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El Gobierno lanza megacompra de cascos y chalecos: Detalles de una licitación clave

El proceso es liderado por el Ministerio de Defensa que busca modernizar el equipo de protección personal de los miembros de las fuerzas armadas
25/05/2026 - 10:51hs
El Gobierno lanza megacompra de cascos y chalecos: Detalles de una licitación clave

Tras años de restricciones presupuestarias que impactaron directamente en la operatividad del sistema de defensa, el gobierno nacional ha dado un giro estratégico en su política militar.

Con la publicación del DNU 314/2026 a principios de este mes de mayo, la administración de Javier Milei puso en marcha el Plan de Adecuación y Reequipamiento Militar Argentino (ARMA).

Se trata de un esquema diseñado para inyectar recursos frescos a las Fuerzas Armadas sin depender exclusivamente de las partidas presupuestarias ordinarias.

La novedad central del plan radica en su modelo de fondeo ya que el decreto establece que el reequipamiento del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea se alimentará de una fuente de recursos extra-presupuestaria como son los ingresos provenientes de procesos de privatizaciones y de la enajenación de inmuebles estatales que actualmente no cumplen una función estratégica.

Es decir, se busca blindar el plan de modernización frente a las oscilaciones fiscales del Tesoro Nacional y se le otorga el status de priorización operativa al esquema.

En este sentido, se le otorga a la Jefatura del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas un plazo perentorio de 90 días para presentar un relevamiento de las necesidades críticas, lo que indica que la compra de material no será lineal, sino basada en un análisis de requerimientos urgentes.

Adaptarse a los cambios

El texto del decreto es contundente al justificar el cambio de rumbo.

La administración sostiene que el escenario internacional, marcado por "múltiples conflictos geopolíticos latentes", exige una respuesta adaptativa.

La modernización no solo busca reponer equipo de años anteriores, sino incorporar tecnologías de vanguardia para, por ejemplo, la ciberdefensa, frente a amenazas de sabotaje e incursiones irregulares.

El plan contempla además que la actualización del sistema defensivo debe estar a la altura de los estándares tecnológicos actuales, tanto para el control del espacio aéreo como para la vigilancia marítima en el Atlántico Sur.

Si bien el anuncio ha generado una fuerte expectativa en la industria de defensa, el proceso recién comienza.

Actualmente, la Comisión Bicameral del Congreso se encuentra en la etapa de análisis del DNU para evaluar su validez constitucional y su impacto legislativo.

Primera señal concreta: cascos y chalecos antibalas en licitación

Mientras tanto, ya comienza a notarse un incremento en la actividad administrativa a partir de la publicación de licitaciones vinculadas a diversas áreas de las fuerzas (Armada, Ejército y Fuerza Aérea), que marcan el pulso de una maquinaria estatal que empieza a moverse hacia el objetivo de recuperar el despliegue operativo nacional.

El último caso conocido es el del relanzamiento del proceso para la adquisición de equipamiento táctico de protección personal por parte del Ministerio de Defensa, con el objetivo de modernizar el material de las tropas bajo el Plan ARMA.

Se trata de la Licitación Pública 15/2026, destinada a la compra de cascos y chalecos antibalas para el personal de las Fuerzas Armadas.

El proceso fue prorrogado en varias oportunidades para garantizar el cumplimiento de los estándares internacionales requeridos para el equipamiento militar de última generación.

Pero, según el medio especializado Zona Militar, ya se abrieron los sobres con las propuestas y se seleccionaron cuatro oferentes nacionales que quedaron en la carrera por proveer a las fuerzas armadas material de protección individual para los soldados.

En concreto, se trata de chalecos porta-placas RB3 del tipo MOLLE y cascos de combate ACH corte alto, contratación que forma parte del Programa de Abastecimiento Consolidado de Insumos para la Defensa.

Las empresas que quedaron en la recta final de este proceso son:

  • Fabricaciones Militares
  • ITP Argentina
  • RED IMPACT
  • Delta V, que fue la única compañía en haber enviado propuestas para los dos ítems del proceso licitatorio

La pelea por los cascos y los chalecos: precios y oferentes

En el caso de los cascos, en donde la licitación contempla la compra de 2.276 unidades del tipo ACH corte alto con accesorios, se aceptaron tres ofertas.

La de ITP Argentina, propone un casco que tiene un precio unitario de u$s550, mientras que Delta V ofreció su modelo Delta FAST-RB3 con un precio unitario de u$s595.

En tanto, RED IMPACT propuso dos modelos de cascos importados, pertenecientes a las líneas V-great y Jiangxi Greatwall, con precios unitarios de u$s299 y u$s289, respectivamente.

La nota de Zona Militar recuerda que, entre los requerimientos elevado por el Ministerio de Defensa, se solicitó que los cascos ACH deberán ser en material de fibra de aramida o polietileno de alto peso molecular, además de contar con sistema de amortiguación, rieles y montaje delantero para diversos dispositivos.

Con relación a los chalecos para porta placas, se pretenden comprar 2.269 unidades RB3 del tipo MOLLE.

Para este renglón se aceptaron las propuestas de Fabricaciones Militares, con un costo unitario de u$s605 y no catalogado como bien nacional, y la de Delta V, que propuso su modelo GEOTEX COMFORT III-RB3, con y sin protección inguinal y con costos unitarios de u$s510 y u$s480, respectivamente.

Para los chalecos, el Ministerio determinó que los modelos ofertados deberán contar con "…una parte delantera y otra trasera, con paneles balísticos que deberán brindar una protección balística Nivel RBIII según lo establecido por la norma RENAR MA 01-A1…".

Además, la tela de los chalecos porta-placas deberá ser de poliamida cordura 500 Denier, "…impermeable, anti hongos y con estampado mimético según Norma DEF VES 1079-B, UCAM Anexo E1 y E2, para Ejército Argentino/Infantería de Marina; UCAS Anexo E5 y E6, Fuerza Aérea Argentina; y Negro para Armada Argentina…".

Fuentes del sector señalan que esta licitación no es solo una renovación de stock, sino un paso fundamental dentro de la política de defensa vigente.

La necesidad de contar con protección balística de alta resistencia es un reclamo histórico de las unidades operativas, y esta compra busca alinear al Ejército y otras fuerzas con las exigencias del combate moderno y la seguridad individual del soldado.

El plan busca dotar a las fuerzas con tecnología que permita mayor movilidad y peso reducido, factores críticos en la infantería moderna.

La reciente normativa de compra subraya la urgencia de actualizar el material de protección personal, un componente que resulta esencial para garantizar la "Familia Militar" y la seguridad del personal desplegado en ejercicios y misiones de control.