Compró un palacete abandonado y totalmente destruido en Recoleta y lo revivió con un proyecto diferente
En el corazón de Recoleta, donde la elegancia porteña se respira en cada esquina y los edificios susurran historias de otras épocas, un majestuoso petit hotel francés inaugurado en 1907 ha vuelto a la vida para convertirse en un ecosistema empresarial sin precedentes. Lo que alguna vez fue un palacete residencial vinculado a los descendientes directos de Manuel Belgrano, hoy es la sede de una revolución que entrelaza la rica historia arquitectónica con el vibrante y acelerado dinamismo del mundo digital.
Allí funciona Estación | 392, un espacio único que desafía las etiquetas tradicionales: no es solo una cafetería de especialidad de alta gama, ni exclusivamente una "Smart Factory" tecnológica. Es, en su esencia más pura, un punto de encuentro. Detrás de esta ambiciosa apuesta se encuentra Ariel Traverso, fundador y CEO de la agencia creativa A-TRAIN, y mente de este hub de innovación.
El desafío requirió una inversión inicial que superó los u$s3,5 millones. Traverso recuerda que la magnitud de la obra asustó a muchos. Su propio suegro, un experimentado arquitecto con quien planeaba trabajar, rechazó la obra. "Me dijo directamente 'estás loco, es enorme' y tuve que salir a buscar otro profesional que se animara a acompañarnos en la aventura", relata.
Pese a los obstáculos, la decisión fue inmediata. "Recuerdo perfectamente la primera vez que entré al edificio junto a mi hijo Joaquín. Un sábado. Ese mismo día compramos el proyecto. Y de verdad que estaba destrozado: sin gas, con instalaciones eléctricas precarias, problemas sanitarios, sistemas fuera de funcionamiento y años de abandono acumulado", describe el empresario.
La visión para la restauración fue innegociable: no querían modernizar a cualquier precio. El objetivo principal fue preservar celosamente el alma, la elegancia y el incalculable valor patrimonial de la casona. Se incorporó tecnología de punta y nuevas formas de trabajo, demostrando que la innovación tecnológica puede convivir armónicamente con la historia de un lugar.
La mística ferroviaria y el homenaje a los trenes que unen
El nombre "Estación 392" está muy lejos de ser una simple estrategia de marketing. Esconde un homenaje familiar y una profunda declaración de principios sobre la conexión humana.
El abuelo de Traverso, Néstor, dedicó su vida a ser maquinista ferroviario. Para la familia, el tren nunca fue un mero medio de transporte, sino un símbolo ineludible de progreso, desarrollo federal, encuentro y trabajo.
Una anécdota de su infancia definió la visión del empresario para siempre. Durante un viaje familiar a Rosario, el tren sufrió un desperfecto técnico y quedó varado durante horas. "Lo interesante no fue el problema, sino lo que pasó después. Los pasajeros comenzaron a compartir la comida que llevaban, a conversar, a conocerse", rememora Traverso. Para él, esa noche resumió la esencia del ferrocarril: "Eso era una estación. Eso era un tren. Un verdadero punto de encuentro".
El impulso definitivo para bautizar el proyecto surgió de la actualidad nacional. En Argentina existen hoy 391 estaciones de tren (aunque en su época de esplendor llegaron a ser 491). El 26 de octubre de 2024, cuando el último tren de pasajeros llegó a la ciudad bonaerense de Pehuajó, Traverso decidió ir en contra de la corriente.
"Mientras una estación se cerraba, dejaba de conectar personas, nosotros decidimos construir una nueva", explica con firmeza. Apoyado en el concepto de "miopía del marketing" de Theodore Levitt, sostiene que la industria ferroviaria olvidó que su negocio no eran las máquinas, sino el transporte y la unión. Así nació la estación número 392: un espacio diseñado para volver a conectar a creativos, desarrolladores y emprendedores.
El hub creativo: donde los negocios y las ideas se cruzan
Bajo los techos centenarios de este palacio recuperado no solo funciona una cafetería, sino un complejo ecosistema de negocios amparado por el Grupo ATOCHA & CO. Este grupo boutique aborda estrategias, tecnología y experiencias 360° para clientes de toda Latinoamérica y Europa.
En perfecta sinergia, conviven allí una potente software factory, la agencia de comunicación integral A-TRAIN, y la plataforma Expertos-online.com. La potencia de este hub tecnológico trasciende el edificio de Recoleta. Se apoya estratégicamente en un campus ubicado en la ciudad de Tandil, reconocida cuna de talento argentino, donde operan más de 15 ingenieros y 75 desarrolladores. Desde Estación | 392, marcas globales del calibre de Mitsubishi y Samsung ya están desarrollando estrategias de marketing digital e inteligencia artificial para el mundo.
En este vibrante cruce de disciplinas, el diseño del espacio juega un rol fundamental. Traverso lo explica con claridad: "Porque las mejores ideas no suelen aparecer en una sala de reuniones. Aparecen en conversaciones. En encuentros. En espacios donde distintas disciplinas se cruzan". En este contexto, el ambiente relajado permite que desarrolladores, empresarios y creativos generen un intercambio genuino muy difícil de replicar en el entorno corporativo tradicional.
El café como protagonista y la obsesión por la calidad integral
En Estación | 392, el café funciona como el catalizador mágico y natural de todas estas conexiones profesionales. Lejos de ser un simple acompañamiento, la propuesta gastronómica ha cobrado un rol estelar y ha iniciado una ambiciosa etapa de transformación.
Para garantizar la excelencia, la compañía decidió dar un paso clave: abandonar la producción tercerizada para comenzar a producir de manera integral sus propios productos. Esta internalización marca un rotundo hito de madurez operativa y comercial para la marca porteña.
Tener el control absoluto de la cadena productiva les permite supervisar cada etapa, desde la rigurosa selección del grano hasta la taza final que llega al consumidor. "La calidad no es un discurso. Es una decisión operativa", sentencia el CEO, dejando en claro la exigencia del lugar.
El propósito de este cambio es consolidar una identidad gastronómica propia y liderar la conversación sobre qué significa realmente el café de especialidad en Argentina. La ambición por la excelencia es tal que Traverso ya proyecta reconocimientos globales: "Así como ganamos leones en Cannes, quiero ganar en el timeout y ser reconocido en la ICO, International Coffee Organization, sede en Londres", sostiene.
Expansión global y el motor de los "Argentinos que SÍ"
El éxito del modelo en el distrito Arenales es solo el punto de partida de un masterplan mucho más ambicioso. La marca ya se encuentra trabajando en sus próximas aperturas en la Ciudad de Buenos Aires: Estación | 393, en el exclusivo barrio de Palermo Chico, y Estación | 394, en Barrio River.
Manteniendo la filosofía ferroviaria, hay una regla de oro comercial: ninguna sede llevará el mismo nombre. "Estación | 393 y Estación | 394 comparten el ADN, filosofía y estándares, pero cada una dialogará con su barrio, su comunidad y su cultura", explica Traverso. Lo único innegociable en todas las sucursales será la altísima calidad y la presencia del cuadro de su abuelo Néstor custodiando el lugar.
El plan de expansión ya mira hacia el exterior. Para el 2027, el radar de la compañía apunta a inaugurar las Estaciones 395 y 396 en mercados internacionales estratégicos como Punta del Este, Bogotá y Miami. Traverso aclara que la intención es profunda: "Más que exportar una cafetería, buscamos exportar una forma de entender la conexión entre tecnología, comunidad, creatividad y hospitalidad"
El futuro de Estación | 392 apunta a consolidarse como una plataforma definitiva de encuentro, innovación y negocios de primer nivel mundial. Las palabras de su creador resumen la mística de este proyecto que trasciende las tazas de café y las líneas de código: "No queremos ser solamente una cafetería. Queremos ser una plataforma de conexión entre personas, ideas y oportunidades. Porque al final del día, las estaciones nunca fueron lugares para quedarse. Fueron lugares para llegar más lejos".