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La apuesta millonaria de una familia argentina: ya son dueños de 750.000 hectáreas en Australia

El grupo encabezado por empresarios argentinos refuerza su presencia internacional con nuevas compras y apuesta a la producción ganadera
10/04/2026 - 20:13hs
La apuesta millonaria de una familia argentina: ya son dueños de 750.000 hectáreas en Australia

Una familia argentina invirtió u$s44 millones en Australia. No es la primera vez. Tampoco será la última. 

Los Buratovich controlan ahora 750.000 hectáreas en el Territorio del Norte australiano. Una superficie equivalente a toda la provincia de Tucumán.

La reciente adquisición de la estación ganadera Aroona marca su quinta propiedad en la región. La operación se cerró el 10 de marzo, según registros oficiales.

Esta historia no comenzó en Australia, sino en los campos argentinos hace más de un siglo, cuando un inmigrante croata vio oportunidades donde otros solo veían tierra.

Buratovich, un apellido que nació con una visión adelantada

Esteban Buratovich llegó desde Croacia a Argentina a fines del siglo XIX. Como tantos inmigrantes de la época, buscaba construir algo propio. Se convirtió en pionero del acarreo y acondicionamiento de cereal a granel. Una innovación para la época.

La empresa familiar se fundó formalmente en 1915. Más de un siglo después, sigue operando bajo el mismo apellido.

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La estancia de Buratovich en Australia

Generaciones sucesivas tomaron la posta. Expandieron el negocio desde Buenos Aires hacia el norte argentino, especialmente en Chaco. 

Hoy la firma no solo acopla y comercializa granos. También ofrece soluciones financieras, gestión de campos y servicios logísticos

Atiende a más de 400 clientes. Tiene vínculos comerciales con más de 20 países. Pero su esencia sigue intacta: una empresa familiar que privilegia el trato personalizado y el conocimiento profundo del campo.

Cómo decidieron saltar a Australia y de cuánto fue la inversión

La internacionalización no fue casualidad. Fue una decisión estratégica tomada hace años. Uruguay, Brasil y Estados Unidos fueron los primeros destinos. Allí replicaron su modelo productivo con éxito.

El verdadero punto de inflexión llegó en 2019, cuando apostaron por una inversión fuerte por Australia a través de Cross Pacific Investments, la firma que respalda las operaciones de la familia en ese país.

Ese año compraron Scott Creek Station por u$s12 millones. Son 101.000 hectáreas ubicadas a 60 kilómetros al suroeste de Katherine. También adquirieron Manbulloo Station por u$s23,4 millones.

Scott Creek despertó su interés por una razón clave: su potencial agrícola. A diferencia del enfoque tradicional ganadero de la región, los Buratovich vislumbraron la posibilidad de desarrollar cultivos extensivos.

Trasladaron su experiencia sudamericana a un nuevo contexto. Un contexto desafiante pero prometedor.

Aroona: la joya de 147.000 hectáreas que acaban de sumar

La compra de Aroona representa un paso más en esa estrategia de expansión. Una pieza clave del rompecabezas australiano.

Con una superficie de 147.510 hectáreas, la propiedad incluye unas 15.000 cabezas de ganado y equipamiento completo. Está ubicada sobre la autopista Victoria, a unos 90 kilómetros al suroeste de Katherine. Un punto estratégico en el Territorio del Norte.

El terreno es diverso: llanuras onduladas, colinas bajas, escarpes con mesetas, canales aluviales y zonas basálticas.

El río Flora atraviesa la propiedad. Un recurso hídrico clave en una región donde el agua define gran parte de la productividad.

La precipitación media anual alcanza los 900 milímetros. Aroona es considerada una zona de cría de renombre. Pero lo que realmente la convierte en una joya estratégica es su potencial de transformación.

A finales de 2023 se aprobó un permiso de desmonte para casi 4.000 hectáreas. Eso abre la puerta a nuevos desarrollos agrícolas.

Con esta adquisición, la familia Buratovich eleva su cartera total en el Territorio del Norte a unas 756.000 hectáreas.

Una propiedad que vale el triple que hace 8 años

Aroona no es una propiedad cualquiera. Su historia reciente refleja el creciente interés global por las tierras australianas.

En 2017 fue adquirida por la empresaria Gina Rinehart por u$s13,5 millones, a través de Hancock Prospecting. Durante su gestión se invirtieron más de u$s3 millones en mejoras. Entre ellas, un moderno sistema de radio móvil digital.

En 2021 la propiedad fue vendida por u$s22,75 millones a la familia DiGiorgio. Ellos la mantuvieron hasta la reciente operación.

El salto de valor en pocos años evidencia una tendencia clara: el aumento sostenido del precio de las tierras productivas en regiones con alto potencial agrícola y ganadero.

Para los Buratovich, este contexto no es un obstáculo. Es una oportunidad. Apunta al desarrollo integral de cada propiedad.

Por qué Australia y qué sigue ahora

El futuro de la familia en Australia aún está en construcción. Pero las señales son claras.

La expansión de su cartera, la apuesta por el desarrollo agrícola y la integración de nuevas tecnologías marcan el rumbo.

Australia ofrece una ventaja estratégica significativa: proximidad a los mercados asiáticos. La demanda de alimentos en esa región crece año tras año.

Contar con bases productivas en distintas regiones del mundo permite diversificar riesgos. También aprovechar oportunidades que en un solo mercado no existirían.

La historia de los Buratovich es, en el fondo, una historia de adaptación. De mirar más allá de lo conocido sin perder las raíces.

Desde los campos de Buenos Aires hasta el norte australiano, la esencia sigue siendo la misma: trabajo, visión de largo plazo y cultura productiva.

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