Transener logra rentabilidad récord, mientras el Gobierno apura su privatización
El Gobierno nacional aceleró el proceso de privatización de Transener y lo apuntala en el último balance anual que la principal empresa de transmisión de energía eléctrica acaba de informar una ganancia neta superior a los $194.431 millones.
La cifra es un 110,4% superior a los $92.402 millones del ejercicio anterior y le sirve a la gestión libertaria para estructurar un proceso de salida del Estado nacional de esa compañía con un "importante" valor de compra.
La compañía ofrece servicios de operación y mantenimiento, ingeniería, ensayos y puesta en servicio de líneas y estaciones transformadoras para obras nuevas o ampliaciones del sistema de 500 kV.
Transener es la pieza clave del sistema eléctrico argentino; opera casi 15.000 kilómetros de líneas de alta tensión y transporta el 85% de la energía eléctrica del país.
Se la considera como el concesionario exclusivo de la red de transporte de energía eléctrica de alta tensión en Argentina, con una infraestructura que es crítica para la seguridad energética del país.
Opera y mantiene más de 12.400 km de líneas de 500 kV y 220 kV y transporta el 85% de la energía eléctrica generada en Argentina, vinculando a los grandes generadores con las distribuidoras regionales.
Además, gestiona 57 estaciones transformadoras de alta tensión distribuidas en casi todo el territorio nacional y su subsidiara, Transba, opera 6.228 km de líneas en la Provincia de Buenos Aires, enfocada en la distribución troncal.
Asimismo, mantiene instalaciones de comunicaciones destinadas a contratos de servicios de comunicaciones.
La estructura societaria de Transener
El capital accionario de Transener presenta una estructura mixta y se divide principalmente en dos grandes bloques como son el paquete de control y las acciones que cotizan en bolsa.
La Compañía Inversora en Transmisión Eléctrica (Citelec), es la accionista mayoritaria, con el 52,65% del capital, además de poseer el 100% de las Acciones Clase A (que otorgan el control político de la compañía).
A la vez, esta sociedad se encuentra integrada por Pampa Energía (50%) y la sociedad estatal Energía Argentina S.A. (Enarsa), con el 50% restante.
En este sentido, el proceso licitatorio lanzado en diciembre de 2025 busca vender ese porcentaje de Citelec y que representa indirectamente cerca del 26,3% del capital total de Transener.
El resto del capital se distribuye entre el sector público y el mercado de capitales, con el ANSES - FGS con el 19,57% de ese total y otro 27,78% que flota en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BYMA).
En la actualidad, la valuación del capital accionario de Transener ha mostrado una alta volatilidad debido a las noticias del concurso público y muestra una capitalización bursátil en torno a los u$s850 millones.
El Gobierno busca sumar valor de venta a la empresa: ganancia duplicada
Siguiendo esta cifra, en los pliegos de la licitación, el Gobierno libertario estableció un precio base para la oferta de u$s206 millones por el 50% de Citelec, aunque en el mercado consideran que se trata de un valor conservador, situándose por debajo del valor de libros de la compañía.
Es más, el último balance anual perteneciente al ejercicio cerrado el 31 de diciembre del año pasado, muestra la evolución operativa y financiera que ha logrado Transener a partir del proceso de reconfiguración tarifaria impuesto por la gestión nacional desde 2024.
Entre los principales resultados de ese período se observan ventas por $573.145 millones que representan un aumento del 28,1% con respecto a los $447.360 millones del 2024.
Esa diferencia fue empujada los ajustes tarifarios a partir de mayo de 2025, resultantes del proceso de Revisión Quinquenal Tarifaria que, además, generó un EBITDA consolidado de $341.355 millones, un 71,5% superior a los $199.040 millones del ejercicio anterior, debido principalmente al aumento en las ventas y a una disminución en los costos operativos.
Las cifras muestran el impacto positivo que el esquema de recomposición de tarifas tuvo en la operación de Transener a partir de las resoluciones emitidas el 30 de abril de 2025, cuando el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), estableció los nuevos cuadros de precios.
En el caso de Transener, la suba fue de 42,89% y se complementó con un mecanismo de actualización tarifaria mensual basado en la evolución de los índices de precios al consumidor (IPC) y de precios mayoristas (IPIM).
Privatización de Transener: Pampa Energía y Havanna, entre los interesados
Este contexto positivo hizo que los interesados en participar de la venta de las acciones del Estado en Transener aumente, con las expectativas puestas en el cierre de ofertas establecido para el próximo 23 de marzo.
Entre esos grupos se encuentran Pampa Energía, que podría buscar consolidar el control total de Citelec, aunque ya no corre con la ventaja del llamado "derecho de preferencia" para comprar la parte del Estado.
Es que, para viabilizar la licitación, el Gobierno alcanzó un acuerdo con el holding controlado por el empresario Marcelo Mindlin que aceptó no ejercer ese privilegio ni bloquear la entrada de nuevos jugadores.
A cambio, el sector privado obtiene un horizonte de previsibilidad tarifaria (con ajustes mensuales del 7% vigentes hasta 2030) que sanea las cuentas de la transportista.
De todos modos, Pampa Energía deberá pelear con la familia Neuss, los dueños de Havanna (Grupo Inverlat) y Newsan, que son otros potenciales interesados en el negocio estratégico del transporte eléctrico.
Sin embargo, el pliego permite la participación de empresas extranjeras, siempre que no sean controladas por otros Estados, por lo cual se espera que varios grupos internacionales también acerquen propuestas.
Inversiones en carpeta
El que logre ganar el proceso, deberá respetar los lineamientos de un agresivo plan de inversiones que Transener debe cumplir durante los próximos años a partir de una imposición del ENRE.
La empresa presentó recursos de reconsideración de esos planes y solicitó la suspensión de las iniciativas para el período mayo 2025 / abril 2030 hasta obtener una resolución sobre dichos recursos.
En ese sentido, el 18 de agosto de 2025 el ENRE hizo lugar a los recursos de reconsideración y modificó la estructura de costos e inversiones a ejecutar por la empresa durante los próximos cuatro años.
En el informe de resultados presentado por Transener ante la CNV se asegura que "la Sociedad continúa desarrollando la ejecución del plan de inversiones y mantiene compromisos para la adquisición de inversiones de capital por un monto aproximado de $98.400 millones".
Las cifras del balance también reflejan que el 2025 fue un año marcado por la estabilización operativa, aunque persistieron desafíos regulatorios y macroeconómicos que impactaron la cifra final.
De todos modos, el documento muestra una evolución en términos reales ajustados por inflación, teniendo en cuenta que su rentabilidad fue impulsada principalmente por las actualizaciones tarifarias y por la inercia inflacionaria.
Su utilidad bruta se mantuvo en márgenes saludables gracias a un control estricto de los costos de operación y mantenimiento (O&M), aunque los costos financieros asociados a la deuda y las variaciones en el tipo de cambio generaron cierta volatilidad en la última línea del balance.
Actualizaciones de las tarifas: la incertidumbre de inversores
A pesar de los números positivos, el balance destaca ciertos factores de riesgo que los inversores están monitoreando.
Uno de ellos es la incertidumbre sobre la frecuencia de los ajustes automáticos de tarifa, que sigue siendo el principal foco.
Transener ha enfatizado la necesidad de un esquema que garantice la sostenibilidad de las inversiones a largo plazo.
Del mismo modo, se observó una mejora en los plazos de cobranza de las deudas de CAMMESA respecto al año anterior, reduciendo los días de calle (DSO), lo cual alivió la posición de caja operativa de la empresa.
En este sentido, el cierre de 2025 posiciona a Transener como una empresa con una estructura financiera resiliente y con una capacidad de generar flujo de caja operativo que le permitió cumplir con sus compromisos de deuda y mantener la infraestructura sin incidentes mayores.
Para 2026, el foco estará puesto en la negociación de nuevos cuadros tarifarios que permitan compensar los aumentos de costos operativos.