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ALERTA

La familia Pérez Companc se asocia con un gigante del agro para invertir u$s500 millones

A través de Molinos Agro, acordó con la Asociación de Cooperativas Argentinas construir un nuevo complejo de crushing en la localidad de Timbúes
08/07/2026 - 16:09hs
Molinos Agro

El mapa del negocio agroexportador argentino se prepara para sumar una inversión de gran escala en uno de sus corredores estratégicos.

Molinos Agro, la compañía controlada por la familia Pérez Companc, cerró un acuerdo con la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) para avanzar en la construcción y posterior operación de una nueva planta de procesamiento de soja en Timbúes, provincia de Santa Fe.

El proyecto demandará una inversión superior a los u$s500 millones y tendrá capacidad para moler 15.000 toneladas de soja por día.

La operación supone, además, una alianza de peso entre uno de los principales grupos empresarios de capital nacional y una de las organizaciones cooperativas más grandes del campo argentino.

Según la comunicación remitida por Molinos Agro a la Comisión Nacional de Valores (CNV), la compañía ingresará a la asociación con una participación del 65%.

El complejo será construido sobre un terreno actualmente propiedad de ACA y utilizará parte de la infraestructura de recepción de granos y portuaria que la cooperativa ya posee en Timbúes.

La iniciativa comprende una línea de crushing, instalaciones para el almacenamiento de poroto de soja, harina y aceite, además de las conexiones necesarias para integrar la nueva fábrica con la terminal existente.

De todos modos, la operación todavía deberá atravesar una etapa de implementación y, de acuerdo al comunicado de Molinos Agro, la transacción se encuentra sujeta al cumplimiento de determinadas condiciones y a la firma de los acuerdos definitivos entre los socios.

Molinos Agro: de proyecto propio a una alianza

El anuncio representa un nuevo capítulo en la estrategia de expansión que Molinos Agro viene desplegando en el cordón industrial del Gran Rosario.

En mayo de este año se conoció que la compañía había presentado un anteproyecto de mayor alcance para desarrollar en Timbúes un complejo industrial y portuario que, en su configuración máxima, podía alcanzar una inversión estimada en u$s800 millones.

Aquel diseño contemplaba hasta tres líneas de procesamiento de oleaginosas, cada una con capacidades de entre 12.000 y 15.000 toneladas diarias, almacenamiento cercano al millón de toneladas, nuevos muelles para grandes buques y obras de infraestructura energética y logística.

El acuerdo ahora informado al mercado tiene características más concretas y una estructura societaria definida: una inversión superior a u$s500 millones, una línea de molienda de 15.000 toneladas diarias y una sociedad con ACA en la cual Molinos Agro tendrá la mayoría del capital.

La escala no es menor ya que si la planta trabajara durante 330 días al año a plena capacidad teórica, podría procesar cerca de 5 millones de toneladas de soja anuales.

Se trata de un volumen similar a la capacidad que actualmente concentra el complejo de Molinos Agro en San Lorenzo.

Perez Companc: el peso de un gigante en el negocio exportador

Molinos Agro es uno de los principales brazos empresarios del grupo liderado por la familia Pérez Companc.

Su negocio está separado de Molinos Río de la Plata, la empresa de consumo masivo que controla marcas como Matarazzo, Lucchetti, Gallo y Blancaflor.

La compañía agroindustrial concentra su actividad en la originación de granos, molienda de oleaginosas y exportación de harinas, aceites y cereales.

Su principal activo industrial es el complejo de San Lorenzo, que posee capacidad para procesar alrededor de 6 millones de toneladas anuales.

Desde Puerto San Benito, según datos de la propia empresa, sale aproximadamente el 5% del comercio mundial de harina de soja y el 4% del aceite de soja comercializado internacionalmente.

La compañía origina, además, un promedio superior a los 6 millones de toneladas anuales entre oleaginosas y cereales.

El tamaño financiero del negocio también refleja esa escala si se analiza que Molinos Agro registró una facturación de alrededor de u$s2.660 millones en el ejercicio cerrado el 31 de marzo de 2025 y emplea a más de 620 personas.

A fines de 2025, la compañía había inaugurado una ampliación de su capacidad de molienda en San Lorenzo mediante una inversión de u$s12 millones.

El nuevo proyecto de Timbúes supone un salto de otra dimensión y abre la posibilidad de duplicar, en términos aproximados, su capacidad actual de procesamiento.

El aporte de ACA 

Para Molinos Agro, la asociación con ACA ofrece una ventaja que excede la disponibilidad del terreno.

La Asociación de Cooperativas Argentinas integra una red de más de 130 cooperativas agropecuarias y alrededor de 50.000 productores distribuidos en más de 550 localidades del país.

Esa capilaridad le otorga un fuerte peso en la originación y comercialización de cereales y oleaginosas.

ACA inauguró su terminal de Timbúes en 2020 que fue diseñada para operar soja, maíz, trigo, sorgo y otros productos a granel, con una capacidad inicial de almacenamiento cercana a las 200.000 toneladas y posibilidad de expansión.

La terminal también cuenta con infraestructura para recibir grandes volúmenes por camión y conexión ferroviaria, un factor central para reducir costos de transporte desde las zonas productivas del norte y centro del país.

La nueva asociación combina, de ese modo, dos activos estratégicos: la experiencia industrial y exportadora de Molinos Agro y la capacidad de originación de granos de la red cooperativa de ACA.

Una nueva pelea

La inversión también tendrá impacto sobre la competencia dentro del polo oleaginoso del Gran Rosario, donde operan algunos de los mayores jugadores globales del comercio agrícola.

En Timbúes y las localidades cercanas tienen presencia empresas como Renova, vinculada a Viterra, Louis Dreyfus Company, COFCO, Bunge, Cargill y Aceitera General Deheza, entre otros grupos.

La región concentra una de las mayores capacidades de procesamiento de soja del mundo y dispone de una ventaja logística difícil de replicar: las plantas industriales se encuentran ubicadas a pocos metros de las terminales desde las cuales se exportan harina, aceite y otros subproductos.

Como referencia de la escala industrial de la zona, Renova posee en Timbúes una capacidad de procesamiento de decenas de miles de toneladas diarias, mientras que Louis Dreyfus Company opera en la localidad un complejo con una capacidad habitual de crushing de 7.000 toneladas de soja por día y recientemente incorporó capacidad adicional para procesar semillas de alto contenido de aceite.

La futura planta de Molinos Agro y ACA, con sus 15.000 toneladas diarias, ingresará directamente en la primera línea del negocio industrial argentino.

Para la familia Pérez Companc, además, el acuerdo permite acelerar su expansión sin necesidad de desarrollar desde cero toda la infraestructura portuaria.

Para ACA, significa avanzar desde la originación y exportación de granos hacia una mayor integración industrial, transformando soja en productos de mayor valor agregado.

La sociedad todavía tiene pasos contractuales por delante, pero el anuncio confirma que la competencia por la próxima generación de grandes activos agroindustriales ya comenzó.

Y que Timbúes, una localidad convertida en punto central de la salida exportadora argentina, volverá a ser uno de sus principales escenarios.