Sólo quedan los F-16: tras la baja de un emblema de la Fuerza Aérea ¿qué harán con los A-4AR desactivados?
La decisión de la Fuerza Aérea Argentina (FAA) de desactivar por completo el sistema de armas A-4AR Fightinghawk coloca a los recién incorporados F-16 como la única opción de caza operativo a nivel nacional. Los aviones quitados de operación eran los herederos de una larga vinculación con esa alternativa de combate, que en su primera versión —los Douglas A-4B Skyhawk— arribó a nuestro país en el lejano 1966. A esa primera "camada" le siguieron luego la modernización A-4C y la alternativa A-4AR Fightinghawk, que aterrizó en las bases argentinas durante la segunda mitad de la década de los 90. En ese derrotero de décadas, los A-4 tuvieron una actuación por demás destacada en la Guerra de Malvinas. La muerte del piloto Mauro Javier Testa La Rosa, ocurrida en julio de 2024 y por una falla en su aeronave, volvió a poner en discusión la operatividad de los cazabombarderos, afectados por la falta de repuestos, los recortes presupuestarios y la antigüedad de sus respectivas células.
Ahora, el interrogante que queda es qué ocurrirá con el inventario de 12 aeronaves A-4AR Fightinghawk que aún se mantienen en la V Brigada Aérea de Villa Reynolds, en la provincia de San Luis. En ese sentido, la primera medida que tomará la FAA será concentrar todo el material disponible de esos aviones —células, repuestos y herramientas— en la base puntana para luego definir un nuevo destino para ese material.
Esto implicaría, según plataformas especializadas como Zona Militar, "el traslado de los componentes del sistema de armas presentes en el Área Material Río Cuarto, unidad que dio por décadas apoyo, mantenimiento y sostenimiento a la plataforma Skyhawk/Fightinghawk".
Evalúan nuevo destino para los A-4AR Fightinghawk
"Con estas acciones, que comprenderán el minucioso proceso de clasificación y catalogación de todo lo que ha englobado al sistema de armas A-4AR, se servirá próximamente al proceso de enajenación y evaluación de cara a posibles oferentes que estén interesados en adquirir estos sistemas", indicó la fuente.
Claro que, al tratarse de equipamiento desarrollado por los Estados Unidos, toda operación de transferencia de esas aeronaves deberá contar antes con el aval del país norteamericano.
"Si bien la baja de los A-4AR argentinos convierte a la Marina de Brasil, con sus AF-1, en el último operador militar de la aeronave, el Skyhawk continúa teniendo una segunda vida brindando servicio de agresores a varias de las más importantes Fuerzas Aéreas del mundo, como la de Estados Unidos y Canadá, por solo citar algunos ejemplos", afirmó el portal.
El "servicio de agresores" comprende a aquellos aviones que son utilizados en el entrenamiento aéreo de los pilotos de combate. Por poner un ejemplo cercano, Top Aces, la empresa que asesora a la FAA en la instrucción de las tripulaciones argentinas de los F-16, incluye aeronaves A-4N Skyhawk de origen israelí en sus ejercicios de formación.
Para tal fin, la flota que opera Top Aces ha sido sometida a programas de modernización que incorporan nuevas tecnologías, como radares AESA y sistemas de búsqueda y seguimiento por infrarrojos.
"Además de la empresa canadiense, otros operadores privados también emplean los A-4 con similar fin, como es el caso de la firma Draken International, la cual posee ejemplares provenientes de las Fuerzas Aéreas de Nueva Zelanda e Israel", precisó la plataforma.
Resta conocer qué cotización se le impondrá a los A-4AR Fightinghawk desactivados y, por supuesto, si Estados Unidos estará de acuerdo en darle un nuevo horizonte a un sistema de armas que marcó una época en la aviación nacional.
La Libertad Avanza acelera la llegada de más cazas F-16
En paralelo a este escenario, y enfocado en recuperar la capacidad de vigilancia y respuesta aérea militar, el Gobierno evalúa la posibilidad de anticipar el arribo de otra flotilla de cazas F-16.
La FAA recibió un primer grupo de 6 aviones de combate en el transcurso de diciembre de 2025 y la hoja de ruta indicaba que otra media docena aterrizaría en el país durante el mismo mes pero ya de este año.
Dado los avances en términos de entrenamiento brindado a las dotaciones de pilotos nacionales, y la evolución de la infraestructura y la cadena de asistencia técnica establecida para ese sistema de armas, la intención del área de Defensa es anticipar ese arribo cuanto menos un trimestre.
La FAA viene de completar vuelos de prueba en torno al Área Material Río Cuarto, junto a la localidad cordobesa de Las Higueras. Dichas acciones contaron con la asistencia de Top Aces, la firma canadiense antes mencionada y que en su momento fue objeto de controversia por el abultado contrato abrochado con el oficialismo —del orden de los 33 millones de dólares—.