Una de las mayores desarrolladoras inmobiliarias pidió su concurso preventivo
La constructora GCDI, anteriormente conocida como TGLT, sacudió al mercado corporativo este lunes 11 de mayo al anunciar formalmente la presentación de su concurso preventivo de acreedores.
Lo hizo mediante el envío de una nota a la Comisión Nacional de Valores (CNV), en la cual explica que algunos de los motivos por los cuales adopta esta decisión se basan en la existencia de pérdidas significativas, capital de trabajo negativo y patrimonio neto negativo, situación que encuadra a la sociedad en causal de disolución en los términos del artículo 94 inciso 5 de la Ley General de Sociedades.
"En reunión celebrada en el día de la fecha, el Directorio de la Sociedad, tras evaluar distintas alternativas disponibles en el marco de la situación económico-financiera, resolvió solicitar la apertura del concurso preventivo de acreedores en los términos de la Ley N° 24.522".
De acuerdo al documento, este proceso es tomado "como una herramienta destinada a ordenar su pasivo, preservar la continuidad de la empresa en marcha, proteger las fuentes de trabajo y resguardar la integridad de sus activos".
De todos modos, la empresa adelantó que "continuará en la medida de lo posible desarrollando sus actividades operativas habituales, incluyendo la ejecución de las obras en curso".
También aseguró que, teniendo en cuenta las las condiciones del mercado y la evolución de su situación financiera, tiene como objetivo continuar participando en nuevos proyectos y procesos de contratación para sostener su actividad y generación de valor.
Crisis permanente en GCDI
Es decir, la medida busca renegociar una pesada estructura de deuda que se volvió insostenible en el actual contexto macroeconómico.
âLa empresa viene sufriendo un escenario de crisis financiera permanente, incluso antes del desembarco del nuevo grupo propietario, con el empresario Marcelo Fígoli a la cabeza.
El último balance correspondiente al ejercicio del 2025 arrojó un resultado integral total negativo de $19.014 millones; mientras que en el 2024, sus pérdidas habían llegado a los $8.803 millones; en el 2023, a $17.103 millones; en el 2022, a $40.830 millones y en el 2021 a $52.296 millones.
Es decir, en los últimos cinco años, la empresa acumuló pérdidas cercanas a la impresionante cifra de $138.046 millones.
De hecho, la empresa viene teniendo dificultad de acceso al crédito para refinanciar pasivos corrientes y soporta una estructura de litigios y deudas heredadas que la transición de la marca TGLT a GCDI no logró limpiar totalmente.
La ex TGLT, una historia de transformaciones
GCDI es una de las mayores constructoras e ingenierías de Argentina, con una trayectoria marcada por una agresiva expansión en el segmento de lujo y una posterior reestructuración tras absorber activos clave del mercado local.
Nació en 2005 como TGLT, una desarrolladora inmobiliaria residencial enfocada en los segmentos ABC1 con marcas icónicas como Forum y Astor.
En el 2018, dio un salto dimensional al adquirir el 82% de la constructora Caputo S.A. (de la familia de Nicolás Caputo), operación que le permitió mutar de ser solo una desarrolladora a convertirse en una empresa de servicios de construcción y grandes infraestructuras.
Luego, en junio de 2022, se transformó oficialmente en GCDI con el objetivo de despegarse del perfil residencial puro para posicionarse como un referente en ingeniería, logística y construcción de obras para terceros.
âEn la actualidad, cotiza en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires bajo el ticker GCDI y entre sus obras emblemáticas, tiene en su haber algunos de los proyectos más relevantes del país.
Algunos casos son los de la remodelación del Estadio Más Monumental (River Plate); la construcción de la nueva Terminal B del Aeropuerto de Ezeiza; la terminal de Buquebus y el Parque Mujeres Argentinas.
A esto le suma proyectos de lujo como Oceana (Puerto Madero); L'Avenue Libertador (Zaha Hadid); SLS Lux, y el megadesarrollo Bliss Buenos Aires (280.000 m²).
Este año comenzó a aportar su ingeniería para la construcción de la noria gigante en Puerto Madero, un nuevo ícono del entretenimiento porteño.
Una de las mayores desarrolladoras inmobiliariaas busca renegociar para sobrevivir
Sin embargo, su actualidad es complicada, si se tiene en cuenta que atraviesa una situación financiera crítica que, precisamente, la llevó a presentar formalmente su concurso preventivo de acreedores.
El objetivo de este proceso es poder renegociar sus pasivos de manera equitativa, buscando la protección legal contra posibles embargos que podrían comprometer su caja operativa mientras se ordena el pasivo judicialmente.
Tras este pedido judicial, GCDI se encuentra en la etapa de verificación de créditos, donde los acreedores deben formalizar sus reclamos ante la sindicatura designada.
âEste escenario marca un punto de inflexión para la empresa, que tras su cambio de identidad marcaria intentó un giro estratégico hacia los servicios de construcción y logística que no fue suficiente para sanear su balance ante el complejo contexto macroeconómico.
â"La presentación del concurso preventivo nos permitirá ordenar el pasivo de manera equitativa para todos los acreedores, mientras mantenemos el foco en la ejecución de los contratos vigentes", señalaron fuentes cercanas a la conducción de la empresa.
En tanto, desde el merado se advierte sobre el impacto que este pedido puede tener en las obras actuales que lleva a cabo GCDI.
Sin embargo, en el comunicado enviado a la CNV, la empresa aclara que el concurso no implica la paralización de actividades, sino una protección legal para evitar embargos que bloqueen la operación diaria.
âCon esta movida, GCDI se suma a una lista de empresas del sector que buscan en la justicia el "oxígeno" necesario para sobrevivir a un ciclo de estancamiento en la obra pública y privada de gran escala.