó su capacidad de respuesta y definió su actual propuesta de valor. "Ese proyecto nos marcó: velocidad con rigor. En criollo, donde otros vieron meses, nosotros buscamos semanas, sin resignar calidad", señala Dahl.
Actualmente, la compañía aplica esa lógica para resolver las problemáticas habituales del sector industrial, como los tiempos extensos, la baja productividad y la falta de trazabilidad. Su promesa se centra en ofrecer un servicio end-to-end que abarca desde el diagnóstico hasta la transferencia de conocimiento.
Dentro de su oferta técnica, Doing+ impulsa la adopción de la manufactura aditiva, no como un sustituto de la industria tradicional, sino como un complemento para potenciarla. Dahl sostiene que esta tecnología otorga "superpoderes" a las plantas productivas, permitiendo la fabricación de repuestos críticos, la extensión de la vida útil de piezas y la creación de utillajes rápidos.
"La aditiva no reemplaza a la industria tradicional: la potencia. El superpoder es acortar el ciclo idea, una pieza funcional", explica el CEO. Asimismo, destaca que, si el caso de uso está bien elegido, este método contribuye a la sostenibilidad al reducir desperdicios y logística.
De cara al futuro, la hoja de ruta de la empresa incluye consolidar la operación y acelerar la agenda de automatización y manufactura avanzada. El crecimiento se apoyará en la generación de soluciones repetibles y la concreción de alianzas tecnológicas.
Para Dahl, la tecnología debe ir acompañada del factor humano. "Sostenemos una idea fuerte: la tecnología no viene a reemplazarnos, viene a empujarnos a potenciar el valor humano", concluye.