Mundial 2026: pese a la crisis, la Argentina se metió en el "top 10" de países que más entradas compraron
pesar de la pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento de los viajes en dólares, los fanáticos de la Scaloneta vuelven a demostrar su "amor incondicional" por la Selección Argentina.
Por lo menos así lo demuestran informes vinculados a las ventas de entradas para la próxima Copa del Mundo Estados Unidos-México-Canadá 2026 que se pondrá en marcha el jueves 11 de junio, mientras que la gran final se disputará el domingo 19 de julio.
En el caso de Argentina, ni la recesión económica ni las restricciones financieras internas limitan la pasión futbolera al punto que, según los últimos reportes oficiales de la FIFA, el país se consolidó en el noveno puesto del ranking global de países con mayor volumen de compra de entradas.
El dato cobra relevancia en un contexto local complejo, caracterizado por una fuerte pérdida del poder adquisitivo en dólares y un incremento sustancial en el costo de los tickets y la logística turística en comparación con Qatar 2022.
Sin embargo, la inercia del campeonato del mundo obtenido y el deseo de acompañar el tramo final de la era de Lionel Messi volvieron a posicionar al público local como uno de los contingentes internacionales más numerosos.
Como era de esperarse, el listado general está encabezado por los tres países coorganizadores debido a la ventaja geográfica y la localía.
Demanda pasional
No obstante, al analizar el comportamiento del resto del mundo, la Argentina sobresale dentro de la selecta lista de los 10 primeros, superando a potencias europeas con ingresos per cápita significativamente mayores.
Concretamente, el Top 10 de países con mayor compra de tickets, según la FIFA es:
- Estados Unidos (anfitrión)
- México (anfitrión)
- Canadá (anfitrión)
- Inglaterra
- Alemania
- Brasil
- España
- Colombia
- Argentina
- Francia
A nivel sudamericano, la demanda argentina se ubica apenas por detrás de Brasil y de Colombia, demanda que responde en su gran mayoría a un flujo de turismo emisivo directo desde el Cono Sur.
El país ocupa el mismo lugar si se analizan informes y datos del mercado secundario de entradas (reventa legal) que recopilan plataformas de la industria como LiveFootballTickets y los agregadores de precios como SeatPick.
Estos trabajos confirman a la Argentina en el top 10, a pesar de que el Mundial 2026 se perfila como el evento deportivo más caro de la historia, impulsado por una presión de demanda sin precedentes estructurales.
El "efecto Messi"
A diferencia del ranking de volumen de solicitudes oficiales de la FIFA, el análisis de estas plataformas de entradas se enfoca en el costo promedio de reventa por país y la cotización de los tickets según cada selección, donde la Argentina también tiene un rol protagónico destacado.
Por ejemplo, las métricas comerciales de LiveFootballTickets y el mercado secundario revelan que la expectativa de que este sea el último mundial de Lionel Messi (quien llegará con 38 años) y de Cristiano Ronaldo (41) genera una distorsión masiva de precios al alza, un fenómeno que los analistas denominan el "Legends Premium".
Un reciente informe de esta plataforma sostiene que la curva de precios de este Mundial 2026 es más pronunciada que la de cualquiera de sus predecesores recientes.
"Mientras que la Final de Qatar costaba aproximadamente 12 veces el partido de grupos promedio, la Final de 2026 cuesta 14 veces más", señala el trabajo, en donde se asegura también que "el costo por estar en el estadio cuando se levante el trofeo nunca ha sido tan alta".
Las razones son varias, al punto que la investigación destaca una gran cantidad de factores estructurales como la geografía y la base de la demanda.
Se explica que "Qatar 2022 se celebró en un único país con infraestructura turística limitada para el aficionado medio, mientras que organizar el torneo en tres grandes mercados —especialmente Estados Unidos— ha abierto la puerta a un número significativamente mayor de compradores potenciales".
Se agrega que los compradores con base en Estados Unidos gastan más por entrada que cualquier otro grupo. "Concentrar los estadios en mercados estadounidenses ha desplazado al alza la tolerancia de precio del comprador mediano", señala el paper.
Además, se hace mención a la ampliación del formato a 48 equipos y 104 partidos, "que ha creado más inventario total, pero los partidos eliminatorios siguen siendo igual de escasos —y esa escasez compite ahora con un grupo mucho mayor de posibles asistentes".
En el mismo sentido, se detalla la llamada "dinámica de última la oportunidad", que se refiere a que Cristiano Ronaldo y Lionel Messi estarán disputando su último Mundial, lo que genera una sensación de "última vez que se puede ver" que no existía en Qatar.
El costo de seguir a la Scaloneta
En este escenario, se asegura que seguir a la Selección Argentina en sus tres partidos de fase de grupos promedia un costo de u$s1.379 por entrada, ubicándose sólidamente en el Top 10 de los equipos más caros de ver de todo el torneo.
En este sentido, analizando todos los partidos en los que participa cada selección, la de Argentina ocupa el sexto lugar, con un promedio de valor de u$s1.276.
El liderazgo en el Top 10 lo tiene México (u$s3.620), inflado por el partido inaugural; seguido por Estados Unidos (u$s1.925); Brasil (u$s1.873); Escocia (u$s1.394); Australia (u$s1.334); Inglaterra (u$s1.333); Argentina (u$s1.276); Marruecos (u$s1.296); República Checa (u$s1.225); España (u$s1.117) y Uruguay que cierra con un promedio de u$s780.
El informe aporta otros datos significativos como que los hinchas del Reino Unido dominan la demanda de viajes internacionales, representando más de uno de cada cuatro compradores confirmados.
"Esto es coherente con la buena clasificación de Inglaterra, la primera participación de Escocia en un Mundial desde 1998 y la arraigada cultura británica de desplazarse en masa a los torneos", se asegura.
En el mismo sentido, el documento ubica a India en el quinto puesto mundial a pesar de no tener equipo en el torneo, marcando una señal significativa de viajes que coincide con el creciente interés por el fútbol en ese país y el aumento de la renta disponible.
"Junto a Pakistán (7.º) y Marruecos (8.º), los datos apuntan a una demanda sustancial de países tradicionalmente infrarepresentados en la planificación del Mundial", agrega el paper.
Las selecciones más caras para ver
Siguiendo con Argentina y a pesar del volumen de oferta por la enorme capacidad de los estadios estadounidenses, la demanda de los hinchas por conseguir tickets para el debut frente a Argelia en Kansas City, y los choques ante Austria y Jordania en Dallas, mantiene los precios de base por las nubes.
Es decir, el debut está pautado para el martes 16 de junio en el Kansas City Stadium, para luego trasladarse a Dallas, donde cerrará la primera fase.
Esta concentración de partidos en el centro de los Estados Unidos facilita, al menos, la planificación logística de los contingentes que viajan desde Buenos Aires.
En el caso del Top 10 de los equipos más caros para ver en la fase de grupos está liderado por los países que juegan en territorio o sedes con fuerte impronta mexicana, seguidos por las potencias globales históricas:
- México: u$s3.754 (más costoso por localía en Estadio Azteca)
- Colombia: u$s2.133
- Portugal: u$s2.097
- Brasil: u$s1.967
- Sudáfrica: u$s1.910
- Corea del Sur: u$s1.804
- Estados Unidos: u$s1.615
- Escocia: u$s1.497
- República Checa: u$s1.463
- Argentina: u$s1.379
En este caso, a los analistas de mercado les llama la atención el puesto de Argentina, aunque aclaran que se trata de un efecto netamente geográfico ya que los partidos de Argentina se concentran en el centro de Estados Unidos (estadios con aforos gigantescos como el AT&T Stadium de Dallas), lo que diluye un poco el precio promedio frente a partidos específicos que se juegan en Miami o el DF mexicano, donde la capacidad es más disputada.
Reventa millonaria
Los datos sectoriales exponen además una brecha gigantesca entre la oferta oficial y la desesperación de los fanáticos.
Se estima que en las fases oficiales de FIFA ya se registraron más de 500 millones de solicitudes de entradas, lo que reduce las chances estadísticas de conseguir un ticket formal a 1 en 100.
Esto derivó en que la cotización para la gran final del 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey alcance promedios de u$s16.094 en la reventa, con los tickets más económicos (las ubicaciones más altas de la tercera bandeja) arrancando en un piso base de u$s6.349.
En el caso del posicionamiento argentino sorprende a los operadores del mercado turístico local que tienen en cuenta que realizar el viaje al hemisferio norte implica una ingeniería financiera mayor a la de citas mundialistas previas.
Como se observa, en el caso de los precios oficiales de las entradas mostraron un incremento considerable respecto a la última edición, con tickets para la fase de grupos parten de un piso de u$s265 para las categorías generales, mientras que las ubicaciones más codiciadas superan los u$s700.
Además y a diferencia de otras épocas, los hinchas argentinos deben afrontar estos gastos en un solo pago o mediante el uso de dólares propios atesorados, ante la imposibilidad de financiar viajes al exterior en cuotas con tarjetas de crédito locales para evitar el pago del "dólar tarjeta" que todavía se mantiene y encarece las compras en un 35%.
Segmentación social
Fuentes del sector de agencias de viajes consultadas señalan que el fenómeno de compra se explica por una marcada segmentación socioeconómica.
Al tratarse de un destino con requerimiento de visa (en el caso de Estados Unidos) y con costos de hotelería elevados, el perfil del viajero argentino para el 2026 está compuesto principalmente por turismo corporativo y de incentivos, es decir de empresas locales y multinacionales radicadas en el país que adquieren paquetes de hospitalidad comercial (Corporate Hospitality) para agasajar a clientes y directivos.
También se destaca el segmento ABC1 puro, nicho de la población que cuenta con ahorros dolarizados fuera del circuito formal o ingresos vinculados a sectores dinámicos del mercado (como el agro, la energía o los servicios basados en el conocimiento) que no se ve afectado por las fluctuaciones de la economía doméstica.
De todos modos, se espera que a medida que se acerquen las fases de asignación de remanentes de última hora y las reventas oficiales, el flujo de argentinos hacia el norte del continente se intensifique, confirmando que la industria de la pasión futbolera local opera bajo sus propias reglas macroeconómicas.