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ALERTA

Cuál es el negocio detrás de parques, museos y atracciones que mueve casi u$s4.000 millones

La actividad recibió 48,1 millones de visitantes en un año, sostiene más de 80.000 empleos y ubica a la Argentina como el tercer mercado de América Latina
10/08/2026 - 20:22hs
Unos jóvenes divirtiéndose conduciendo kartings en una pista. Imagen de archivo

Hay un negocio que recauda millones de dólares y que se mueve detrás de parques de diversiones, centros de entretenimiento familiar, museos, acuarios, parques acuáticos y diferentes propuestas turísticas distribuidas por la Argentina. Se trata de una industria mucho más grande y diversificada de lo que podría sugerir, a primera vista, el concepto tradicional de "atracciones".

Sus números empiezan a colocarla dentro del radar de sectores vinculados con el consumo, el turismo y las economías regionales.

Durante 2024, la actividad generó un impacto económico total de u$s3.809 millones, sostuvo 80.300 puestos de trabajo y aportó unos u$s485 millones en impuestos.

Además, recibió 48,1 millones de visitantes, volumen de público que equivale al 12% de toda la asistencia registrada por la industria en América Latina y el Caribe y ubica a la Argentina como el tercer mercado más importante de la región, solamente detrás de México y Brasil.

Los datos surgen de analizar el Estudio de Impacto Económico de IAAPA para América Latina y el Caribe, elaborado por Tourism Economics, compañía perteneciente al grupo Oxford Economics.

Un negocio que mueve millones de dólares

El dinero informado por el trabajo no representa exclusivamente ingresos obtenidos en las boleterías o facturación directa de las empresas que operan las atracciones.

Del total, u$s1.671 millones corresponden al impacto directo de la actividad, mientras que otros u$s2.138 millones provienen del impacto indirecto e inducido que genera sobre el resto de la economía.

Es allí donde aparece buena parte del verdadero peso del negocio ya que una atracción no solamente genera ingresos por entradas.

Alrededor del visitante se despliega una cadena que puede incluir gastronomía, transporte, alojamiento, comercio, mantenimiento, tecnología, proveedores, servicios profesionales y contratación de personal.

Ese efecto multiplicador explica que el impacto indirecto e inducido resulte incluso superior al generado directamente por las propias atracciones.

Visitantes que se multiplican con los años

El otro número que muestra la escala alcanzada por el sector es la cantidad de público ya que el negocio de las atracciones argentinas que contabilizó 48,1 millones de visitas durante 2024, un volumen particularmente significativo para un país de alrededor de 47 millones de habitantes.

No significa, naturalmente, que cada argentino haya concurrido una vez: una misma persona puede visitar varias atracciones durante el año y el número también incorpora al movimiento turístico.

Pero la cifra permite dimensionar la frecuencia de consumo de este tipo de propuestas y explica el interés creciente de operadores y proveedores por el mercado local.

A diferencia de otros segmentos del entretenimiento, el negocio se encuentra repartido entre actividades muy diferentes y no depende exclusivamente de los grandes parques.

De hecho, el relevamiento de IAAPA identifica 1.713 atracciones comprendidas dentro del ecosistema argentino con el grupo más numeroso compuesto por 1.060 museos y centros de ciencia.

A ellos se agregan 372 centros de entretenimiento familiar, que constituyen uno de los segmentos comerciales sobre los que la industria observa mayores posibilidades de transformación.

El mapa se completa con 138 atracciones naturales, ecológicas y paisajísticas; 88 atracciones históricas y culturales; 30 parques acuáticos; 20 zoológicos y acuarios y cinco parques de diversiones y temáticos.

Un negocio con relación directa con el turismo

El trabajo muestra además que no se trata solamente de establecimientos destinados al público local. Una parte de las atracciones funciona como generadora de visitantes para distintas ciudades y regiones y, en consecuencia, moviliza otros consumos alrededor de la experiencia principal.

Con ese mercado como telón de fondo, Buenos Aires será sede el 18 y 19 de agosto del primer Encuentro IAAPA de Centros de Entretenimiento Familiar para América Latina y el Caribe.

La elección de la Argentina coincide con el peso que alcanzó el país dentro del mapa regional del negocio.

El encuentro reunirá a propietarios, operadores, ejecutivos y especialistas de distintos mercados latinoamericanos para discutir cómo deberá adaptarse la industria durante los próximos años.

Uno de los desafíos centrales del encuentro pasa por aumentar la rentabilidad por cliente, incorporar tecnología, mejorar la eficiencia de las operaciones y conseguir que el público permanezca más tiempo y regrese con mayor frecuencia.

La Inteligencia Artificial como transformación

El programa del encuentro tendrá como ejes la evolución de los hábitos de consumo, inteligencia artificial, excelencia operativa, desarrollo de talento, seguridad, rentabilidad e innovación aplicada a la experiencia del visitantes.

Se trata de variables que anticipan hacia dónde se dirige la competencia en el marco de una industria tradicional basada esencialmente en juegos y atracciones físicas que ahora está incorporando herramientas digitales, experiencias inmersivas, sistemas de fidelización y nuevas tecnologías destinadas tanto al visitante como a la administración del negocio.

"Este Encuentro nace de la necesidad de que los operadores de la región dejen de reaccionar a los cambios del sector y empiecen a anticiparlos", sostiene Paulina Reyes, vicepresidenta y directora ejecutiva de IAAPA para América Latina y el Caribe.

Según la ejecutiva, la reunión de Buenos Aires permitirá construir entre empresarios y operadores "una visión compartida de hacia dónde va el entretenimiento familiar".

Una industria centenaria que mira hacia 2030

Detrás del encuentro aparece IAAPA, la mayor organización internacional vinculada con esta industria que fue fundada en 1918 y actualmente reúne profesionales y empresas de más de 100 países, entre parques temáticos, parques acuáticos, resorts, centros de entretenimiento familiar, zoológicos, acuarios, museos, centros científicos, compañías de cruceros, fabricantes y proveedores.

Su estudio regional abarca 25 países y territorios de América Latina y el Caribe y fue elaborado a partir de una encuesta realizada sobre una base cercana a 4.000 contactos de la industria, entrevistas y modelos económicos.

Para la Argentina, la discusión que comienza a instalarse es qué parte del crecimiento regional podrá capturar durante los próximos años.

El desafío que plantean los propios empresarios del sector pasa por convertir ese volumen de público en mayores niveles de inversión, rentabilidad y consumo, mientras la tecnología empieza a modificar la manera de competir por el tiempo libre de millones de personas.

Del parque tradicional a un nuevo formato

Durante décadas, la imagen del sector estuvo asociada fundamentalmente con grandes parques de diversiones y propuestas que requerían superficies importantes, inversiones elevadas y grandes volúmenes de visitantes para sostener su estructura.

Ese esquema sigue vigente, pero dejó de ser el único si se tiene en cuenta que los 372 centros de entretenimiento familiar identificados en Argentina muestran el avance de formatos que pueden instalarse en centros comerciales, complejos gastronómicos y otros espacios urbanos y que combinan juegos, tecnología, gastronomía y experiencias para diferentes edades.

Para los operadores, el atractivo está en conseguir un negocio menos dependiente de una única entrada y generar distintas instancias de consumo dentro de una misma visita.

La pelea pasa entonces por el denominado gasto por visitante o cuánto consume una persona desde que ingresa hasta que abandona el establecimiento y, especialmente, cuántas veces vuelve durante el año.

En ese escenario aparece la incorporación de inteligencia artificial que puede utilizarse para analizar flujos de visitantes, anticipar momentos de mayor demanda, administrar personal, personalizar promociones, mejorar procesos de venta, gestionar capacidad y obtener información sobre los hábitos de los clientes.

El cambio también alcanza a la experiencia con la incorporación de propuestas inmersivas, realidad virtual, sistemas interactivos y formatos que mezclan entretenimiento físico y digital.

Un recurso limitado: el tiempo libre

Una salida a un parque, museo o centro de entretenimiento compite indirectamente con el cine, los recitales, los espectáculos deportivos, la gastronomía, las plataformas digitales y otras formas de ocio.

Por eso, una de las discusiones que atraviesa al sector es cómo ofrecer experiencias suficientemente atractivas para conseguir que el público abandone el entretenimiento doméstico y destine parte de sus ingresos a una actividad presencial.

El peso económico de la actividad también aparece en su aporte tributario y según el estudio, la industria vinculada con las atracciones generó US$485 millones en impuestos durante 2024, cifra que representa cerca del 13% del impacto económico total calculado para el sector y agrega otra dimensión al negocio.

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