• 24/5/2026
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Lejos de la televisión: el negocio que Marcela Kloosterboer tuvo que cerrar

La reconocida actriz debió tomar una drástica decisión con su marca. Los motivos detrás del cierre y el desafío de emprender en el país
Por P.L.
24/05/2026 - 15:34hs
Lejos de la televisión: el negocio que Marcela Kloosterboer tuvo que cerrar

El universo de las celebridades locales muchas veces parece encapsulado en una realidad paralela, dominada por los focos, el éxito y las producciones de gran nivel. Sin embargo, cuando las luces de los estudios de televisión se apagan, los artistas enfrentan los mismos desafíos económicos y de mercado que cualquier ciudadano en la Argentina. La necesidad de diversificar ingresos y apostar por pasiones personales lleva a muchas figuras a transformarse en empresarios, un camino que no siempre tiene un final feliz.

Este es el caso de Marcela Kloosterboer, una de las actrices más queridas y respetadas de la pantalla chica nacional. Consagrada desde muy joven por sus papeles en grandes éxitos televisivos, decidió en su momento volcar su fuerte compromiso con el medioambiente y el activismo en un proyecto comercial propio. La iniciativa, que nació bajo una premisa innovadora y ética, buscaba consolidar una alternativa de consumo responsable dentro del mundo de la moda local.

A pesar del gran impulso inicial, de la excelente recepción por parte del público y del apoyo de sus colegas en cada lanzamiento, la coyuntura macroeconómica terminó por desestabilizar la estructura del proyecto. El complejo escenario obligó a la artista a frenar la producción y cerrar las puertas de su marca, dejando al descubierto lo difícil que resulta sostener una pyme en el contexto actual, incluso contando con una enorme visibilidad mediática.

La razón por la que Marcela Kloosterboer cerró su marca sustentable

El emprendimiento en cuestión se llamaba Klooster’s, una firma dedicada exclusivamente al diseño y comercialización de zapatos y carteras elaborados con cuero sintético y materiales 100% libres de crueldad animal. La propuesta nació con el objetivo de demostrar que la alta moda y la conciencia ambiental podían ir de la mano. Sin embargo, las restricciones operativas y las complicaciones financieras terminaron volviendo inviable la continuidad del proyecto.

Los principales inconvenientes surgieron a raíz de la escasez de insumos nacionales de calidad que cumplan con los estándares ecológicos que la marca requería. Al tratarse de un catálogo estrictamente libre de cuero natural, el negocio dependía fuertemente de la importación de materias primas específicas y componentes seleccionados desde el exterior. Las trabas logísticas para ingresar productos y la devaluación constante generaron un combo letal que imposibilitó el reabastecimiento normal de las colecciones.

El duro análisis sobre los límites de emprender en Argentina

La experiencia al frente de su propia pyme le dejó a la exprotagonista de Las Estrellas una profunda reflexión sobre los desafíos que enfrentan los emprendedores locales. En distintas declaraciones, la modelo manifestó que llevar adelante un negocio textil en el país exige una capacidad de reinvención diaria que resulta agotadora, remarcando que cualquier alteración en las reglas de juego internacionales impacta de lleno en las estructuras más chicas.

Para Kloosterboer, el proyecto representaba una búsqueda muy íntima, ya que comenzó a gestarlo en paralelo a uno de sus embarazos y significaba su consolidación en el sector del diseño sustentable. Pese al sabor amargo que dejó el cierre de Klooster’s tras varios años de actividad, la actriz aseguró que no descarta volver a intentar una veta comercial similar en el futuro, siempre y cuando las condiciones del mercado y las facilidades para la importación de insumos limpios presenten un escenario más estable y previsible.

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