La Ciudad remata autos desde $100.000: cómo participar de la subasta y qué vehículos ofrecen
El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avanza con una nueva etapa de racionalización de activos públicos. A través de la Disposición 38/DGGFA/26, publicada en el Boletín Oficial porteño del pasado 19 de junio, autorizó la subasta electrónica de 26 vehículos que integraban la flota oficial y que actualmente se encuentran fuera de servicio.
La iniciativa forma parte de la política de administración patrimonial impulsada por la gestión porteña y apunta a transformar bienes ociosos en recursos económicos, al tiempo que reduce costos asociados al almacenamiento, mantenimiento y custodia de unidades que ya no tienen utilidad operativa.
El remate será realizado por el Banco Ciudad durante tres jornadas consecutivas: el 1, 2 y 3 de julio próximo, mediante su plataforma de subastas online.
De acuerdo con el detalle de los lotes incluidos en los anexos de la disposición, el valor base conjunto de las unidades asciende a más de $53,1 millones, aunque la cifra final podría ser considerablemente superior si existe competencia entre los oferentes durante las pujas.
El objetivo del remate
La medida se enmarca en la Ley 5.511, que regula el tratamiento de los bienes muebles en desuso del gobierno porteño que dirige Jorge Macri.
En los fundamentos de la disposición se recuerda que la norma creó "un mecanismo de gestión para el tratamiento de los bienes muebles en desuso del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires".
Asimismo, el expediente sostiene que "se propicia la enajenación de diversos bienes muebles registrables pertenecientes al patrimonio del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires".
La decisión responde además a una lógica económica cada vez más utilizada por las administraciones públicas: desprenderse de activos depreciados que generan costos sin aportar valor operativo.
En la práctica, cada vehículo fuera de uso implica gastos de guarda, control patrimonial, espacio físico, vigilancia y gestión administrativa.
La venta permite recuperar parte de esos recursos y evitar que las unidades continúen deteriorándose.
La estrategia también apunta a transparentar el proceso mediante mecanismos abiertos de competencia, evitando adjudicaciones directas y ampliando la cantidad de potenciales compradores.
El rol del Banco Ciudad
La disposición ratifica el papel del Banco Ciudad como organismo encargado de realizar las tasaciones y llevar adelante el proceso de venta.
Según el texto oficial, la entidad financiera "ha tomado la debida intervención, realizando las tasaciones correspondientes a fin de establecer los precios de base de cada uno de los bienes muebles registrables".
De hecho, no es la primera vez que el banco participa en este tipo de operaciones si se recuerda que, durante los últimos años se consolidó como la principal plataforma de remates de bienes públicos, inmuebles, vehículos, maquinaria y activos provenientes tanto del sector público como de procesos judiciales.
Cómo participar
Los interesados deberán ingresar al portal de subastas del Banco Ciudad, registrarse como usuarios y cumplir con los requisitos establecidos para cada remate.
El procedimiento se desarrolla íntegramente de forma electrónica, permitiendo que cualquier persona física o jurídica habilitada pueda ofertar desde cualquier punto del país.
Antes de realizar una oferta, los participantes pueden consultar la ficha técnica de cada lote, revisar fotografías y verificar las condiciones particulares de venta.
También está prevista la exhibición presencial de los vehículos en los predios donde actualmente se encuentran depositados.
La mayoría de las unidades podrán observarse en Av. Emilio Castro 7680, mientras que otras estarán disponibles para inspección en el predio ubicado en el acceso al Parque Ribera Sur, sobre la avenida General Paz.
La revisión previa adquiere especial relevancia debido a que todos los vehículos son vendidos en el estado en que se encuentran, con importantes niveles de desgaste y, en muchos casos, sin posibilidad inmediata de circulación.
Qué vehículos salen a la venta
La subasta incluye automóviles, camionetas, utilitarios, furgones y una motocicleta pertenecientes a distintas áreas del Gobierno porteño.
La particularidad es que prácticamente todas las unidades son ofrecidas como vehículos fuera de servicio.
Muchas presentan faltantes de piezas, daños mecánicos, averías de choque o desarmes parciales.
Entre los modelos más destacados figuran:
- Ford Focus SE Plus modelo 2014 con base de $3,5 millones
- Volkswagen Vento 2.5 modelo 2013 con base de hasta $3,5 millones
- Citroën C4 Lounge de distintas versiones y años con bases entre $1,5 y $3 millones
- Citroën Berlingo utilizadas para tareas operativas
- Ford Ranger pertenecientes a la flota de servicios
- Mercedes-Benz Sprinter destinadas originalmente al transporte de personal y logística
- Honda CB 125 Twister 2018 con base de apenas $100.000
En algunos casos los vehículos conservan componentes de alto valor comercial, como sistemas de inyección, cajas de velocidad, diferenciales, alternadores, radiadores, tableros electrónicos y equipos de aire acondicionado.
Negocio para talleres y recuperadores
Aunque las unidades no funcionan, este tipo de subastas suele generar fuerte interés entre talleres mecánicos, empresas de autopartes, recuperadores, transportistas y compradores especializados.
La razón es sencilla: el valor de muchos componentes puede superar ampliamente el precio base del lote.
De hecho, varias de las descripciones oficiales detallan la existencia de motores parcialmente completos, sistemas de transmisión, equipos de climatización y otros elementos que mantienen demanda en el mercado secundario.
Por ese motivo, las subastas de vehículos estatales suelen convertirse en un negocio atractivo para quienes conocen el valor de recuperación de cada unidad.
Cuánto puede recaudar
El piso de la operación está dado por los precios base fijados por el Banco Ciudad y la suma de los 26 lotes alcanza los $53,1 millones.
Sin embargo, la experiencia de remates anteriores muestra que los valores finales suelen superar ampliamente las bases cuando existe interés de varios compradores por una misma unidad.
Por eso, el monto definitivo recién se conocerá una vez finalizadas las tres jornadas de subasta previstas para comienzos de julio.
Más allá de la recaudación, la iniciativa tiene un objetivo adicional: avanzar en el ordenamiento de la flota estatal y transformar activos improductivos en recursos económicos. En un contexto de búsqueda de eficiencia del gasto público, la Ciudad apuesta a que vehículos que hoy ocupan espacio en depósitos oficiales vuelvan al circuito económico mediante un mecanismo abierto, competitivo y transparente.