La vieron: invirtieron pocos dólares y crearon una app que innova en un negocio quedado en el tiempo
Adrián Turek lleva 15 años como garagista y hasta hace poco vivía con el mismo problema que tienen la mayoría de sus colegas. Al final del día, lo único que podía saber de su negocio era el monto total de lo ingresado impreso en una tira de papel. Sin datos de ocupación por hora, sin trazabilidad de lo que hacían sus empleados, sin análisis posible. Esa frustración, sumada a su formación en sistemas y a su trabajo como docente en la Escuela ORT, fue el origen de ParkQR, una plataforma que digitaliza la operación de los estacionamientos sin necesidad de invertir en tecnología ni modificar la forma de cobro, y que según la experiencia de sus propios creadores permite facturar hasta un 10% más desde el primer mes de uso.
Turek se asoció con Pablo Ulman, colega suyo en ORT, donde ambos dictan clases en una materia de quinto año en la que los alumnos desarrollan sus propias aplicaciones. Se conocen desde hace 35 años y la combinación de experiencias resultó ideal para crear la solución. Turek conocía el negocio de los garages desde adentro. Ulman tenía la capacidad de desarrollar la tecnología. "Yo veía las fallas del sistema, pero no tenía las herramientas para resolverlas", dice Turek en diálogo con iProfesional.
La situación era común a buena parte del sector. Los sistemas tradicionales permiten registrar ingresos y calcular tarifas, pero ofrecen escasa visibilidad sobre la operación. El dueño del estaciomiento suele enterarse de cuánto facturó recién cuando visita el lugar o revisa reportes impresos. Obtener indicadores sobre ocupación, horarios pico, desempeño de empleados o composición de la demanda resulta prácticamente imposible.
Con esa problemática en mente, ambos comenzaron a desarrollar ParkQR a fines del año pasado. En apenas tres meses tenían una primera versión funcionando en uno de los estacionamientos de Turek. El desarrollo total requirió contratar a un tercero para construir el bot de WhatsApp, a un costo de u$s2.500. El resto de la inversión fue en tiempo, conocimiento del negocio y capacidad de desarrollo propia.
WhatsApp como puerta de entrada al garage digital
"Hay dos cosas que el garagista no iban a aceptar. Una es poner plata en tecnología; no te va a comprar computadoras ni equipamiento. Y la segunda es que no les toques la caja", explicó el emprendedor.
Por eso, en lugar de desarrollar una aplicación para descargar o exigir nuevos dispositivos, la herramienta se apoya en dos elementos que prácticamente cualquier usuario ya conoce: códigos QR y WhatsApp.
Cuando un conductor llega al estacionamiento, escanea un código QR ubicado en la cabina de cobro. Inmediatamente se abre una conversación de WhatsApp donde un bot solicita la marca del auto, el modelo y la patente. Con esa información, el sistema registra el ingreso y almacena los datos para futuras visitas. Si el cliente no tiene celular o se quedó sin batería, el empleado puede ingresar los datos del auto manualmente desde su panel.
La experiencia fue diseñada para ser sencilla incluso para personas con escasa familiaridad tecnológica. "Lo probamos con personas de 80 años. Hoy todo el mundo maneja un QR y WhatsApp", aseguró Turek.
Mientras tanto, desde cualquier dispositivo con Internet, el dueño del estacionamiento puede ver en tiempo real cuántos autos están estacionados, cuánto se facturó, qué operador registró cada movimiento y qué medios de pago se utilizaron. También dispone de mapas de calor que muestran los días y horarios de mayor ocupación, porcentajes de facturación por categoría de vehículo y cierres de caja desglosados por operador. "Pasé a ser, por primera vez después de 15 años, el dueño del garage de verdad", dice Turek.
Del control operativo a un aumento real de la facturación
El impacto en la facturación quedó claro desde el primer día de prueba. "Con el primer auto encontramos una diferencia de $5.500", relató. La explicación era sencilla. Una Honda CRV estaba siendo cobrada como automóvil cuando en realidad correspondía aplicar la tarifa de camioneta. Durante años, el criterio había quedado en manos del empleado de turno. "Multiplicá esa diferencia por varios autos, varios turnos y todos los días del año. Mi empleado hacía 15 años que cobraba esa Honda como si fuera un auto", afirma.
En el modelo anterior, era el empleado quien decidía qué categoría asignarle a cada vehículo. En ParkQR, esa decisión la toma el dueño de antemano y nadie puede modificarla.
El resultado, según la experiencia de Turek en sus 4 garages, fue un incremento cercano al 10% en la facturación. "Estoy facturando un 10% más solamente porque tomé el control del negocio", asegura.
Sin inversión inicial, sin hardware, sin técnicos
El sistema funciona bajo modalidad SaaS (software como servicio), un esquema de suscripción mensual que evita inversiones iniciales y permite que el garage empiece a operar prácticamente de inmediato.
Actualmente tiene un costo mensual de $80.000 por garage, un monto que Turek equipara al gasto que tenía antes en rollitos de papel para la tickeadora y en el servicio técnico que tenía que contratar para actualizar precios en la máquina. "Ahora las tengo apiladas en un rincón, las apagué. Literalmente, nunca más en mi vida", dice.
Actualmente, además de operar en los cuatro garages de Turek, la solución ya comenzó a implementarse en otros cuatro establecimientos y despertó interés en un segmento que no tenían en el radar, pero que también pueden atender. Se trata de los servicios de valet parking de restaurantes y complejos gastronómicos.
Con más de 2.500 garages habilitados en la Ciudad de Buenos Aires, según datos relevados por los emprendedores, el mercado potencial es enorme. Y si se considera que alrededor del 80% de los establecimientos todavía opera con sistemas tradicionales, la oportunidad de transformación recién comienza.
"Hay un cambio generacional muy fuerte. Los nuevos dueños quieren datos, quieren información y no quieren pasar 15 horas adentro del garage para saber qué está pasando", advierte Turek.
Con ese diagnóstico como punto de partida, el objetivo de los socios para fin de año es superar los 100 garages activos, con expansión prevista hacia Rosario, Córdoba y Mendoza.
El próximo paso de ParkQR es la disponibilidad en tiempo real para conductores, es decir, una aplicación que muestre en el mapa cuántos lugares libres tiene cada estacionamiento, actualizada al instante. "Primero la información. Después, la inteligencia sobre esa información", dicen los socios. La lógica es la misma que guió todo el desarrollo; resolver primero el problema del garagista y, desde ahí, transformar también la experiencia de quien estaciona.