Qué empresa enfrenta la ofensiva del grupo de Scaglione y asoma como favorita para quedarse con SanCor
La carrera por los activos de SanCor ya tiene un candidato que en el sector muchos consideran el gran favorito. Se trata de Adecoagro, la agroindustrial con presencia en Argentina, Brasil y Uruguay que en los últimos años aceleró su expansión en alimentos y que hoy aparece como el jugador mejor posicionado para quedarse con la histórica cooperativa láctea quebrada.
La posibilidad de que la compañía avance sobre SanCor no sólo reconfiguraría el mapa de la industria láctea. También abrió una fuerte disputa con el grupo empresario cercano al rosarino Gustavo Scaglione, que pretende adquirir la empresa en forma integral y que, a través del fideicomiso Fidulac, ya presentó un recurso judicial para frenar el esquema de licitación aprobado por el juez Marcelo Gelcich.
Fuentes cercanas a ese espacio sostienen que el actual proceso "favorece" a determinados jugadores y cuestionan el mecanismo diseñado para la venta de los activos. En particular, rechazan la posibilidad de comercializar por separado las marcas y las plantas industriales, al considerar que ello podría terminar desarticulando la estructura productiva de la cooperativa.
El gigante que pica en punta
La posición de Adecoagro no es casual. La compañía ya conoce de cerca el negocio lácteo de SanCor: entre 2018 y 2019 adquirió las plantas de Chivilcoy y Morteros, además de las marcas Las Tres Niñas y Angelita, en una operación valuada en alrededor de u$s45 millones.
Desde entonces, la empresa profundizó su presencia en el negocio lácteo y actualmente procesa cerca de un millón de litros diarios de leche, consolidándose como uno de los principales jugadores del mercado.
Pero además, en el sector destacan que Adecoagro cuenta con una ventaja decisiva: espalda financiera.
En marzo del año pasado, la compañía quedó bajo control de Tether, la empresa emisora de la principal stablecoin del mercado cripto, que desembolsó más de u$s600 millones para tomar el control de la agroindustrial. Ese ingreso de capital permitió robustecer la caja y acelerar un agresivo plan de expansión.
La estrategia quedó plasmada a fines del año pasado, cuando Adecoagro, junto con la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), concretó la compra del 100% de Profertil, la mayor productora de urea del país, en una operación cercana a los u$s1.200 millones.
En el mercado interpretan que la avanzada sobre SanCor encaja dentro de esa lógica de integración y expansión hacia distintos segmentos vinculados con la producción de alimentos.
El factor Juan Sartori y el respaldo de Tether
Detrás del nuevo Adecoagro aparece la figura del empresario uruguayo Juan Sartori, parte del directorio de la compañía y uno de los hombres fuertes de Tether.
Exsenador uruguayo y empresario con inversiones en agro, energía y fútbol europeo, Sartori ganó protagonismo en el mercado argentino tras el desembarco del gigante cripto en Adecoagro.
Su llegada también estuvo rodeada de controversias. En los últimos meses, el empresario quedó en el centro de la disputa societaria por Bioceres, donde mantiene una fuerte confrontación con el fundador de la compañía, Federico Trucco, en medio de denuncias cruzadas por el manejo de la empresa y el default de la biotecnológica.
Más allá de esas tensiones, en el sector reconocen que el respaldo financiero de Tether convirtió a Adecoagro en uno de los pocos grupos con capacidad para afrontar operaciones de gran escala en la Argentina actual.
Un duelo de pesos pesados
La disputa por SanCor también enfrenta a dos grupos con probada capacidad para cerrar operaciones de gran escala.
Por un lado aparece Adecoagro, la agroindustrial respaldada por el gigante cripto Tether, que cuenta con una sólida posición financiera y ya tiene experiencia en el negocio lácteo tras haber adquirido años atrás plantas y marcas de la cooperativa.
Del otro lado se encuentra el grupo empresario cercano al rosarino Gustavo Scaglione, que a través del fideicomiso Fidulac presentó un recurso de revocatoria con apelación subsidiaria para dejar sin efecto el pliego de licitación aprobado por el juez Marcelo Gelcich y reclamar la suspensión del proceso.
Según la presentación judicial, la venta fragmentada de los activos podría afectar el valor económico de la compañía y reducir las posibilidades de preservar la unidad productiva. El escrito sostiene:
- "La empresa como unidad productiva presentará un mayor valor que las unidades que la integran consideradas en forma separada", en defensa de una propuesta integral para la cooperativa
El posicionamiento no sorprende dentro del mercado. En los últimos años, Scaglione consolidó un fuerte crecimiento empresarial a partir de inversiones en medios, agro y otros sectores productivos. El empresario participa, junto a otros socios, del grupo que recientemente adquirió Telefe y controla el multimedio El Litoral, además de otras compañías vinculadas a distintas actividades económicas.
En el sector interpretan que la puja por SanCor excede la compra de activos y representa un verdadero duelo de titanes empresariales, donde se enfrentan dos modelos distintos para el futuro de una de las marcas más emblemáticas de la industria alimenticia argentina.
La pelea por el negocio lácteo
Lo cierto es que la disputa no se limita a SanCor. Adecoagro también sigue de cerca el proceso de liquidación de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), la ex división de yogures y postres de SanCor que fue adquirida por Vicentin en 2016 y que terminó quebrando a fines del año pasado.
ARSA había comprado a la cooperativa el negocio de yogures y postres, considerado históricamente uno de los segmentos más rentables de la compañía. La quiebra abrió una nueva oportunidad para los grandes jugadores del sector, interesados en activos estratégicos vinculados a marcas de fuerte reconocimiento entre los consumidores.
En ese contexto, el avance de Adecoagro sobre distintos activos ligados históricamente a SanCor alimenta las especulaciones sobre una creciente concentración en la industria láctea.
Mientras la Justicia avanza con el proceso licitatorio, la definición sobre SanCor se transformó en una de las disputas empresarias más relevantes del sector alimenticio. Lo que está en juego no es sólo el destino de una marca emblemática, sino también la futura configuración de la industria láctea argentina.