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La Selección argentina también juega por el mayor premio de la historia de los Mundiales

Se garantizó u$s34,5 millones por jugar la final, pero si vuelve a levantar la Copa la cifra subirá considerablemente. Cuánto aumentó el premio desde Qatar
16/07/2026 - 17:00hs
La Selección argentina también juega por el mayor premio de la historia de los Mundiales

La final del Mundial 2026 que se disputará el próximo domingo 19 de julio en Nueva Jersey no sólo definirá si Argentina consigue la cuarta estrella y se convierte en bicampeón si le gana a España.

También resolverá si la Asociación del Fútbol Argentino accede al mayor premio económico entregado por la FIFA en casi un siglo de historia de la Copa del Mundo.

El organismo rector del futbol internacional estableció un pago de u$s50 millones para el campeón, por encima de los u$s42 millones que la propia AFA recibió después de la consagración en Qatar 2022.

A ese monto se agregan u$s1,5 millones destinados a cubrir los costos de preparación, que fueron asignados a cada una de las 48 selecciones clasificadas.

De este modo, si la Scaloneta sale campeón, el ingreso confirmado para la entidad que conduce Claudio Tapia llegará a u$s51,5 millones.

Pero la cuenta podría crecer todavía más si se tiene en cuenta que en el 2022, la Conmebol decidió premiar a la AFA con un bono extraordinario de u$s10 millones por haber devuelto la Copa del Mundo a Sudamérica después de 20 años.

Si la confederación que preside Alejandro Domínguez resolviera repetir aquel incentivo, el ingreso total vinculado directamente con la campaña mundialista podría subir hasta u$s61,5 millones.

De todos modos, la AFA ya tiene un piso millonario asegurado debido a que por haber llegado a la final, Argentina cobrará como mínimo los u$s33 millones reservados para el subcampeón, más los u$s1,5 millones de preparación. Esto significa que, aun perdiendo, se llevará u$s34,5 millones evidenciando que la diferencia económica entre salir campeón o terminar segundo es de u$s17 millones.

Mundial 2026: los premios que no se acumulan ronda por ronda

Uno de los puntos que más confusión genera es la forma en que FIFA liquida los premios por lo que cabe aclarar que los importes correspondientes a cada fase no son acumulativos.

El campeón no suma los u$s9 millones de la primera etapa; los u$s11 millones de la ronda de 32; los u$s15 millones de octavos; los u$s19 millones de cuartos y finalmente los u$s50 millones del título.

La FIFA paga un único premio deportivo según la posición definitiva alcanzada, con lo cual cada victoria en las instancias eliminatorias permite acceder a una categoría superior, pero reemplaza al premio anterior.

De este modo, la escala oficial quedó configurada de la siguiente manera:

  • Campeón: u$s50 millones.
  • Subcampeón: u$s33 millones.
  • Tercer puesto: u$s29 millones.
  • Cuarto puesto: u$s27 millones.
  • Del quinto al octavo lugar: u$s19 millones.
  • Del noveno al decimosexto: u$s15 millones.
  • Del puesto 17 al 32: u$s11 millones.
  • Del puesto 33 al 48: u$s9 millones.

A cada uno de esos importes se le añaden los u$s1,5 millones destinados a la preparación.

Por esa razón, incluso una selección eliminada en la fase inicial tuvo garantizados al menos u$s10,5 millones.

Las cifras muestran también cómo la ampliación a 48 participantes y el aumento de la cantidad de encuentros llevaron a la FIFA a elevar la bolsa deportiva hasta u$s655 millones o un 50% más que en Qatar.

Si también se incluye el dinero destinado a preparar a los equipos, el aporte total vinculado directamente con las selecciones asciende a u$s727 millones.

Una "bolsa" que se incrementa con otros ingresos

En el caso de la Selección argentina, la cifra que finalmente obtenga es independiente a los ingresos que sumará por sponsors, renovación de licencias, amistosos internacionales, acuerdos comerciales o venta de productos oficiales. Tampoco considera eventuales bonificaciones privadas pactadas con patrocinadores por la obtención de un nuevo título.

Esos negocios se acuerdan por fuera de los pagos de FIFA y pueden multiplicar el efecto de la consagración durante los próximos años.

La experiencia posterior a Qatar mostró que el título fortaleció la marca de la Selección, mejoró la posición negociadora de la AFA frente a las empresas y amplió su llegada internacional.

Por eso se asegura que un bicampeonato permitiría profundizar ese proceso dándole a la AFA una herramienta para actualizar contratos, incorporar nuevos socios comerciales y aumentar el valor de los derechos vinculados con la imagen del seleccionado.

Por eso, desde una mirada estrictamente empresarial, los u$s51,5 millones son apenas el ingreso más inmediato y fácil de cuantificar.

La comparación con el Mundial de Qatar

En el anterior mundial del 2022, la FIFA distribuyó u$s440 millones en premios deportivos, de los cuales Argentina recibió u$s42 millones por el título, Francia cobró u$s30 millones como subcampeón, Croacia obtuvo u$s27 millones por el tercer puesto y Marruecos, u$s25 millones por terminar cuarto.

Cuatro años más tarde, la mejora para el campeón mundial es de u$s8 millones, equivalente a un incremento cercano al 19% frente al premio de Qatar.

Pero esa distancia crece todavía más cuando se comparan las bolsas completas ya que el fondo deportivo pasó de u$s440 millones en 2022 a u$s655 millones en este 2026.

El salto es de u$s215 millones y está vinculado con el cambio de formato, la incorporación de 16 selecciones y el aumento de 64 a 104 partidos.

Un posible bonus track para la AFA

Para la AFA, la comparación también debe incluir el bono de Conmebol recibido cuatro años atrás ya que después de Qatar, terminó sumando u$s10 millones extraordinarios de Conmebol.

Por eso, si la entidad rectoral del futbol sudamericano volviera a entregar el mismo premio, el ingreso directo alcanzaría los u$s61,5 millones y superaría ampliamente lo cobrado por la consagración anterior.

La diferencia es relevante porque muestra hasta qué punto el Mundial se convirtió en una fuente de financiamiento extraordinaria para las federaciones nacionales.

De todos modos, cabe aclarar que la Conmebol no está obligada a pagar un premio adicional al campeón mundial y que el cedido a la Argentina en 2022 fue una decisión extraordinaria, presentada como un reconocimiento al regreso del título mundial a Sudamérica ya que el continente no ganaba la Copa desde Brasil 2002.

También existe la posibilidad de que Conmebol decida modificar el monto, establecer otro incentivo o directamente no repetirlo.

Quién cobra el dinero del premio del Mundial y cómo se reparte

La FIFA no distribuye los u$s50 millones directamente entre los futbolistas sino que se transfiere a las asociaciones de fútbol de cada país.

Después se aplica el convenio interno negociado entre la dirigencia, los jugadores y el cuerpo técnico que establece cuánto recibe el plantel, qué parte corresponde a Lionel Scaloni y sus colaboradores, qué suma alcanza a otros integrantes de la delegación y cuánto permanece en la entidad.

También suele reservarse una porción para colaboradores que no aparecen en la cancha pero resultan fundamentales para el funcionamiento cotidiano del equipo: preparadores físicos, médicos, kinesiólogos, utileros, analistas de video, asistentes técnicos, nutricionistas, personal administrativo y empleados que acompañan a la delegación.

Hasta ahora, la AFA no hizo públicos los términos del reparto para este Mundial y tampoco existe una tabla oficial de FIFA que determine qué porcentaje debe entregarse a los jugadores.

Versiones periodísticas posteriores a Qatar ubicaron la porción destinada al plantel, cuerpo técnico y colaboradores en torno al 40% del premio deportivo, pero ese porcentaje nunca fue confirmado oficialmente por la AFA.

Si, a modo puramente estimativo, se repitiera una distribución similar sobre los u$s50 millones, alrededor de u$s20 millones quedarían destinados al equipo, el cuerpo técnico y los colaboradores, mientras que unos u$s30 millones permanecerían en la AFA.

Con el eventual bono de Conmebol ocurre algo similar ya que su destino dependería del acuerdo interno y de las condiciones bajo las cuales fuera otorgado.

Qué hace la AFA con los dólares que quedan en su bolsillo

La porción que no se distribuye entre los protagonistas deportivos queda bajo administración de la AFA que lo puede destinar al funcionamiento de las selecciones nacionales, infraestructura, viajes, cuerpos técnicos, fútbol juvenil, fútbol femenino, futsal, divisiones formativas y mantenimiento del predio de Ezeiza.

También fortalece la posición financiera de la entidad y reduce la necesidad de utilizar ingresos corrientes para sostener programas deportivos.

En términos contables, el premio es un ingreso extraordinario pero su utilización puede financiar proyectos de largo plazo.

Ese es uno de los motivos por los que llegar a las instancias finales tiene tanta importancia para las asociaciones y hasta el resultado de un solo partido puede modificar significativamente el margen disponible para inversiones futuras.

Los clubes también se benefician

Pero la cadena económica no termina en la AFA si se recuerda que la FIFA cuenta con un Programa de Beneficios para Clubes destinado a compensar a las instituciones que cedieron jugadores a las selecciones.

El dinero se distribuye según la cantidad de días que los futbolistas permanecen afectados al torneo y alcanza a los equipos en los que estuvieron registrados durante el período considerado por el reglamento.

Se trata de otro circuito de pagos que beneficia a clubes argentinos y extranjeros debido a que la permanencia de Argentina hasta la final amplía los días computables para los futbolistas de Scaloni y, en consecuencia, incrementa las compensaciones que recibirán sus clubes.

El negocio después de levantar la Copa

Sin embargo, el mayor premio de la historia mundialista no necesariamente será el mayor ingreso que deje un eventual campeonato.

Después de Qatar, el valor comercial de la Selección creció a partir de nuevos patrocinadores, licencias, productos oficiales, giras y acuerdos internacionales.

La consagración permitió a la AFA vender algo más que espacios publicitarios como es comercializar la asociación con el campeón del mundo.

Un nuevo título reforzaría esa posición y le permitiría a la AFA renegociar contratos desde una situación de mayor fortaleza, ampliar su presencia en mercados internacionales y transformar el bicampeonato en una plataforma comercial para el ciclo que se extenderá hasta el próximo Mundial.

El efecto también alcanzaría a los jugadores, cuyos contratos personales, acuerdos de imagen y valor de mercado podrían verse beneficiados por otra consagración.

Por eso es posible sostener que dentro de la cancha estará en juego una nueva estrella y fuera de ella, acceder al mayor premio de la historia de los Mundiales y consolidar un negocio cuya verdadera dimensión sólo comenzará a verse después de que termine la final.

Una Selección convertida en activo global

Durante buena parte de su historia, los ingresos de la AFA dependieron del mercado local, los derechos audiovisuales y los contratos con un grupo limitado de patrocinadores.

El ciclo iniciado con la conquista de la Copa América de 2021 y consolidado con el Mundial de Qatar alteró esa estructura.

La Selección pasó a funcionar como una marca global, con presencia comercial en distintas regiones y capacidad para atraer empresas que buscan asociarse con Lionel Messi, Lionel Scaloni y el equipo campeón.

La internacionalización también reduce la exposición a las crisis económicas argentinas, ya que una parte creciente de los contratos se negocia en dólares y con compañías extranjeras.

Por eso, los u$s50 millones de la FIFA deben leerse como un ingreso inmediato dentro de un negocio mucho más amplio.

El domingo, entonces, Argentina no sólo jugará por otra Copa del Mundo sino que también disputará el partido económicamente más importante de su historia.

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