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ALERTA

Nueva Terminal de Retiro: cómo es el megaproyecto que transformará el principal nodo de transporte del país

Un consorcio privado presentó un proyecto para renovar Retiro con inversión total privada y triplicar su tamaño con nuevos servicios
Por L.A.
27/04/2026 - 07:09hs
Licitan la Terminal de Retiro: así será el proyecto con inversión 100% privada

Con más de 14,6 millones de pasajeros al año y unos 40.000 usuarios diarios, la Terminal de Ómnibus de Retiro podría encarar una transformación estructural sin precedentes. La iniciativa no parte del Estado, sino de un consorcio de empresas privadas que presentó un proyecto para tomar la concesión del predio, financiar íntegramente la obra y reconvertir el complejo en un hub intermodal moderno.

La iniciativa, impulsada por un consorcio de empresas privadas, propone una inversión estimada en u$s79 millones y un plazo de concesión de 30 años. El objetivo es dejar atrás el modelo tradicional de terminal para dar paso a un complejo multifuncional que articule transporte de media y larga distancia con trenes, subtes, colectivos y nuevas formas de movilidad urbana, al tiempo que incorpora servicios que exceden el viaje en sí.

El proyecto es impulsado por una Unión Transitoria (UT) integrada por Inverlat Investment S.A., Service Trade S.A., Inversiones Peirod S.A. y BV Investments S.A., un esquema que permite articular capacidades financieras, técnicas y operativas para abordar una obra de gran escala. Bajo este modelo, el consorcio propone hacerse cargo tanto del financiamiento como de la ejecución y explotación del complejo.

De los actuales 30.000 metros cuadrados, el predio podría alcanzar cerca de 90.000 m² construidos, triplicando su capacidad y diversificando usos. En ese esquema, la terminal no solo seguirá cumpliendo su rol operativo, sino que sumará espacios comerciales, oficinas, hotelería, coworking y un centro de convenciones, en línea con las tendencias globales de integración urbana.

En términos concretos, el plan incluye casi 18.000 m² de locales comerciales y gastronómicos —más del doble de la superficie actual—, junto con áreas dedicadas a logística y encomiendas, oficinas corporativas, espacios VIP y servicios para pasajeros. También se proyectan 390 cocheras y una reorganización completa de las circulaciones para mejorar la experiencia del usuario.

Uno de los puntos centrales es la modernización operativa. La terminal contará con 80 dársenas para buses y 50 destinadas a encomiendas, optimizando la dinámica de ingresos y egresos. Con estas mejoras, se estima que la capacidad podría escalar hasta 35 millones de pasajeros anuales hacia 2055, más del doble del flujo actual.

Además, el proyecto incorpora la creación de una plaza pública y espacios abiertos que buscan integrar la terminal con su entorno urbano, un aspecto históricamente relegado en Retiro. La idea es convertir al predio en un punto activo durante todo el día, no solo asociado al tránsito de pasajeros.

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La concesión será por 30 años y sin aporte directo del Estado para la obra

Concesión, modelo de negocio y obra sin interrupciones: las claves detrás del proyecto

La iniciativa se estructura bajo un esquema de conseción con financiamiento íntegramente privado, lo que implica que el Estado no realizará aportes directos para la obra. En cambio, el modelo económico se apoya en la explotación comercial del complejo: alquiler de locales, operación de estacionamientos, desarrollo hotelero, espacios logísticos y el cobro de canon a las empresas de transporte.

Según la propuesta, el concesionario deberá abonar un canon mensual estimado en $100 millones, lo que introduce un componente de ingresos fiscales sostenidos para el Estado. A su vez, este esquema traslada el riesgo financiero al sector privado, que apuesta a la valorización del activo y a la generación de nuevos flujos de ingresos.

La obra se desarrollará en un plazo estimado de cinco años, sin interrumpir la operación de la terminal. Para lograrlo, el proyecto fue diseñado en cinco etapas progresivas que permiten intervenir sectores específicos sin afectar el funcionamiento general.

La primera fase incluye mejoras en la infraestructura exterior, especialmente en la circulación de ómnibus, y la readecuación de espacios interiores críticos. Luego avanzarán las etapas vinculadas a logística, servicios, áreas comerciales y finalmente el desarrollo corporativo.

Uno de los aspectos más sensibles es la "etapabilidad" de la obra. El plan establece que nunca se intervendrá más del 30% de los andenes en simultáneo, garantizando la operatividad en horas pico. Además, las tareas de mayor impacto se realizarán en horarios nocturnos o de baja demanda, mientras que se mantendrán abiertos al menos el 50% de los accesos peatonales en todo momento.

En paralelo, se implementarán medidas de seguridad y señalización provisoria para asegurar la circulación de pasajeros durante todo el proceso. Este enfoque busca evitar uno de los principales riesgos de este tipo de proyectos: la degradación del servicio durante la transición.

Desde el punto de vista económico, el impacto también es relevante. Se estima la generación de entre 800 y 1.500 empleos durante la etapa de obra, y más de 1.500 puestos de trabajo una vez que el complejo esté plenamente operativo. A esto se suma el efecto indirecto sobre el entorno de Retiro, que podría dinamizar su actividad comercial y mejorar su integración con el resto de la ciudad.

En definitiva, la transformación de la Terminal de Ómnibus de Retiro no solo apunta a modernizar una infraestructura clave, sino a redefinir su rol dentro del ecosistema urbano. El éxito del modelo dependerá, en gran medida, de la capacidad del sector privado para ejecutar una obra compleja sin afectar la operación y de convertir el predio en un verdadero nodo de servicios, movilidad y negocios.