Tienda de helado artesanal factura $31 millones mensuales por local y busca inversores
Con un consumo promedio de 7,3 kilos de helado por habitante al año, la Argentina se mantiene entre los mercados más importantes de América Latina para este producto, según la Asociación Fabricantes Artesanales de Helados y Afines (AFADHYA). En ese escenario, donde las franquicias siguen siendo una herramienta de expansión para las marcas gastronómicas, Gretta Gelato decidió abrir su modelo de negocios a inversores con una propuesta que busca diferenciarse por ofrecer helado artesanal de alta calidad a un precio accesible.
La cadena nació en 2025, aunque detrás de la marca hay una trayectoria mucho más extensa. Sus socios acumulan más de 40 años elaborando helados artesanales para terceros bajo el sistema de marca blanca y, con la incorporación de un nuevo socio con experiencia en franquicias, decidieron lanzar una marca propia. Hoy opera cuatro locales en la Ciudad de Buenos Aires ( dos en Villa Urquiza, una en Palermo y la última en Monte Castro) y ya tiene comercializadas otras cuatro franquicias que abrirán en Almagro, Villa Crespo, Núñez y Belgrano. El objetivo es cerrar la próxima temporada con más de 20 sucursales entre propias y franquiciadas.
Muchos conceptos gastronómicos buscan crecer mediante franquicias, pero Gretta apuesta a diferenciarse por una ecuación que combina una inversión relativamente baja, un formato operativo simplificado y una propuesta de valor orientada al volumen. La estrategia apunta a captar tanto inversores con experiencia como personas que buscan su primer negocio propio.
La producción se realiza en una planta ubicada en Villa Lugano, que actualmente tiene capacidad para elaborar 200.000 kilos anuales y ya está siendo ampliada para alcanzar los 500.000 kilos. Hoy, alrededor del 60% de ese volumen corresponde a Gretta Gelato, mientras el resto continúa abasteciendo a otras marcas.
"Vimos una oportunidad única de ingresar en un nicho con helados artesanales realmente de alta calidad buscando el segmento de precios más bajos. Hoy el kilo cuesta 16.000 pesos", afirmó Gonzalo Novo, cofundador de Gretta Gelato a iProfesional. Y agregó: "Esto se da a través de un modelo low cost, locales take away y delivery que permiten optimizar todos los costos operativos".
"Gretta Gelato se diferencia porque combina una inversión accesible, una operación muy simple y una propuesta comercial con una relación precio-calidad difícil de igualar. Es un modelo pensado para crecer de forma escalable y con fundamentos concretos", reforzó Pablo Cappa, director comercial de Lepus, la consultora especializada en franquicias encargada de comercializar la marca.
Novo destacó además que la empresa conserva el conocimiento técnico desarrollado durante décadas. "Además de usar insumos de las primeras marcas, parte de nuestro equipo histórico de maestros heladeros representó a la Argentina en diferentes ediciones de competiciones de la Copa del Mundo", señaló al explicar uno de los pilares de la calidad del producto.
La apuesta llega en un mercado de franquicias que continúa mostrando dinamismo. Según la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias, actualmente existen unas 2.000 marcas franquiciantes que reúnen alrededor de 55.800 puntos de venta en el país. Los rubros de servicios y bienestar lideran la expansión, mientras gastronomía y comercios especializados avanzan a un ritmo más moderado, en línea con la evolución del consumo masivo.
La franquicia de Gretta Gelato requiere una inversión cercana a los u$s35.000
La cadena requiere locales de aproximadamente 30 metros cuadrados, con formato de ventana y atención take away. La inversión estimada ronda los u$s35.000, monto que incluye el canon de ingreso, las instalaciones y el stock inicial. El recupero proyectado es de alrededor de 12 meses, aunque puede variar según el momento del año en que abra el local debido a la estacionalidad del negocio.
Cada punto de venta factura, en promedio, unos $31 millones mensuales y obtiene utilidades superiores a $5 millones, equivalentes a un margen cercano al 16% sobre la facturación. Para operar el negocio se necesitan, en promedio, tres empleados y el franquiciado no está obligado a trabajar diariamente en el local, ya que el formato fue diseñado para poder delegar la operación cotidiana.
Uno de los aspectos distintivos del proyecto es la experiencia previa de uno de los socios de Novo, quien además de participar en el desarrollo de Gretta es multifranquiciado de la cadena de empanadas Brozziano. Esa experiencia del otro lado del mostrador, asegura Novo, fue clave para diseñar un sistema pensado desde la mirada del inversor.
"Conocemos todos los problemas diarios del franquiciado porque estuvimos allí. Entendemos muy bien lo que necesitan, sus desafíos y los números de los locales. Nuestra premisa es que al franquiciado le vaya bien, si a ellos les va bien a nosotros también", sostuvo.
La compañía acompaña al inversor desde la búsqueda de la ubicación hasta la apertura, brindando asistencia para la elección del inmueble, arquitectos, habilitaciones, proveedores y capacitación del personal. Incluso, durante los primeros días de funcionamiento envía equipos propios para colaborar con la puesta en marcha. "Nosotros acompañamos al franquiciado de punta a punta. Sabemos que es un trabajo adicional para nosotros, pero también es un diferencial para incorporar franquiciados que no necesariamente tengan experiencia previa", aseguró el empresario.
Otra característica poco habitual es que, en determinadas zonas donde la empresa tiene interés estratégico, puede ofrecer una cláusula mediante la cual recompraría el local si el franquiciado decide abandonar el negocio. El objetivo es reducir la percepción de riesgo para quienes dan sus primeros pasos como inversores.
Para Novo, la clave del éxito no pasa solamente por el helado artesanal. La elección de la ubicación, la conformación del equipo de trabajo y el seguimiento permanente de los indicadores del negocio son las variables que determinan el desempeño de cada punto de venta. Con ese esquema, Gretta Gelato apuesta a consolidar una red nacional de franquicias, respaldada por una fábrica con capacidad para abastecer todo el país y un modelo que busca combinar baja inversión, simplicidad operativa y rentabilidad para el franquiciado.