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ALERTA

De la crisis a la recuperación: el plan con el que un gigante energético reordenó un pasivo de u$s1.500 millones

Una de las principales empresas de generación eléctrica acaba de cerrar una de las mayores reestructuraciones corporativas del mercado energético argentino
18/06/2026 - 16:06hs
De la crisis a la recuperación: el plan con el que un gigante energético reordenó un pasivo de u$s1.500 millones

La crisis financiera que atravesó el Grupo Albanesi durante el último año acaba de cerrar uno de sus capítulos más importantes.

Generación Mediterránea, la compañía que concentra el negocio de generación eléctrica del holding, anunció la finalización de un proceso integral de reordenamiento financiero que permitió reestructurar compromisos por casi u$s1.500 millones en los mercados de capitales local e internacional.

La operación pone punto final a un período de fuerte tensión iniciado en abril de 2025, cuando una combinación de factores macroeconómicos, restricciones de financiamiento, elevados compromisos financieros y dificultades propias del sector energético obligaron al grupo a iniciar negociaciones con acreedores locales e internacionales para rediseñar completamente su estructura de deuda.

El resultado fue una de las reestructuraciones financieras más relevantes encaradas por una compañía energética argentina en los últimos años.

Según informó la empresa mediante un comunicado enviado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), el proceso se realizó sin quitas de capital sobre los pasivos alcanzados y permitió adecuar los plazos de pago a la capacidad real de generación de fondos de la compañía.

"El proceso de reordenamiento contempló propuestas sin quitas de capital sobre un pasivo total cercano a los u$s1.500 millones", destacó la empresa al comunicar el cierre de la operación.

Un jugador clave

La importancia de la operación excede la situación financiera del grupo.

Generación Mediterránea es hoy uno de los mayores generadores privados de energía del país.

A través de sus distintas sociedades controla diez centrales de generación distribuidas en siete provincias argentinas y posee una capacidad instalada de 1.855 MW.

Ese volumen representa cerca del 8% de toda la generación térmica nacional, un dato que explica por qué cualquier situación financiera que afecte al grupo es seguida de cerca tanto por el mercado como por el sector energético.

Los activos de la compañía están distribuidos entre Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Río Negro, La Rioja, Tucumán y Santiago del Estero, integrando una red de centrales que abastece al Sistema Argentino de Interconexión.

La generación térmica continúa siendo uno de los pilares del abastecimiento energético nacional y cumple un rol fundamental para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico, especialmente en los períodos de mayor demanda.

El detrás de escena

La etapa final del proceso tuvo como protagonistas a Generación Mediterránea S.A. y Central Térmica Roca S.A., dos de las principales compañías operativas del grupo.

La estrategia consistió en reemplazar antiguas emisiones de Obligaciones Negociables (ON), por nuevas series con plazos significativamente más largos.

La operación combinó una etapa de canje voluntario y una posterior instancia compulsiva que permitió absorber la totalidad de los títulos elegibles que permanecían en circulación.

Como resultado, el grupo eliminó completamente las ON elegibles correspondientes a las clases XIX, XX, XL y XLI.

La última etapa implicó el canje de más de u$s38 millones de deuda financiera.

Las nuevas ON fueron estructuradas con vencimientos que llegan hasta 2034 y 2036, incorporando tasas escalonadas y un esquema reforzado de garantías mediante cesiones fiduciarias y prendas de primer grado.

La lógica detrás de la operación es clara: extender los vencimientos, reducir riesgos de refinanciación y evitar nuevas concentraciones de deuda que puedan generar tensiones financieras en el futuro.

Evitar una crisis mayor

La situación financiera de Albanesi se produjo en un contexto particularmente complejo para el sector corporativo argentino.

Durante los últimos años, las empresas locales enfrentaron un escenario caracterizado por elevadas tasas de interés, dificultades para acceder a financiamiento externo, volatilidad cambiaria y una fuerte restricción del crédito internacional.

Para compañías intensivas en capital como las energéticas, la situación se volvió todavía más desafiante.

El negocio requiere inversiones permanentes en infraestructura, mantenimiento de activos, ampliaciones de capacidad y adquisición de equipamiento tecnológico.

A eso se suma la necesidad de convivir con ciclos regulatorios, cambios tarifarios y las particularidades del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM).

En ese escenario, la refinanciación de pasivos pasó a convertirse en una cuestión estratégica para buena parte de las compañías del sector.

Por eso los canjes de deuda y las reestructuraciones privadas se transformaron en una herramienta cada vez más frecuente para ganar tiempo, mejorar perfiles de vencimiento y evitar situaciones de estrés financiero mayores.

Inversiones y reestructuración

Uno de los aspectos más destacados del proceso es que el grupo logró sostener la operación de sus centrales y continuar ejecutando proyectos de expansión mientras negociaba con acreedores.

La empresa aseguró que durante todo el proceso mantuvo funcionando sus 10 centrales al máximo nivel de disponibilidad de despacho.

Para ello alcanzó acuerdos con proveedores estratégicos para garantizar tanto las tareas de mantenimiento como el suministro de repuestos críticos.

Paralelamente avanzó con inversiones consideradas clave para su crecimiento.

Según informó la compañía, logró finalizar proyectos por aproximadamente u$s600 millones.

Entre ellos sobresalen la puesta en marcha de la Central Térmica de Cogeneración Arroyo Seco, en Santa Fe, y las ampliaciones de las centrales Ezeiza, en Buenos Aires, y Modesto Maranzana, en Córdoba.

La concreción de estas inversiones permitió incrementar la capacidad operativa del grupo incluso en medio de uno de los períodos financieros más complejos de su historia reciente.

Apuesta al mercado privado

La compañía también busca diversificar sus fuentes de ingresos.

En septiembre de 2025 firmó el primer contrato concretado bajo la Resolución 21/25 de la Secretaría de Energía para abastecer de electricidad a Louis Dreyfus Company en su complejo agroindustrial de Timbúes, provincia de Santa Fe.

La operación fue interpretada por el mercado como un paso importante hacia la consolidación de acuerdos directos entre generadores y grandes usuarios industriales.

Este tipo de contratos permite a las empresas reducir su dependencia de los mecanismos tradicionales del mercado eléctrico y construir relaciones comerciales de largo plazo con clientes estratégicos.

Perfil del Grupo Albanesi

Fundado por la familia Albanesi, el grupo se consolidó durante las últimas dos décadas como uno de los principales actores privados del sector energético argentino.

Su crecimiento estuvo impulsado por la construcción y adquisición de centrales térmicas, proyectos de cogeneración y una estrategia agresiva de expansión financiada mediante deuda corporativa y mercado de capitales.

La compañía desarrolló activos en distintos puntos del país y se convirtió en uno de los generadores privados con mayor presencia dentro del sistema eléctrico nacional.

Su estructura de negocios, sin embargo, también la expuso a las dificultades que históricamente enfrentan las empresas energéticas argentinas: alta necesidad de inversiones, dependencia del financiamiento de largo plazo y sensibilidad frente a los cambios macroeconómicos.

Precisamente por eso la reestructuración cerrada ahora es observada por el mercado como una operación clave para garantizar la sustentabilidad financiera del grupo durante los próximos años.

El desafío que viene

Aunque la compañía logró cerrar exitosamente el proceso de reorganización financiera, el verdadero desafío comienza ahora.

La capacidad de sostener el nuevo esquema dependerá de factores que exceden a la propia empresa: la evolución de la economía argentina, la estabilidad del sector energético, el acceso al financiamiento y el crecimiento de la demanda eléctrica.

Con los vencimientos extendidos, la deuda reordenada y las inversiones estratégicas ya finalizadas, Albanesi ganó tiempo y oxígeno financiero.

La incógnita pasa por determinar si esa ventana será suficiente para transformar una reestructuración defensiva en una nueva etapa de crecimiento para uno de los grupos energéticos más importantes del país.