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ALERTA

Unicenter anuncia una expansión millonaria y vecinos alertan por los posibles costos ambientales

El plan para ampliar el shopping genera preocupación en organizaciones de la zona por el impacto vial y ambiental que puede provocar
08/06/2026 - 18:30hs
Unicenter anuncia una expansión millonaria y vecinos alertan por los posibles costos ambientales

La ampliación de Unicenter volvió a encender un debate que atraviesa el norte del conurbano. El proyecto contempla una inversión superior a u$s60 millones, la incorporación de más de 20.000 metros cuadrados construidos y la apertura de 85 nuevos locales comerciales. La obra demandará aproximadamente 16 meses y estaría finalizada en 2027.

Para Cencosud, propietario del principal shopping de la Argentina, se trata de una apuesta estratégica. Para comerciantes, vecinos y especialistas en planificación urbana, la iniciativa obliga a discutir un problema central: hasta dónde puede crecer un gran polo comercial sin aumentar los costos ambientales y urbanos para las comunidades que lo rodean, indica el periodista Andrés Sanguinetti en una nota publicada en el sitio EconomiaSustentable.com.

La presentación del proyecto se realizó el pasado lunes 1 de junio. Importantes ejecutivos del Grupo Cencosud expusieron los detalles de una expansión que promete 16.000 metros cuadrados arrendables, nuevas propuestas gastronómicas, espacios vinculados a la salud, áreas recreativas y varias marcas internacionales de indumentaria.

Pero las preocupaciones de vecinos y comerciantes apuntan al posible aumento del tránsito, la congestión vial y la contaminación sonora en una zona ya saturada.

Cómo un shopping inaugurado en 1988 cambió para siempre el mapa comercial del país

Tal como publicó EconomiaSustentable.com, para entender la magnitud del debate hay que retroceder casi 40 años. Unicenter fue inaugurado el 12 de octubre de 1988 en Martínez. Se convirtió en el primer shopping de gran escala del país.

Su desembarco modificó para siempre la lógica comercial del norte del conurbano. Marcó el inicio de una transformación profunda en los hábitos de consumo de los argentinos.

Actualmente, el shopping recibe cerca de tres millones de visitantes por mes. Cuenta con más de 280 locales, unas 6.500 cocheras y una superficie total que supera los 220.000 metros cuadrados.

Desde hace años es considerado el centro comercial más importante de la Argentina. Supera, incluso, a la mayoría de los shoppings operados por IRSA, el mayor desarrollador inmobiliario del país que opera 16 centros comerciales en todo el territorio nacional.

Detrás del emprendimiento se encuentra Cencosud, uno de los principales grupos de retail de América Latina. Fue fundado por el ya fallecido Horst Paulmann. El grupo también es propietario de Jumbo, Disco, Vea, Easy y diversos centros comerciales en la región.

Por qué la discusión sobre el impacto de Unicenter no es nueva

La discusión que se acaba de abrir con el nuevo plan de expansión tampoco es nueva. Desde su construcción, el predio estuvo asociado a debates sobre movilidad, impacto urbano y concentración comercial, remarca la nota de EconomiaSustentable.com.

Su desarrollo implicó importantes obras de infraestructura vial y energética. Era necesario sostener el funcionamiento de un complejo de dimensiones inéditas para la época.

Desde su inauguración, ha sido objeto de cuestionamientos vinculados al aumento del tránsito. También por la congestión de accesos y el impacto que un polo comercial de escala metropolitana genera sobre el entorno urbano.

A lo largo de las últimas décadas, vecinos y comerciantes reclamaron mayores controles sobre la circulación vehicular. Exigieron mejoras en la infraestructura vial y una evaluación más profunda de los efectos que la concentración comercial produce sobre los centros comerciales tradicionales.

La nueva expansión reabre esas mismas discusiones, pero en un contexto donde las preocupaciones por la contaminación sonora, la calidad de vida y la sustentabilidad urbana tienen un peso mucho mayor que hace 30 años.

De hecho, con el paso de los años, el crecimiento del shopping estuvo acompañado por reiterados reclamos. La congestión vehicular sobre la autopista Panamericana y las calles de acceso a Martínez generó múltiples protestas.

También surgieron graves cuestionamientos por el impacto que los grandes centros comerciales generan sobre los comercios tradicionales de cercanía.

Qué dice el informe crítico de la Cámara de Comercio sobre el megaproyecto

En el caso actual, la alarma la encendió la Cámara de Comercio y Servicios de San Isidro, señaló el artículo de EconomiaSustentable.com. La entidad dio a conocer un profundo y crítico informe sobre las consecuencias comerciales y ambientales que la mega obra tendrá para toda la zona de influencia.

El documento advirtió sobre los posibles efectos negativos para los centros comerciales a cielo abierto. También reclamó un debate más amplio sobre las consecuencias urbanas y económicas del proyecto.

El informe plantea una serie de interrogantes negativos. Están vinculados a tránsito, infraestructura sanitaria, residuos y factibilidad energética.

El efecto aspiradora que podría vaciar los comercios tradicionales de la zona

Entre los puntos señalados por el informe se hace mención al llamado "efecto aspiradora". Este fenómeno marca la posibilidad de que un shopping de escala como Unicenter concentre una porción aún mayor del consumo.

La concentración podría reducir la circulación de compradores hacia centros comerciales abiertos. También ejercería presión sobre los comercios de cercanía.

"Una mayor concentración de actividad dentro del predio podría derivar en una disminución del tránsito peatonal en corredores comerciales tradicionales", plantea el documento de la Cámara. El texto agrega: "una menor rotación de locales y un aumento de la vacancia comercial en algunos sectores".

Pero el reclamo no se limita al impacto económico en el entramado comercial de la zona. También avanza sobre las consecuencias viales que podría generar la ampliación.

Por qué vecinos temen que el tránsito colapse en Martínez y la Panamericana

El informe advierte que la zona de Paraná, Edison y la colectora Panamericana ya presenta altos niveles de saturación en horarios pico. Un incremento del flujo vehicular podría provocar mayores dificultades de acceso tanto para vecinos como para centros comerciales cercanos.

Vecinos de Martínez y organizaciones barriales de la zona alertan sobre un problema concreto. Los accesos desde Panamericana, Paraná y las calles internas ya registran importantes niveles de saturación durante fines de semana y fechas especiales.

La preocupación ahora se basa en que el crecimiento del complejo pueda generar una nueva presión sobre una infraestructura urbana que fue diseñada para una escala mucho menor.

Si el shopping ya recibe millones de visitantes cada mes, la pregunta es qué ocurrirá cuando la capacidad comercial aumente significativamente. El proyecto contempla nuevos locales, espacios gastronómicos, una clínica, un vacunatorio, nuevas áreas deportivas y la llegada de marcas internacionales.

Todas estas marcas buscan instalar sus tiendas insignia dentro del complejo. Cada nueva apertura atraerá más público. Y más público significa más vehículos circulando por una zona que ya opera al límite.

Qué dicen los críticos sobre la contaminación sonora y visual que generará la obra

Las críticas también alcanzan al impacto acústico y visual. La ampliación contempla nuevas áreas gastronómicas, espacios recreativos, sectores promocionales, cartelería e iluminación asociada a estos locales.

Para organizaciones ambientales, cualquier evaluación seria del proyecto debería medir no sólo la superficie verde anunciada por la empresa. También el aumento del ruido derivado del tránsito, la actividad comercial y la logística permanente que demanda un complejo de semejante tamaño.

Las voces críticas entienden que la contaminación sonora es reconocida internacionalmente como uno de los principales problemas ambientales urbanos. Está vinculada al estrés, alteraciones del sueño y afecciones cardiovasculares.

Además, hacen mención a la contaminación visual. Este tipo de contaminación suele quedar relegada en los estudios de impacto pese a modificar significativamente la calidad del espacio urbano y la identidad de los barrios.

El debate de fondo que plantea el proyecto: qué modelo de ciudad queremos

El informe de la Cámara va más allá de los debates económicos y ambientales. Sugiere que la discusión "no debería limitarse únicamente a cuestiones técnicas o ambientales".

También es necesario discutir qué modelo de ciudad se construye cuando un gran actor privado crece en un contexto donde el espacio público y los centros comerciales barriales enfrentan condiciones estructuralmente desiguales.

A este crítico reclamo se suman antecedentes de incidentes que marcaron la historia del complejo. El más recordado es el incendio de 2005 en el sector de entretenimientos, que obligó a evacuar a miles de personas. El episodio puso en evidencia los desafíos operativos asociados a espacios que concentran enormes volúmenes de público.

Teniendo en cuenta estos reclamos, en el sector sostienen que la verdadera discusión que abre este megaproyecto no es si la inversión privada es necesaria. La pregunta es quién absorbe las consecuencias que esa inversión genera sobre el territorio.

Cada nuevo local, cada nuevo restaurante y cada nuevo espacio de entretenimiento atraerá más visitantes. Y más visitantes significan más vehículos, más consumo energético, más ruido, más residuos y una mayor demanda sobre la infraestructura pública.

Qué dicen Cencosud y sus críticos sobre el costo real de la inversión

Bajo este supuesto, la duda de fondo que se plantean los críticos del proyecto es si resulta sostenible seguir concentrando millones de visitantes anuales en megaestructuras privadas. Mientras tanto, los barrios vecinos absorben los impactos ambientales y urbanos de ese crecimiento.

Las declaraciones de los ejecutivos de Cencosud responsables del mega proyecto destacan la creación de empleo y la llegada de nuevas inversiones.

En cambio, sus críticos sostienen que también debería contabilizarse el costo ambiental. Mencionan el aumento del tránsito, las emisiones vinculadas a la movilidad, la contaminación sonora, la contaminación visual y el debilitamiento progresivo de los centros comerciales tradicionales.

Enumeran todos estos puntos críticos porque entienden que una ciudad sustentable no se mide únicamente por la cantidad de inversiones que recibe. También importa cómo esas inversiones se integran al territorio y quiénes terminan pagando sus consecuencias.

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