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ALERTA

Caputo acelera el ajuste: relanza la venta de Transener para blindar las reservas del BCRA

Busca cerrar el deal antes de mayo para asegurar un ingreso de divisas clave. Los detalles del pliego y el rol de la compañía en el esquema energético
13/04/2026 - 19:15hs
Caputo acelera el ajuste: relanza la venta de Transener para blindar las reservas del BCRA

En el marco de un proceso de privatización que ya sufrió una importante demora en sus plazos, el gobierno nacional está a punto de retomar la venta de las acciones que el Estado Nacional posee en Transener.

Se trata de la principal empresa de transmisión de energía eléctrica de la Argentina, que ofrece servicios de operación y mantenimiento, ingeniería, ensayos y puesta en servicio de líneas y estaciones transformadoras para obras nuevas o ampliaciones del sistema de 500 kV.

La empresa es considerada como la pieza clave del sistema eléctrico argentino, en donde opera casi 15.000 kilómetros de líneas de alta tensión y transporta el 85% de la energía eléctrica del país.

Además, gestiona 57 estaciones transformadoras de alta tensión distribuidas en casi todo el territorio nacional y su subsidiara, Transba, tiene a su cargo otros 6.228 km de líneas en la Provincia de Buenos Aires, enfocada en la distribución troncal.

En la actualidad, el capital accionario de Transener presenta una estructura mixta y se divide principalmente en dos grandes bloques como son el paquete de control y las acciones que cotizan en bolsa.

La Compañía Inversora en Transmisión Eléctrica (Citelec), es la accionista mayoritaria, con el 52,65%, además de poseer el 100% de las Acciones Clase A (que otorgan el control político de la compañía).

A la vez, esta sociedad se encuentra integrada por Pampa Energía (50%) y la empresa estatal Energía Argentina S.A. (Enarsa), con el 50% restante.

Ofertas reabiertas

El proceso licitatorio lanzado en diciembre de 2025 busca vender ese porcentaje de Citelec que representa indirectamente cerca del 26,3% del capital total de Transener.

El resto del capital se distribuye entre el sector público y el mercado de capitales, con el ANSES - FGS con el 19,57% de ese total y otro 27,78% que flota en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BYMA).

De acuerdo al cronograma oficial, este martes 14 de abril se deberían recibir las ofertas para la compra de las acciones del Estado en Citelec.

Esta fecha fue establecida por el Ministerio de Economía que lidera Luis Caputo, luego de haberse postergado el cronograma original previsto para fines de marzo pasado, pero que no se concretó debido a la intención oficial de facilitar la participación de más interesados y garantizar mayor competencia en la licitación.

En la actualidad, la valuación del capital accionario de Transener ha mostrado una alta volatilidad debido a las noticias del concurso público y muestra una capitalización bursátil en torno a los u$s850 millones.

Siguiendo esta cifra, en los pliegos de la licitación, el titular del Palacio de Hacienda estableció un precio base para la oferta de u$s206 millones por el 50% de Citelec, aunque en el mercado consideran que se trata de un valor conservador, situándose por debajo del valor de libros de la compañía.

Es que a diferencia de otras privatizaciones, el interés por la transportadora de alta tensión es masivo debido a su carácter de monopolio natural y la reciente recomposición de sus ingresos tras la Revisión Tarifaria Integral (RTI).

La lista de candidatos

En los pasillos de la city y los despachos oficiales, cinco nombres suenan con fuerza para heredar la silla que deja el Estado nacional.

Un caso es el de ​Edison Energía, que aparece como uno de los contendientes más firmes, posiblemente en alianza con otros empresarios locales de peso.

Liderado por Juan y Patricio Neuss, el grupo lleva a cabo una estrategia de expansión en el sector de servicios públicos, por lo cual los Neuss estarían estructurando una oferta que podría incluir socios locales menores para fortalecer el músculo financiero.

Su interés radica en la previsibilidad de los contratos y la capilaridad de las redes de Transba (subsidiaria de Transener en PBA).

Pero también aparece Genneia en el grupo de los interesados.

La principal compañía de energías renovables del país, presidida por Jorge Brito, analiza seriamente dar el salto al segmento de transporte.

Para Genneia, entrar en Transener no es solo un negocio financiero, sino una jugada estratégica: el transporte es hoy el gran "cuello de botella" para la expansión de los parques eólicos y solares.

Controlar la red les permitiría una visión privilegiada sobre la planificación del sistema eléctrico futuro.

Otro competidor que se apuntó es Central Puerto, sociedad controlada por las familias Miguens Bemberg y que es considerada como la mayor generadora privada del país.

CEPU siempre está en el radar de activos energéticos en venta.

Con un balance sólido y liquidez tras sus últimas colocaciones de deuda, la empresa busca integración vertical.

Su desembarco en Transener consolidaría su posición como el jugador más diversificado del mapa energético argentino.

En igual sentido se destaca Edenor, la principal operadora de electricidad del país que es controlada por una sociedad de la que participan los empresarios José Luis Manzano; Daniel Vila y Mauricio Filiberti.

Este grupo sigue de cerca el pliego y si bien la integración entre distribución y transporte tiene restricciones regulatorias, la conformación de un consorcio de inversión independiente les permitiría ganar terreno en el eslabón de alta tensión, aprovechando su know-how en la gestión de servicios regulados.

A estos candidatos se suma Marcelo Mindlin, dueño de Pampa Energía y quien ya posee el otro 50% de Citelec.

De hecho, para viabilizar la privatización el gobierno libertario debió cerrar un acuerdo con el holding que aceptó no ejercer el privilegio de contar con la exclusividad de hacer la primera oferta por Transener.

De todos modos, Pampa Energía tiene la potestad de "validar" al nuevo socio, por lo cual en el mercado no descartan que el nuevo dueño de la parte estatal sea un actor con el que Mindlin ya tenga afinidad operativa en otros negocios del sector.

Generadora de caja

También se menciona a otros grupos locales que buscan integración vertical y fondos de inversión que apuestan a la previsibilidad de los contratos regulados tras la última Revisión Quinquenal Tarifaria (RQT).

Del mismo modo, se observa la posible participación de inversores financieros atraídos por el bajo riesgo operativo y la red de más de 12.000 kilómetros de líneas de alta tensión que opera la compañía.

Además y a partir del esquema de actualización tarifaria mensual, Transener ha dejado de ser una empresa "deficitaria" para convertirse en una generadora de caja constante.

De hecho, en el último balance informado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), la empresa arrojó una ganancia neta superior a los $194.431 millones.

La cifra es un 110,4% superior a los $92.402 millones del ejercicio anterior y le sirve a la gestión libertaria para estructurar un proceso de salida del Estado nacional de esa compañía con un "importante" valor de compra.

Entre los principales resultados de ese período se observan ventas por $573.145 millones que representan un aumento del 28,1% con respecto a los $447.360 millones del 2024.

Esa diferencia fue empujada los ajustes tarifarios a partir de mayo de 2025, resultantes del proceso de Revisión Quinquenal Tarifaria que, además, generó un EBITDA consolidado de $341.355 millones, un 71,5% superior a los $199.040 millones del ejercicio anterior, debido principalmente al aumento en las ventas y a una disminución en los costos operativos.

Las cifras muestran el impacto positivo que el esquema de recomposición de tarifas tuvo en la operación de Transener a partir de las resoluciones emitidas el 30 de abril de 2025, cuando el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), estableció los nuevos cuadros de precios.

Caja política y económica

"Transener es la columna vertebral del sistema. Con un horizonte tarifario despejado y una gestión técnica profesionalizada, es hoy la joya de la corona del paquete de privatizaciones", señalan analistas de la city.

Por eso en la Casa Rosada entienden que su venta, que sería anunciada a mitad de mayo próximo, no es solo una cuestión de eficiencia operativa, sino de caja política y económica.

El ingreso de divisas previsto para este mes de abril será clave para robustecer las reservas del Banco Central (BCRA) tras un verano de fuerte acumulación.

Además de Transener, el Gobierno ya tiene en la mira otros activos de Enarsa y la venta de la participación de YPF en Metrogas, consolidando un giro de 180 grados en la política energética argentina hacia un modelo de gestión netamente privada.

De hecho, el mercado sigue de cerca el proceso, entendiendo que el éxito de esta licitación será el termómetro para el resto de las empresas públicas que integran la lista de "sujetos a privatización".

Sin embargo, el temor de ciertos sectores políticos reside en si un control 100% privado de Transener priorizará la rentabilidad sobre la seguridad del sistema.

Con una visión opuesta, otros analistas entienden que la venta de la empresa también funciona como un seguro de ejecución para el resto de las privatizaciones de este sector.

En definitiva, la venta de Transener es el test de ácido para el modelo energético de la gestión actual: si logra atraer capital fresco y reactivar las obras de transporte, habrá cumplido su objetivo de máxima.

Si se queda en una mera transferencia de acciones para "hacer caja", el riesgo de saturación del sistema eléctrico seguirá siendo la principal amenaza para el crecimiento industrial de la Argentina.