Austral Construcciones: la Justicia vuelve a liquidar activos de Lázaro Báez
La larga liquidación de los activos de Austral Construcciones suma un nuevo capítulo.
El Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 28 dispuso la apertura de un procedimiento de mejora de oferta para la venta en bloque de ocho rodados pertenecientes a la empresa fundada por el empresario santacruceño Lázaro Báez, actualmente en quiebra.
La decisión fue adoptada dentro del expediente "Austral Construcciones S.A. s/ Quiebra s/ Incidente de Secuestro de Rodados y Maquinarias" y busca maximizar el valor de realización de bienes que todavía integran el patrimonio remanente de la compañía.
La oferta que deberá ser superada fue presentada por Nicolás Franco Vilardo Gómez y asciende a más de $88,5 millones por el conjunto de los vehículos.
Según surge de la resolución judicial, las unidades se encuentran distribuidas en distintas provincias, entre ellas Santa Cruz, Misiones, Río Negro y Buenos Aires.
Los interesados podrán presentar ofertas hasta el próximo 20 de agosto, mientras que la apertura de sobres y eventual mejora de propuestas quedó fijada para el 27 de agosto en la sede del tribunal.
Lázaro Báez y Austral Construcciones: del poder a la quiebra
La venta de estos vehículos representa apenas una pequeña pieza dentro de una de las liquidaciones empresariales más importantes de la historia reciente argentina.
Austral Construcciones fue fundada en Santa Cruz durante la década de 1990, pero su verdadero salto ocurrió tras la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia en 2003.
En pocos años pasó de ser una constructora regional a convertirse en uno de los principales contratistas de obra pública del país.
Durante más de una década obtuvo contratos millonarios para la construcción de rutas, obras hidráulicas e infraestructura vial, especialmente en Santa Cruz, provincia donde concentró buena parte de sus negocios.
Las investigaciones judiciales posteriores ubicaron a la empresa en el centro de las causas más resonantes vinculadas al manejo de la obra pública durante el kirchnerismo.
La denominada "Causa Vialidad" determinó que Austral fue una de las principales beneficiarias de licitaciones financiadas por el Estado nacional en Santa Cruz.
Las investigaciones también pusieron bajo la lupa la estrecha relación entre Báez y los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner.
A partir de allí comenzó un proceso que derivó en embargos, secuestros de bienes, concursos preventivos y finalmente la quiebra de la compañía.
El imperio de la obra pública
En su momento de mayor expansión, Austral Construcciones llegó a manejar una estructura empresarial pocas veces vista en el sector.
La compañía operaba cientos de máquinas viales, camiones, plantas de asfalto, canteras, inmuebles y una enorme flota de vehículos distribuidos en distintas provincias.
El grupo empresario de Báez llegó a emplear miles de trabajadores y controló un entramado de sociedades vinculadas a la construcción, la energía, la hotelería y el negocio inmobiliario.
Sin embargo, la paralización de las obras, los problemas financieros y el avance de las investigaciones judiciales terminaron provocando el colapso del conglomerado.
Los bienes en venta
La resolución publicada en el Boletín Oficial de este viernes 19 de junio establece que la operación comprende ocho rodados identificados en un catálogo incorporado al expediente judicial.
El tribunal aclara que los interesados deberán aceptar las condiciones reales de los bienes, su estado de conservación y eventuales diferencias registrales, sin posibilidad de reclamos posteriores.
Asimismo, los gastos de traslado, patentamiento o cambio de radicación correrán por cuenta de los compradores.
Se trata de una modalidad habitual en los procesos de liquidación judicial, donde el objetivo principal es acelerar la realización de activos y evitar mayores costos de mantenimiento.
Antecedentes de otras subastas
La actual convocatoria se suma a una larga lista de ventas judiciales realizadas durante los últimos años sobre bienes pertenecientes a Austral Construcciones y otras compañías del denominado Grupo Báez.
Desde el inicio de los procesos judiciales fueron puestos en venta:
- Maquinaria vial pesada utilizada en obras públicas.
- Camiones y equipos de transporte.
- Plantas de asfalto.
- Vehículos utilitarios.
- Inmuebles ubicados principalmente en Santa Cruz.
- Equipamiento industrial.
- Activos vinculados a distintas empresas controladas por el empresario.
Muchas de esas subastas enfrentaron dificultades derivadas del deterioro de los bienes tras años de abandono, los costos de mantenimiento y la complejidad para localizar algunos activos dispersos por distintas provincias.
Fuentes vinculadas a los procesos judiciales sostienen que buena parte del patrimonio secuestrado perdió valor con el paso del tiempo, obligando a realizar nuevas convocatorias o sucesivas mejoras de oferta para intentar maximizar la recuperación de fondos.
En busca de recursos
A casi una década del derrumbe de Austral Construcciones, los síndicos y tribunales continúan trabajando en la identificación y monetización de activos para incrementar la masa disponible para acreedores.
Entre los reclamantes figuran proveedores, entidades financieras, organismos públicos y trabajadores afectados por la caída de la empresa.
La mejora de oferta abierta ahora por el juzgado comercial muestra que el proceso de liquidación todavía está lejos de concluir.
La imagen resulta simbólica: una compañía que llegó a concentrar algunas de las mayores obras públicas del país hoy sigue vendiendo vehículos y activos dispersos para intentar reunir fondos.
La audiencia prevista para el próximo 27 de agosto definirá si aparecen nuevos interesados dispuestos a superar los $88,5 millones ofrecidos hasta el momento.
Será apenas otro capítulo en la larga historia del desguace de un imperio empresario que durante años fue sinónimo de obra pública, poder político y negocios en la Argentina.