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Compran a $8.000 y venden a $60.000: cómo se agranda la brecha de los productos importados

Empresas tradicionales dejan de producir y priorizan traer artículos desde Asia, generando cambios profundos en los precios para los consumidores
Por S.A.
30/04/2026 - 11:41hs
Compran a $8.000 y venden a $60.000: cómo se agranda la brecha de los productos importados

En el marco de la apertura importadora impulsada en la Argentina, distintos sectores económicos comenzaron a mostrar una transformación en sus estrategias de negocio. El fenómeno no se limita al aumento de las importaciones: también involucra un cambio en la forma en que las empresas producen, comercializan y fijan precios.

Según un informe elaborado por el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), titulado "Las grandes empresas ante la apertura importadora del gobierno de Milei: repliegue industrial y elevados márgenes de rentabilidad", se observa una tendencia creciente hacia la importación de bienes terminados en reemplazo de la producción local.

Este proceso se da en un contexto de reducción de aranceles, desregulación del comercio exterior y un tipo de cambio que favorece el ingreso de productos importados, junto con una contracción del mercado interno.

Del costo de importación al precio final

Uno de los aspectos centrales del informe es la diferencia entre el costo de importación de los productos y su precio de venta en el mercado interno.

El valor CIF (costo, seguro y flete), sumado a aranceles y tasas, define el costo económico relevante de importación. Sin embargo, incluso contemplando estos componentes, los precios finales suelen ubicarse muy por encima de esos valores.

En ese marco, la brecha entre costo y precio aparece como un rasgo transversal en distintos sectores.

Lumilagro: de $8.000 a más de $60.000 por un termo

Uno de los casos más representativos es el de Lumilagro, histórica marca vinculada a la industria nacional.

De acuerdo con el informe del IPyPP, la empresa comenzó a importar termos desde China con un precio CIF de entre 4 y 4,7 dólares por unidad. Al sumar aranceles y la tasa estadística, el costo de importación asciende a unos 5,8 dólares, equivalentes a aproximadamente $8.000.

Sin embargo, esos mismos termos se comercializan en el mercado local desde los $60.000, o alrededor de $44.000 sin impuestos nacionales.

El caso refleja una diferencia significativa entre el costo de importación y el precio final.

Essen: cacerolas importadas con fuerte diferencia de precios

El informe también analiza el caso de Essen, otra marca emblemática del sector.

Según los datos relevados, las cacerolas y sartenes importadas presentan un costo de importación cercano a los $50.000 por unidad. Sin embargo, los precios de venta al público alcanzan valores del orden de los $384.000 (sin impuestos nacionales).

La empresa, que históricamente se destacó por su producción local, comenzó a incorporar productos importados en su oferta.

Whirlpool y Pilisar: electrodomésticos con brechas amplias

En el rubro de electrodomésticos, los casos de Whirlpool y Pilisar (ex Siam, del grupo Newsan) muestran una dinámica similar.

En Whirlpool, tras el cierre de su planta en Pilar, los lavarropas importados tienen un costo cercano a los $313.000, mientras que los precios de venta parten de los $619.000 sin impuestos.

En el caso de Pilisar, los lavarropas importados presentan costos en torno a los $221.000, pero se comercializan a más de $400.000 sin impuestos.

Adidas: el salto importador en el calzado

El fenómeno también se verifica en el sector del calzado, con Adidas como uno de los casos analizados.

Según el informe, el costo de importación de zapatillas ronda los $27.000 por par, mientras que los precios de venta al público se ubican en torno a los $100.000.

Este proceso se da en paralelo al cierre de plantas productivas y a un fuerte aumento en el volumen de importaciones de la marca.

Automotrices: BYD y Peugeot

En el sector automotor, el informe menciona a BYD y Peugeot.

En el caso de BYD, los autos eléctricos importados tienen un costo cercano a los u$s15.450, mientras que su precio de venta ronda los u$s23.900.

Por su parte, Peugeot incrementó sus importaciones de vehículos terminados mientras avanzaba en procesos de ajuste en su planta local.

Alimentos y consumo masivo: Mondelez, Nestlé, Coto y P&G

La brecha entre costos y precios también aparece en productos de consumo masivo.

El informe analiza casos de empresas como Mondelez, Nestlé, Coto y Procter & Gamble (P&G).

Por ejemplo, galletitas de Mondelez tienen un costo de importación cercano a los $500 por unidad, mientras que el precio en góndola supera los $2.000.

En el caso del café de Nestlé, el costo ronda los $3.900, mientras que el precio de venta supera los $7.000.

También se observan diferencias en productos comercializados por Coto, como bananas, palmitos y galletitas importadas, así como en artículos de higiene personal de P&G.

Importar más, producir menos

Más allá de los precios, el informe del IPyPP señala un cambio en la estructura de las importaciones.

Los bienes finales ganaron peso frente a los insumos productivos: pasaron de representar el 14% del total en 2023 a cerca del 24% en 2025.

Este cambio está asociado a una reorientación de las estrategias empresariales hacia la comercialización de productos importados.

Reconversión empresaria y empleo

El proceso también tiene impacto en el empleo. En distintos sectores se registraron despidos, suspensiones y cierres de plantas, mientras crecen las importaciones de productos terminados.

Según el informe, muchas empresas avanzan en una reconversión desde la producción hacia la distribución y venta.

Márgenes y formación de precios

El IPyPP sostiene que los elevados márgenes observados están vinculados a la estructura de los mercados y a la capacidad de fijación de precios de las grandes empresas.

A esto se suman los márgenes de intermediarios y plataformas de comercialización, que también inciden en el precio final.

Un mercado en transformación

Los datos relevados muestran un mercado en proceso de cambio. La apertura importadora no solo impacta en el volumen de bienes que ingresan al país, sino también en la estructura productiva, el empleo y los precios.

Casos como el de productos que se importan por alrededor de $8.000 y se venden a más de $60.000 reflejan una dinámica que se replica, con distintas magnitudes, en múltiples sectores.

En este contexto, el informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas advierte que, si bien estas estrategias pueden sostener la rentabilidad en el corto plazo, la caída del empleo y del ingreso podría afectar la demanda interna en el mediano plazo.