Despidos y crisis en la yerbatera de los Puerta que provee a Nobleza Gaucha y Cruz de Malta
Impactado de lleno por la desregulación que activó el Gobierno, y presa de un consumo que también se muestra en baja sostenida, el sector yerbatero enfrenta un escenario comercial y operativo por demás preocupante. En un contexto en el que se hace cada vez más visible la presencia de producto terminado proveniente de Paraguay, Brasil y Uruguay, la caída en las ventas pega de la peor forma en el escenario del empleo. En ese marco, Yerbatera Misiones SRL, la histórica planta radicada en la localidad de San José y directamente vinculada a la familia de Ramón Puerta, exgobernador de Misiones, embajador y diputado nacional, viene de aplicar cesantías y su funcionamiento se encuentra en fase de terapia intensiva.
La compañía acaba de establecer la desvinculación formal de 8 trabajadores sobre una nómina total de 35 operarios. Sin embargo, la sangría no se detendría allí: desde el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) afirman que la empresa de los Puerta proyecta reducir su estructura hasta quedarse con apenas 15 empleados. Este ajuste implicaría la eliminación de casi el 60% de los puestos directos de la planta.
El conflicto combina despidos con un atraso persistente en la liquidación de sueldos y aguinaldos. La falta de liquidez que sufre la compañía redundó en una interrupación en la compra de materia prima a los colonos de la zona. "Hoy la fábrica está paralizada porque no hay hoja verde para procesar", declararon voceros sindicales.
Vale subrayar que el freno de Yerbatera Misiones SRL no representa un hecho menor ni marginal dentro de la cadena de valor. La planta funciona como un nodo estratégico de secado, canchado —trituración— y empaque a fasón para gigantes como Molinos Río de la Plata.
En concreto, de sus instalaciones salen diariamente los paquetes de dos de las marcas con mayor volumen de ventas y penetración en el mercado argentino: Nobleza Gaucha y Cruz de Malta.
Al no contar con capital o financiamiento para amortiguar el alza de costos fijos ni para saldar las deudas con sus empleados, la firma redujo al mínimo el empaque de su producción. La situación encendió las alarmas en el sector procesador por el efecto contagio que eso puede generar sobre otros secaderos de la región.
La desregulación del instituto del mate y el derrumbe de los precios
El trasfondo del conflicto se explica a partir del cambio de reglas de juego instaurado por el Gobierno nacional a través de decretos que le quitaron las facultades regulatorias al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).
La eliminación de la fijación de precios mínimos para la hoja verde y la materia prima canchada desencadenó un desplome de los valores en las chacras. Al mismo tiempo, se abrió de par en par el mercado para la importación de yerba empaquetada.
El panorama se agravó a comienzos de año con los despidos concretados en la plantilla del propio INYM por parte de la Secretaría de Agricultura, lo que terminó de desmantelar las tareas de fiscalización y control en las rutas yerbateras.
Sin un precio sostén, la brecha entre los costos de producción y la tarifa final abonada por los molinos dejó sin margen operativo a las plantas medianas.
Frente a este escenario, el ministro del Agro de Misiones, Facundo López Sartori, alertó sobre los riesgos de mantener el mercado desregulado. "Sin un piso tarifario para la hoja verde, el pequeño productor no puede cosechar y los secaderos se quedan sin volumen de procesamiento", dijo.
En la administración misionera no descartan implementar medidas de alivio fiscal o declarar la emergencia en las zonas productivas más golpeadas.
La yerba atraviesa un contexto de ventas en caída
A la crisis de precios en el campo se le sumó la caída vertiginosa en las ventas de supermercados y almacenes. Con el bolsillo familiar resentido por la pérdida de capacidad de compra, las cadenas de distribución estiraron los plazos de pago a las industrias secadoras a 90 y 120 días.
En paralelo, la quita de subsidios a la energía impactó de lleno en los costos fijos de las plantas de San José. El funcionamiento de las cintas, las moliendas mecánicas y los sistemas de secado demanda un elevado consumo eléctrico que hoy resulta inviable frente a ingresos congelados o en baja.
Sin acceso al crédito bancario a tasas razonables y con una factura de servicios que no cede, el modelo de negocio de Yerbatera Misiones SRL transita el sendero del colapso.
Ligado a lo anterior, la decisión de la familia Puerta de achicar al mínimo la plantilla de personal es interpretada en ese sector como una señal de que se viene una concentración en el mapa yerbatero. Afirman que, de no revertirse la baja comercialización, las pequeñas y medianas empresas del nicho tendrán pocas oportunidades de mantenerse en el mercado.