Supermercados lanzan una billetera virtual con QR, créditos y cuentas digitales para competir con Mercado Pago
El comercio argentino atraviesa un escenario de transformación impulsado por cambios en los hábitos de consumo y el avance de los pagos digitales. Mientras los supermercados minoristas y mayoristas registran una caída interanual de entre 3,7% y 5%, según los últimos datos del INDEC, el comercio electrónico continúa expandiéndose. En ese contexto, Mercado Libre informó que durante el primer trimestre de 2026 incrementó un 52% la cantidad de productos vendidos y un 20% su facturación en Argentina.
Frente a este escenario, un grupo de las principales cadenas de supermercados mayoristas trabaja en el desarrollo de una billetera virtual propia con el objetivo de construir un ecosistema de pagos y servicios financieros destinado principalmente a proveedores, comercios de cercanía y consumidores.
Quiénes participan del proyecto de billetera digital
De acuerdo con información confirmada por fuentes del sector, al menos cinco cadenas mayoristas participan de la iniciativa: Vital, Diarco, Maxiconsumo, Yaguar y Nini. La única gran empresa del segmento que no forma parte del proyecto es Makro, que actualmente pertenece a Cencosud y ya cuenta con su propia billetera digital, CencoPay.
Según las fuentes consultadas, el proyecto fue impulsado inicialmente por Vital, empresa que años atrás promovió la incorporación del código QR de Mercado Pago dentro del canal mayorista. En aquel momento, la estrategia buscaba reducir el uso de efectivo y disminuir los costos asociados al traslado de dinero físico mediante empresas de caudales.
Con el paso del tiempo, el escenario cambió. Las comisiones cobradas por los distintos operadores de pagos digitales comenzaron a representar un costo mayor para los comercios, lo que llevó a los mayoristas a diseñar una alternativa propia.
Cómo funcionará la nueva billetera virtual
El proyecto contempla una plataforma con características similares a las principales billeteras digitales que operan actualmente en el país.
Entre las funciones previstas figuran:
- La apertura gratuita de cuentas con CVU
- Remuneración de saldos
- Emisión de tarjetas
- La posibilidad de que comercios de cercanía cobren mediante códigos QR
Al mismo tiempo, la infraestructura de adquirencia de pagos con QR estaría administrada por Fiserv y Payway, un esquema que presenta similitudes con el modelo utilizado por MODO.
Uno de los principales objetivos será reducir los costos operativos de los pagos digitales. La propuesta prevé comisiones del 0,8% para operaciones realizadas con saldo en cuenta, tarjetas de débito o prepagas, con acreditación en un plazo de 24 horas. Para los pagos con tarjeta de crédito, la comisión estimada sería del 1,8%, con acreditación desde los ocho días hábiles. Actualmente, en algunos casos, las comisiones de otros operadores alcanzan aproximadamente el 3%.
La intención es que proveedores, comercios de cercanía y consumidores finales utilicen la misma plataforma, generando un ecosistema integrado que concentre pagos, cobros y servicios financieros.
Aunque todavía no fueron confirmados los socios tecnológicos que participarán del proyecto, dentro del sector señalan que una de las alternativas con mayores posibilidades es la utilización de soluciones de marca blanca desarrolladas por Bind, aunque también existen otras empresas que participan de las conversaciones.
El modelo de negocio detrás del proyecto
Más allá del desarrollo tecnológico, la iniciativa busca generar nuevas fuentes de ingresos para los mayoristas a partir de los servicios financieros.
Diego Kupferberg, consultor especializado en desarrollo de negocios digitales, sostiene que el valor del modelo reside en integrar dentro de un mismo circuito al proveedor, el mayorista y el cliente.
Según explica, cuando todos los participantes operan dentro del mismo ecosistema disminuyen las fricciones financieras y aparecen nuevas oportunidades de monetización.
Entre las principales ventajas menciona la reducción de los costos asociados al procesamiento de pagos, la generación de ingresos mediante el rendimiento financiero del dinero depositado en las cuentas digitales y la posibilidad de utilizar información comercial para fortalecer las negociaciones con proveedores.
En ese sentido, señala que disponer de datos precisos sobre los hábitos de compra de cientos de miles de clientes permite negociar mejores condiciones comerciales con las principales empresas proveedoras de alimentos y productos de consumo masivo.
Christian Balatti, country manager de Stefanini Argentina, considera que el mayor beneficio aparece cuando proveedores y comercios operan dentro de una misma plataforma, ya que los pagos se realizan entre cuentas pertenecientes al mismo ecosistema, reduciendo significativamente los costos operativos.
El especialista también considera que la propuesta podría tener una rápida adopción entre proveedores y comercios minoristas, debido a que este segmento demanda principalmente herramientas para agilizar cobros, acceder a financiamiento y simplificar la conciliación fiscal con ARCA.
El valor estratégico de la información comercial
Uno de los activos centrales del proyecto será la información generada por las operaciones realizadas dentro de la billetera digital.
Actualmente, los supermercados mayoristas conocen qué productos adquiere cada cliente dentro de sus sucursales, pero no cuentan con información sobre el resto de sus consumos.
La nueva plataforma permitiría ampliar ese conocimiento mediante el seguimiento de patrones de compra, frecuencia de reposición y utilización de distintos medios de pago.
Kupferberg sostiene que esa información habilita nuevas herramientas comerciales, entre ellas promociones segmentadas según la rotación de productos, campañas de marketing financiadas por proveedores y sistemas automáticos que anticipen las necesidades de reposición de mercadería.
Además, el acceso a información financiera generaría nuevas oportunidades para ofrecer servicios de crédito adaptados al comportamiento real de cada comercio.
Balatti señala que el historial de compras de miles de pequeños comercios constituye una base de datos que puede utilizarse para construir modelos de evaluación crediticia específicos para ese segmento.
De esa manera, los mayoristas podrían desarrollar líneas de financiamiento con condiciones ajustadas a la actividad comercial de cada cliente, utilizando información propia en lugar de depender exclusivamente de los criterios tradicionales de evaluación bancaria.
Kupferberg agrega que un comercio que realiza compras periódicas por varios millones de pesos mensuales puede recibir propuestas de financiamiento diseñadas a partir de su relación comercial, con un nivel de conocimiento difícil de replicar por otras plataformas de pago.
El objetivo: construir un ecosistema completo
El proyecto también contempla que los comercios de cercanía utilicen la billetera para cobrar a sus propios clientes mediante códigos QR.
Los autoservicios chinos fueron uno de los primeros segmentos en incorporar masivamente los pagos con QR dentro del canal mayorista. Sin embargo, el incremento de las comisiones llevó a muchos comerciantes a utilizar alternativas como las transferencias mediante alias.
Para los impulsores del proyecto, ofrecer menores costos de procesamiento será uno de los factores que permitirá incentivar la adopción de la nueva plataforma.
Francisco Chaves del Valle, consultor fintech y docente del ITBA, sostiene que la incorporación de un nuevo operador de pagos no representa una barrera significativa para los comercios, ya que el proceso de alta suele realizarse de manera online y los dispositivos pueden dejar de utilizarse sin mayores complicaciones.
Además, destaca que los supermercados mayoristas ya cuentan con canales de comunicación directa con miles de clientes a través de las funciones de difusión de WhatsApp, donde informan promociones y beneficios financieros. Algunas de esas comunidades reúnen entre 25.000 y 200.000 usuarios.
Un nuevo frente de competencia en el negocio fintech
El desarrollo de una billetera propia representa para los supermercados mayoristas la posibilidad de ampliar su actividad más allá de la comercialización de mercadería.
El objetivo es integrar pagos, créditos, promociones, información comercial y herramientas financieras dentro de una misma plataforma destinada principalmente a proveedores y pequeños comercios.
Los especialistas coinciden en que el éxito del proyecto dependerá de la capacidad para consolidar un ecosistema que ofrezca menores costos operativos, servicios financieros adaptados a cada cliente y herramientas que simplifiquen la gestión diaria de los comercios.
Si la iniciativa avanza según lo previsto, los mayoristas incorporarán nuevas unidades de negocio vinculadas a los pagos digitales, el financiamiento y la administración de datos comerciales, en un mercado donde actualmente participan entidades financieras, fintech y plataformas de comercio electrónico.