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La marca de chatitas virales que vendía 15.000 pares por mes colapsó y cayó en concurso con deudas millonarias

Con ventas en picada y deudas que superan los $461 millones, la compañía atribuye la crisis a la baja demanda, costos altos y presión importadora
30/06/2026 - 16:00hs
La marca de chatitas virales que vendía 15.000 pares por mes colapsó y cayó en concurso con deudas millonarias

Hace apenas tres años, WAPS era uno de los casos de éxito más comentados del comercio electrónico argentino.

La marca cordobesa de calzado femenino había logrado posicionarse con un modelo de negocios poco habitual para la industria: vendía exclusivamente a través de internet, apostaba casi toda su estrategia comercial a las redes sociales y a la publicidad digital, y se hizo viral gracias a campañas con influencers que impulsaron unas chatitas confeccionadas con tejido flexible, lavables en lavarropas y orientadas al segmento de comodidad y uso cotidiano.

El crecimiento fue tan acelerado que sus fundadores, Marco y Andrés Dadone, pasaron de fabricar el calzado de manera tercerizada a montar una estructura industrial propia. En 2021 inauguraron su primera planta en Córdoba y un año después abrieron una segunda fábrica para acompañar la expansión del negocio.

En entrevistas concedidas tiempo después, los empresarios aseguraban haber registrado un crecimiento del 300%, producir bajo un sistema inspirado en la organización de McDonald's, con procesos estandarizados para simplificar la fabricación, y emplear a más de 70 personas. Además, proyectaban desembarcar en Estados Unidos y luego expandirse hacia Chile, Uruguay, Colombia y España.

El crecimiento no se detuvo allí. Durante 2023, la compañía alcanzó su mayor nivel de expansión: llegó a fabricar 24 modelos de calzado femenino, operaba dos plantas productivas en Córdoba y contaba con una estructura de aproximadamente 120 trabajadores, entre personal de producción, logística, administración y comercialización. El negocio estaba sostenido por una fuerte inversión en publicidad digital, que se había convertido en el principal canal para atraer clientes y generar ventas.

Sin embargo, apenas tres años después de ese boom, el proyecto terminó en los tribunales.

Recientemente, la Justicia de Córdoba declaró la apertura del concurso preventivo en caso de agrupamiento para WAPS Argentina S.A. y para su fundador y presidente, Marco Paolo Dadone, al considerar que ambos conforman una misma unidad económica. Los acreedores tendrán plazo hasta el 28 de agosto para presentar los pedidos de verificación de créditos.

A la delicada situación de la empresa se suma la del propio empresario, que registra 113 cheques rechazados por más de $460,8 M y diversas deudas en rojo.

La explicación del fundador sobre el colapso de WAPS

En la presentación judicial, Dadone reconstruyó la evolución del negocio y explicó cuáles fueron, a su entender, las causas que terminaron llevando a la empresa a la cesación de pagos.

Según detalló, el emprendimiento nació en 2019, comercializando calzado femenino bajo la marca WAPS exclusivamente mediante comercio electrónico. Desde el comienzo, el modelo se apoyó casi por completo en campañas de publicidad paga a través de Meta (Facebook e Instagram) y Google, que constituían prácticamente el único canal de captación de clientes.

Tras un primer año de prueba y una desaceleración inicial provocada por la pandemia, las ventas comenzaron a crecer de forma sostenida durante la segunda mitad de 2020. Ese proceso derivó en la contratación de personal, mientras que en 2021 la empresa dejó de tercerizar la fabricación y abrió su primera planta industrial. En 2022 incorporó una segunda fábrica para ampliar la capacidad productiva.

El crecimiento llevó a que en mayo de 2023 se constituyera WAPS Argentina S.A., con el objetivo de profesionalizar la estructura jurídica del negocio y migrar progresivamente la actividad que hasta entonces desarrollaba Dadone como persona física. Sin embargo, esa transición demoró más de lo previsto y recién durante 2025 comenzaron a canalizarse las ventas a través de la sociedad, primero mediante Mercado Libre y luego por Tiendanube.

El empresario sostiene que el primer golpe llegó hacia fines de 2023 con la caída del consumo, aunque la situación se agravó durante 2025, cuando la devaluación registrada en abril incrementó de inmediato el costo de la publicidad digital, ya que los anuncios en Meta Ads se pagan en dólares. A ese impacto se sumó el aumento del costo de producción y reposición del calzado, sin posibilidad de trasladarlo plenamente a los precios por la retracción de la demanda.

También atribuye parte de la crisis a la apertura de las importaciones y al ingreso de productos extranjeros a precios considerablemente inferiores, lo que obligó a competir con márgenes cada vez más reducidos.

Como consecuencia, la empresa pasó de vender entre 12.000 y 15.000 pares mensuales a comercializar unos 7.600 pares en mayo de 2025, mientras que el costo de captar clientes mediante publicidad digital aumentó alrededor de 70% entre marzo y mayo de ese año.

Para sostener la operatoria, Dadone afirma que recurrió a un préstamo del Banco Macro por $345 M, destinado a afrontar salarios, proveedores, impuestos y cargas sociales. Posteriormente tomó otros dos créditos con Mercado Pago, por $49,5 M y $12 M, con el objetivo de reforzar la inversión publicitaria e intentar recuperar las ventas. Hoy todas esas deudas están en rojo. La estrategia no alcanzó.

Según reconoce en el concurso, desde septiembre de 2025 comenzaron los atrasos parciales en el pago de salarios y en noviembre se produjo el colapso definitivo de la cadena de pagos, con incumplimientos laborales, comerciales, fiscales y financieros, además de los primeros cheques rechazados. La cesación de pagos terminó de consolidarse entre diciembre de 2025 y enero de 2026, cuando la empresa redujo drásticamente su dotación de personal para sostener una estructura mínima.

Los números rojos que desnudan la crisis financiera

Las dificultades también quedaron reflejadas en los últimos estados contables de WAPS Argentina.

Al cierre del ejercicio finalizado el 30 de abril de 2025, la compañía informaba activos por $5,27 M, frente a pasivos por $6,44 M, lo que arrojaba un patrimonio neto negativo de $1,16 M. Entre sus principales obligaciones figuraban:

  • Deudas comerciales por $2,8 M
  • Deudas fiscales por $1,14 M
  • Otras deudas por $2,5 M, principalmente con los propios accionistas

El flujo de efectivo también muestra que durante ese ejercicio los socios realizaron aportes por $15,26 M para sostener la actividad, una señal de las dificultades que ya atravesaba el negocio.

El impacto en los consumidores y las denuncias públicas

La crisis financiera terminó trasladándose a los consumidores.

En el propio expediente, Dadone reconoce que la reducción del personal afectó el servicio de postventa, provocando demoras en las entregas, retrasos en cambios y devoluciones y dificultades para atender los reclamos de los clientes.

Ese escenario coincide con el crecimiento de las denuncias públicas que la marca recibió durante los últimos meses en redes sociales y plataformas de reclamos. Numerosos compradores reportaron esperas de varias semanas e incluso meses para recibir productos ya abonados, falta de respuestas por parte de los canales de atención, inconvenientes para gestionar reembolsos y problemas con promociones que luego no pudieron cumplirse. También hubo actuaciones iniciadas en organismos provinciales de Defensa del Consumidor.

Ahora, con el concurso preventivo en marcha, WAPS buscará negociar una reestructuración de sus pasivos para preservar la continuidad de una empresa que pasó, en apenas unos años, de convertirse en una de las marcas virales del comercio electrónico argentino a enfrentar una profunda crisis financiera.

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