Telecom coloca deuda y el mercado valida a Personal en medio de la parálisis por Movistar
âEn un escenario financiero donde las empresas buscan optimizar sus pasivos ante una coyuntura macroeconómica de alta exigencia, Telecom Argentina ratificó su posición de liderazgo en el mercado local.
Lo hizo a través de Personal, que funciona como la marca madre de su ecosistema digital, mientras Telecom Argentina se mantiene como la razón social oficial de la empresa y su nombre de referencia en el ámbito corporativo y ante inversores.
Bajo este esquema societario, cerró con éxito una nueva colocación de Obligaciones Negociables (ON), logrando captar algo más de u$s61 millones, operación que reafirma el apetito de los inversores institucionales por los activos corporativos de primera línea.
La colocación se estructuró en dos tramos diferenciados.
Por un lado, la âClase 29, por la que la empresa recibió 1.454 ofertas por un poco más de u$s31 millones, pero con una emisión final de u$s26.4 millones
Estos títulos devengarán intereses a una tasa de interés fija nominal anual del 3,50% y tendrán fecha de vencimiento el 29 de mayo de 2027.
Por otro lado, las ON Clase 30, por las que recibió 1.469 ofertas por u$s36.6 millones, pero de las cuales aceptó por hasta u$s35.1 millones.
Estos títulos devengarán intereses a una tasa de interés fija nominal anual del 6,25% y vencerán el 29 de mayo de 2030.
Consolidar planes
El conjunto de fondos obtenidos, según fuentes del mercado, tienen como destino estratégico la optimización del perfil de vencimientos de la compañía y el sostenimiento de su ambicioso plan de inversiones.
Es decir, le permitirá a la firma liderada por el Grupo Clarín consolidar sus apuestas en infraestructura tecnológica, con el foco puesto en la expansión de redes 5G y el mantenimiento de su red de fibra óptica en todo el país.
âSin embargo, el éxito financiero de esta colocación no oculta el clima de incertidumbre que domina al sector derivada del futuro de la adquisición de Movistar Argentina, una operación que se encuentra bajo la lupa de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC).
En este marco, la colocación de ambos títulos sucede mientras la estructura regulatoria del sector de telecomunicaciones se encuentra en una suerte de 'limbo' por la indefinición del Gobierno sobre la compra de Movistar.
Se entiende que la emisión de estas nuevas ON forman un eslabón más en la cadena de financiamiento que la empresa ha necesitado tejer desde que decidió apostar por la absorción de su principal competidor.
Al tenerse en cuenta que la colocación de deuda ocurre en un momento crítico de la hoja de ruta hacia esa integración, el mercado observa con atención cómo la CNDC ha supeditado el aval a la operación a un estricto plan de desinversión.
Limbo regulador
El dictamen preliminar del organismo sostiene que la alta concentración resultante de la fusión exige la venta de activos específicos para evitar una posición dominante, una maniobra que requiere que Telecom mantenga una solvencia financiera robusta.
âEn este sentido, el fuerte respaldo de los inversores a las clases 29 y 30 funciona como un "blindaje" para la estrategia de la compañía.
Le permite cubrir los costos derivados de estas eventuales ventas obligatorias y garantizar la continuidad operativa mientras el regulador define el alcance final de los activos que deberán ser transferidos a terceros.
Telecom demuestra además que su estructura de capital es capaz de absorber las presiones de un proceso de fusión complejo, mostrar una señal técnica de solvencia y también una apuesta por el largo plazo.
No obstante, el mercado corporativo de las telecomunicaciones sigue a la espera de que el Gobierno pase de la parsimonia a la acción en la cuestión de fondo que es cómo quedará la estructura definitiva del mercado móvil argentino para los próximos años.
Por ahora, los inversores celebran la liquidez de Telecom, pero el sector sabe que el verdadero catalizador para las cotizaciones y el despliegue estratégico dependerá, exclusivamente, de la resolución definitiva sobre el futuro de la filial de Telefónica en el país.
De hecho, se sospecha que la incertidumbre sobre la estructura de mercado frena el desembarco de nuevos actores y condiciona el despliegue de infraestructura crítica.
Programa rotativo
En cuanto al desempeño del grupo en el mercado de capitales, mantiene un programa de emisión sumamente activo bajo su Programa Global de emisión de ON, el cual tiene un tope de hasta u$s4.200 millones.
âDebido a la naturaleza rotativa de este programa, la operadora ha emitido múltiples clases en los últimos años, con algunas series coexistiendo en el mercado y otras ya vencidas o refinanciadas.
Entre esos lanzamientos destacados se encuentra la âClase 27 de enero pasado, que fue una emisión internacional masiva por u$s600 millones, marcando un hito por la alta demanda institucional (3,3 veces superior al monto emitido).
Luego, en febrero, lanzó la âClase 28, con un monto de hasta u$s150 millones, y ahora se suman los u$s61 millones que obtuvo en forma conjunta con las emisiones de las âClases 29 y 30, orientadas a plazos de 12 y 48 meses.
Este cronograma muestra cómo la compañía lleva a cabo un programa de deuda extremadamente fluido, con constantes licitaciones mensuales para mantener su estructura de capital.
Además, viene ocurriendo desde que se anunció la compra de los activos de Telefónica en febrero de 2025, como parte de una estrategia agresiva de captación de fondos a través del mercado de capitales.
La mayor parte de esos fondos los usa para financiar el pago de la compra de Movistar Argentina, cubrir los costos operativos de integración, y también para refinanciar la pesada deuda necesaria para concretar una operación de esta magnitud que involucra más de u$s1.200 millones.
Cada nueva clase de ON le permite a Telecom mejorar su perfil de vencimientos, reducir costos financieros y mantener la liquidez necesaria mientras la operación principal (la fusión) sigue bajo la lupa regulatoria.