Filtran el pacto económico que habrían firmado Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez ante una eventual separación
Desde que iniciaron su historia en Madrid hace más de ocho años, Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez pasaron a ocupar un lugar central en la escena del deporte y el espectáculo. En ese tiempo, también se multiplicaron las especulaciones sobre una eventual boda —celebrada en privado— que jamás fue ratificada de manera oficial.
En ese clima de especulación, la revista portuguesa TV Guía sostuvo que ambos habrían firmado un entendimiento económico para dejar por escrito cómo se repartirían los bienes si la relación llegara a su fin.
El supuesto pacto millonario
De acuerdo con la publicación, si la relación terminara, el actual futbolista de Al-Nassr debería pagarle a Rodríguez una pensión mensual de 100.000 euros de por vida. Asimismo, la propiedad que posee en Madrid, valuada en unos 5 millones de euros, quedaría a nombre de la empresaria.
Según informa la misma fuente, el acuerdo se habría firmado días después del nacimiento de Alana Martina, la primera hija biológica de la pareja. No obstante, para que el entendimiento tenga validez jurídica, ambos deberían haber contraído matrimonio formalmente.
La palabra que encendió las versiones
Las conjeturas sobre una boda secreta tomaron fuerza cuando el delantero portugués llamó "esposa" a Georgina en un video promocional de la marca Whoop.
Ese detalle fue suficiente para volver a encender las versiones sobre un posible casamiento ya celebrado en privado.
Un patrimonio que trasciende el fútbol
Amén de la vida privada, Ronaldo es protagonista por su impactante fortuna. Se calcula que su patrimonio ronda los 600 millones de euros, fruto de su carrera deportiva, contratos comerciales y diversos emprendimientos.
Entre sus inversiones figura una cadena hotelera con sedes en Madrid, Nueva York, Lisboa, Manchester, Funchal y Marrakech. Además, puso en marcha en Madrid la clínica de medicina estética y trasplante capilar Insparya, firma en la que Georgina Rodríguez ocupa el cargo de directora general.
En paralelo a las dudas sobre su situación sentimental, la difusión de este presunto pacto financiero añade otro capítulo a una relación que permanentemente ocupa la agenda mediática.
Ronaldo invirtió u$s7,5M en una empresa de salud y se dipararon las acciones
La estrella del fútbol volvió a ampliar su perfil como empresario global al invertir 7,5 millones de dólares en una plataforma tecnológica de salud vinculada a Herbalife, marca de la que es embajador desde hace más de una década.
El delantero portugués adquirió una participación del 10% en HBL Pro2col Software LLC, una compañía especializada en recopilar datos de salud y estilo de vida de los usuarios para diseñar planes personalizados de nutrición y bienestar. La firma apunta a integrar tecnología y análisis de datos para ofrecer recomendaciones ajustadas al perfil de cada consumidor.
En un comunicado difundido por la empresa, Ronaldo calificó la operación como una "evolución natural" de su vínculo comercial con la marca y destacó que esta nueva etapa lo motiva tanto a nivel profesional como personal, en un momento en el que combina su carrera deportiva con inversiones estratégicas.
El anuncio se realizó en el marco de la presentación de los resultados del cuarto trimestre de 2025 de Herbalife, momento en que la compañía informó un crecimiento anual de 1% en ventas durante el ejercicio 2025 y una suba de 6,3% en el cuarto trimestre.
Tras conocerse la noticia, el mercado reaccionó con entusiasmo: las acciones de Herbalife avanzaron 17,32%. El repunte reciente, sin embargo, se da luego de años complejos para la compañía. En los últimos cinco años, los títulos de Herbalife perdieron aproximadamente dos tercios de su valor, en un período marcado por cuestionamientos y volatilidad.
En 2012, el inversor Bill Ackman realizó una apuesta de 1.000 millones de dólares en contra de la empresa, lo que derivó en un enfrentamiento público con el empresario Carl Icahn, quien tomó una posición larga en defensa de la compañía.
Más tarde, en 2016, la Federal Trade Commission (FTC) ordenó a Herbalife pagar 200 millones de dólares y reestructurar parte de su modelo de negocio para resolver acusaciones de prácticas engañosas hacia consumidores, en un acuerdo que no implicó admisión de culpabilidad.