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ALERTA

La "nueva" Mastellone: refinancia deuda por u$s100 millones y acelera su transformación

La láctea ahora controlada por Arcor y Danone salió al mercado a buscar fondos que le permitan cancelar deuda financiera y reforzar capital de trabajo
16/06/2026 - 15:56hs
serenisima mastellone

Luego de casi cinco años de ausencia, Mastellone Hermanos, volvió a recurrir al mercado de capitales con una operación que refleja uno de los principales desafíos que atraviesan las grandes empresas argentinas.

El de administrar deuda, preservar liquidez y sostener la operación en un contexto de presión sobre costos y márgenes.

En este sentido, la creadora de la marca La Serenísima envió un comunicado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), en donde anunció la emisión de Obligaciones Negociables (ON), por un monto máximo equivalente a u$s60 millones.

Este lanzamiento se lleva adelante dentro de su programa global de emisión de deuda por hasta u$s500 millones y tiene un objetivo concreto el de refinanciar pasivos y evitar que un vencimiento relevante genere una salida concentrada de fondos.

La nueva emisión marca así una nueva etapa para una compañía centenaria que mantiene una de las marcas más fuertes del país, pero que ahora busca combinar esa historia con una estructura financiera y accionaria diferente.

Momento clave para Mastellone

La operación se conoce en un contexto de alto impacto para el futuro de la compañía que acaba de ser adquirida en su totalidad por una sociedad formada por Arcor y el grupo francés Danone.

El próximo 30 de junio vence la ON Clase G, emitida en 2021 por un valor total de u$s110,8 millones, con una tasa fija anual del 10,95%.

Ese bono representa uno de los compromisos financieros más importantes de la compañía en el corto plazo.

Al vencimiento, además del capital, Mastellone deberá afrontar intereses acumulados por aproximadamente u$s3 millones.

La nueva emisión funciona, entonces, como una herramienta de administración financiera para reemplazar deuda que llega a término por nuevo financiamiento con otra estructura de plazos.

Ordenar el balance: el objetivo de La Serenísima

Mastellone estructuró la nueva colocación en dos instrumentos:

  • La ON Clase 2, que estará denominada, integrada y pagadera en dólares dentro de Argentina. Tendrá un plazo de 24 meses desde la fecha de emisión y una tasa fija que surgirá del proceso de licitación.
  • La ON Clase 3, que estará denominada en pesos, con una tasa variable compuesta por la referencia TAMAR más un margen adicional determinado por el mercado, con vencimiento a 12 meses.

Ambas clases tendrán amortización íntegra al vencimiento y pagos de intereses trimestrales.

La colocación estará organizada por Banco Galicia, Banco Santander Argentina y Banco Patagonia, mientras que también participarán como colocadores entidades como Puente, Balanz, Allaria, Facimex, Max Capital, Banco Comafi, SBS y PPI.

La licitación pública se realizará mediante el sistema SIOPEL de A3 Mercados.

Cancelar deuda y financiar la operación diaria

Según informó la compañía, el producido neto de la emisión tendrá dos destinos principales.

El primero será la cancelación de pasivos financieros, especialmente la deuda correspondiente a las Obligaciones Negociables Clase G.

El segundo será atender eventuales necesidades de capital de trabajo.

Para una empresa industrial del tamaño de Mastellone, ese punto resulta clave.

El negocio lácteo requiere una estructura financiera permanente: compra de materia prima a productores tamberos, procesamiento industrial, cadena de frío, logística y distribución.

Marca símbolo

En la actualidad, Mastellone opera una cadena integrada que va desde la recepción de leche hasta la elaboración y comercialización de productos terminados. Su complejo industrial principal está ubicado en General Rodríguez, provincia de Buenos Aires.

La compañía también mantiene una red de productores asociados y una operación que le permite participar en distintas categorías del mercado lácteo, desde leche fluida hasta quesos, yogures, manteca, crema y otros derivados.

Nació en 1929 de la mano de la familia Mastellone y con el tiempo se transformó en una de las compañías alimenticias más reconocidas del país.

Su principal activo es La Serenísima, una marca que durante décadas construyó una posición dominante en la categoría láctea argentina.

La compañía pasó de ser una pequeña empresa familiar dedicada a la elaboración de productos lácteos en General Rodríguez a convertirse en uno de los mayores procesadores del sector.

Actualmente, su negocio abarca leche fresca, leche larga vida, yogures, quesos, manteca, crema, dulce de leche y otros productos.

La escala industrial de Mastellone la convirtió en una pieza central de la cadena láctea argentina. Distintos relevamientos del sector la ubican como uno de los principales procesadores del país, con una fuerte participación en leche fluida y una red de abastecimiento de productores.

Arcor y Danone: histórico cambio de control

La emisión de los nuevos títulos llega después de una transformación clave en la historia reciente de Mastellone a partir de la toma de control total de su capital por parte de Arcor y Danone.

La alianza entre ambos grupos modificó la estructura accionaria de la compañía y consolidó una nueva etapa para La Serenísima.

Hasta antes de esa operación, la sociedad entre el grupo cordobés de la familia Pagani y el holding lácteo francés controlaba el 49% del capital de Mastellone, mientras que el 51% restante estaba en manos de la familia fundadora y el fondo Dallpoint Investment.

Tras el cierre del deal, la totalidad del capital de la empresa pasó a manos de la sociedad que ambos conglomerados comparten bajo la marca Bagley Latinoamérica.

En el caso de Arcor, el principal grupo alimenticio argentino, le aporta escala industrial, capacidad financiera y una plataforma comercial regional.

En tanto que Danone, uno de los mayores grupos globales de alimentos, suma experiencia internacional en lácteos y productos refrigerados.

Ambas compañías ya tenían una relación previa en Argentina y avanzaron sobre Mastellone con una estrategia de integración del negocio lácteo.

La operación significó un cambio profundo: una empresa histórica controlada durante décadas por la familia Mastellone pasó a integrarse dentro de una estructura con dos grandes jugadores internacionales.

La lógica detrás de la integración

La llegada de Arcor y Danone responde a una tendencia que atraviesa a la industria alimenticia: ganar escala.

El negocio lácteo exige inversiones permanentes, eficiencia productiva y capacidad para absorber ciclos de precios y costos.

La integración busca aprovechar sinergias entre marcas, producción, distribución y conocimiento del mercado.

En un escenario donde el consumo masivo enfrenta presión y donde las empresas buscan mejorar productividad, contar con mayor espalda financiera se volvió una ventaja competitiva.

Mastellone mantiene una posición privilegiada, pero opera en una industria donde la competencia es intensa.

El mercado lácteo argentino combina empresas históricas, multinacionales y jugadores regionales que disputan participación en categorías de alto consumo.

El desafío de la nueva Mastellone será sostener el liderazgo de La Serenísima mientras mejora eficiencia, administra deuda y aprovecha la escala que aportan sus nuevos accionistas.