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ALERTA

NEC vende parte de su negocio y abre interrogantes sobre su futuro en Argentina

Acordó desprenderse de un área que deja abierta la duda sobre cómo quedará organizada su presencia en un mercado donde opera desde hace casi medio siglo
07/08/2026 - 14:24hs
bandera nec argentina bandera de japón

La decisión de NEC de vender un segmento de sus negocios internacionales encendió una señal de alerta en el mercado tecnológico argentino.

No porque la compañía haya anunciado un retiro del país, sino porque la operación incluye actividades que desarrolla en América Latina y todavía no existe una definición pública sobre cómo quedará organizada su estructura regional una vez concluida la transacción.

Las dudas se generalizaron tras conocerse que la multinacional japonesa acordó transferir a un consorcio liderado por la italiana Assist Group la totalidad de su negocio internacional de reventa de equipos para redes de telecomunicaciones y parte de sus servicios de tecnología para gobiernos y autoridades locales en determinados países.

La operación comprende activos en América Latina, Europa y Asia-Pacífico y deberá completarse durante el ejercicio fiscal 2026, una vez obtenidas las aprobaciones regulatorias correspondientes.

La noticia generó atención en la Argentina porque NEC mantiene una presencia consolidada desde 1978 y participa en proyectos vinculados con operadores de telecomunicaciones, infraestructura crítica, identidad digital, biometría, reconocimiento facial, ciberseguridad, ciudades inteligentes y transformación digital para empresas y organismos públicos.

El comunicado difundido por la compañía no identifica qué filiales, contratos o equipos serán transferidos.

Tampoco aclara si la filial argentina sufrirá modificaciones societarias o continuará operando bajo la estructura actual.

El problema es que si bien NEC no anunció cambios específicos para la Argentina, la inclusión de América Latina dentro del negocio transferido deja abierto un interrogante sobre el futuro de una de las filiales históricas del grupo en la región.

Un cambio estratégico que trasciende la venta

En el caso de la operación, responde a una redefinición del negocio global de NEC y no a un proceso de desinversión por dificultades financieras.

La empresa busca abandonar actividades de menor rentabilidad para concentrarse en inteligencia artificial, software, infraestructura digital, seguridad y autenticación biométrica, sectores donde espera acelerar su crecimiento durante los próximos años.

El comprador será Assist Group, una empresa italiana especializada en servicios tecnológicos e integración de sistemas, que asumirá las actividades incluidas en la operación una vez que se obtengan las autorizaciones regulatorias correspondientes.

Fundado en 1987, desarrolla soluciones tecnológicas, inteligencia de datos y consultoría estratégica para empresas y organismos públicos. Con esta adquisición busca expandir su presencia internacional incorporando operaciones en América Latina, Europa y Asia-Pacífico.

En el caso del mercado argentino, la principal incógnita que existe entre los clientes de NEC pasa por determinar qué actividades permanecerán bajo el control directo de la compañía japonesa y cuáles pasarán a depender del nuevo propietario.

Esa definición será clave para clientes, proveedores y organismos públicos que mantienen proyectos con la empresa.

Esto se debe a que el comunicado oficial es poco claro al explicar que "la operación comprende negocios internacionales fuera de Japón, incluidos activos y actividades en América Latina, Europa y otras regiones alcanzadas por la reorganización".

Es decir, no identifica con claridad el alcance de la transacción, por lo cual la incertidumbre generada en el mercado local es creciente.

De hecho, las dudas van más allá de que la propia NEC haya asegurado que continuará operando normalmente hasta el cierre de la transacción y que seguirá suministrando sus soluciones de autenticación biométrica incluso en los países donde parte del negocio será transferido.

Pero todavía resta conocer cómo se instrumentará esa convivencia entre la compañía japonesa y el nuevo operador.

El contexto que explica la preocupación

La necesidad de que NEC aclare el alcance del deal se vincula con que Argentina atraviesa un nuevo ciclo de inversiones en infraestructura digital, centros de datos, inteligencia artificial y ciberseguridad, mercados donde la empresa conserva una posición relevante como integrador tecnológico.

Fundada en Japón en 1899, NEC es uno de los grupos tecnológicos más antiguos del mundo, con alrededor de 110.000 empleados a nivel global.

Durante esos años, construyó su liderazgo en telecomunicaciones, infraestructura de redes, inteligencia artificial, seguridad y soluciones para gobiernos y grandes empresas.

En la última década aceleró una reorganización para concentrarse en negocios de mayor valor agregado y mejorar su rentabilidad.

En la Argentina desembarcó en 1978 y desde entonces se convirtió en un proveedor habitual de soluciones para operadores de telecomunicaciones, bancos, empresas de energía, organismos públicos y proyectos de seguridad.

También desarrolló una fuerte especialización en biometría, reconocimiento facial, identidad digital, ciudades inteligentes, redes 5G y transformación digital.

Una venta que refleja un cambio global

La operación que ahora se está oficializando tiene estrecha vinculación con el escenario global donde los grandes fabricantes buscan reducir su dependencia de los negocios tradicionales de infraestructura para concentrarse en inteligencia artificial, software y servicios digitales, segmentos donde hoy se disputa la mayor parte del crecimiento del mercado.

La incógnita es cómo impactará esa estrategia en la Argentina a pesar de que compañía insiste en que seguirá apostando por la inteligencia artificial, la biometría y las tecnologías de seguridad, pero todavía no reveló cuál será el mapa definitivo de sus operaciones en América Latina.

Por eso, más allá de que NEC descartó un retiro del país, el mercado seguirá atento a los próximos anuncios.

La verdadera pregunta ya no es si continuará en la Argentina, sino con qué estructura, bajo qué organización y con qué alcance operará uno de los proveedores tecnológicos más importantes del mercado local.