La Dolfina abrió su primer Polo Café en la zona más top de Palermo: cuánto sale un almuerzo
La Dolfina, la marca creada por el polista Adolfo Cambiaso, abrió las puertas de La Dolfina Polo Café en el Palacio Alcorta, en Palermo Chico, y marcó su ingreso al negocio gastronómico. El proyecto, desarrollado junto a Grupo Abridor, demandó una inversión cercana a los u$s2 millones y busca ampliar el universo de la marca más allá del polo y la indumentaria.
Se trata de una estrategia que ya siguieron otras marcas de lujo, como Ralph Lauren, que con sus restaurantes y cafeterías convirtió la gastronomía en una extensión de su identidad. Aunque desde La Dolfina prefieren no hacer esa comparación, el camino elegido apunta en la misma dirección.
Ubicado sobre la avenida Figueroa Alcorta, el restaurante propone una experiencia que acompaña desde el desayuno hasta la cena. La carta fue diseñada por Julieta Caruso y ejecutada por el chef residente Ramiro Schechtel, mientras que la arquitectura, a cargo de Diana Lisman, evita las referencias literales al polo para construir una identidad apoyada en la hospitalidad, la tradición y el confort.
Comer en La Dolfina Polo Café cuesta unos $70.000 promedio
La propuesta cambia a lo largo del día. Por la mañana, la panadería artesanal es protagonista con cuernitos de grasa, galletas marineras y una galleta servida con manteca y dulce de leche. Al mediodía y por la noche aparecen clásicos argentinos reinterpretados, como las empanadas fritas de carne desmechada, el pastel de papa, el lomito La Dolfina, la milanesa con tres salsas y el ojo de bife cocido durante cinco horas. Los postres también apelan a sabores tradicionales, con opciones como mousse de chocolate, duraznos en almíbar con helado y arroz con leche.
El desarrollo demandó una inversión cercana a los u$s2 millones. El restaurante tiene capacidad para 150 cubiertos, emplea a más de 50 personas y registra un ticket promedio de alrededor de $70.000 durante el servicio diurno. Los platos principales cuestan entre $29.000 y $65.000 y, según los responsables del proyecto, entre los más elegidos aparecen el ojo de bife, el pastel de papa, la milanesa, los langostinos y los canelones de hongos gratinados.
El restaurante busca convertirse en un punto de encuentro para vecinos de Palermo Chico, turistas y profesionales que transitan una zona donde conviven el MALBA, instituciones educativas y centros de salud.
"El público natural son los vecinos del barrio, que encuentran en La Dolfina Polo Club una propuesta all day integrada a su vida cotidiana. Pero la ambición del proyecto excede al público de proximidad. Buscamos construir un destino dentro de Buenos Aires; un lugar cuya esquina adquiera carácter propio y sea elegida por decisión, no por conveniencia geográfica. A eso se suma el visitante internacional, que asocia a la Argentina con el polo y el caballo y encuentra acá una expresión gastronómica de esa cultura", señaló a iProfesional Juan Manuel Rozín, socio y director de Grupo Abridor.
Por qué La Dolfina decidió abrir un Polo Café
"La Dolfina Polo Café es una consecuencia natural de la historia de la marca, con más de treinta años construyendo una forma de entender el polo. Que no es solo deportiva; siempre estuvo basada en la disciplina, el trabajo en equipo, la hospitalidad y el respeto por la tradición. Ese espíritu se vive en cómo recibimos a la gente, en los momentos sociales después de un partido, en la mesa compartida con la familia y los amigos. La Dolfina Poco café es esa misma esencia, llevada a lo gastronómico. Es una extensión directa de La Dolfina. Cada detalle del espacio, de la carta y del servicio está pensado desde ese lugar", explicó a este medio Marco Villasboa Lanusse, director general de La Dolfina.
De la mano de la marca aparece Grupo Abridor, una firma especializada en crear y operar conceptos gastronómicos y de hospitalidad. La empresa fue responsable de proyectos como Los Inmortales, Cuadra, Águila Pabellón, Ruiz, René, La Unión Gluten Free, Las Glorias de River, Alcanfor de Playa y Fronda Pasaje, además de otros desarrollos en Argentina, Uruguay y España. Rozín, hoy socio y director de Grupo Abridor, fue gerente general de La Dolfina Polo Lifestyle en 2014 y la relación entre ambas compañías se mantuvo con el paso de los años, hasta desembocar en este proyecto.
"A eso se suma la decisión estratégica de La Dolfina de crecer como marca en una categoría no vinculada directamente con los caballos, con el objetivo de estar cerca del segmento con el que dialoga, pero desde otro lugar. Así surge la posibilidad de desarrollar, por primera vez, una propuesta de hospitalidad gastronómica dentro del universo de La Dolfina", explicó Rozín.
Una de las preguntas que surgió con la apertura fue si el restaurante también funcionaría como una tienda para vender indumentaria y accesorios de la marca. Por ahora no será así.
"El local está dedicado por completo a la gastronomía y la hospitalidad. Estamos trabajando en un apartado de merchandising exclusivo, pero el foco del espacio es la experiencia gastronómica", aclaró a este medio Pedro Díaz Flores, socio y director de Grupo Abridor.
De Palermo Chico a las principales capitales del polo
El plan no termina en Buenos Aires. Grupo Abridor y La Dolfina ya trabajan sobre un plan de expansión internacional inspirada en los destinos donde el polo tiene mayor presencia.
"El plan contempla las ciudades del mundo donde La Dolfina es protagonista. Pensamos en Palm Beach, en el estado de Florida, Londres, Sotogrande, uno de los principales destinos de polo del sur de España, y alguna ciudad relevante de los Emiratos Árabes. Tenemos la expectativa de abrir al menos dos locales más en algunas de estas ciudades dentro de los próximos tres años", adelantó Rozín.
Según explicó, el modelo para el exterior todavía se está definiendo, aunque la idea es avanzar con un esquema similar al de una licencia internacional dentro de los parámetros del segmento de lujo.
La mirada de largo plazo también quedó resumida en las palabras de Villasboa Lanusse. "Imaginamos a La Dolfina Polo Café presente en otros lugares del mundo, siempre con el espíritu genuino del polo y de la Argentina. Hoy lo más importante es que quien nos visite sienta que forma parte de esto", concluyó. Con Grupo Abridor como socios, este negocio gastronómico busca replicar una estrategia que ya utilizaron otras marcas internacionales para construir una relación más cotidiana con sus clientes y expandir su universo más allá de su negocio original.