• 20/8/2026
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El Buenos Aires Lawn Tennis Club se rinde al boom del pádel y prepara una nueva cancha

El denominado templo del tenis argentino convocó oficialmente a sus socios para decidir una nueva obra en su histórico predio de Palermo
20/08/2026 - 09:27hs
El Buenos Aires Lawn Tennis Club se rinde al boom del pádel y prepara una nueva cancha

El crecimiento del pádel está por provocar un nuevo cambio dentro de uno de los escenarios emblemáticos del tenis argentino. El Buenos Aires Lawn Tennis Club (BALTC) convocó a sus socios para definir la construcción de una segunda cancha de esa disciplina en su predio de Palermo, una iniciativa que obligará además a mudar el frontón. La decisión quedó formalizada este jueves 20 de agosto con la publicación de la convocatoria a una Asamblea General Extraordinaria en el Boletín Oficial.

La reunión se realizará el próximo 5 de septiembre y tendrá como asunto central aprobar o rechazar el proyecto. El aviso lleva la firma del presidente del BALTC, Federico García Tiberti, y revela que la iniciativa ya atravesó una primera instancia interna. La Comisión Directiva la trató en su reunión del 5 de agosto y resolvió llevarla a consideración de los socios.

La obra no consiste solamente en agregar una instalación deportiva ya que para encontrarle espacio a la nueva pista también será necesario reubicar el frontón y la convocatoria señala que existen presupuestos presentados para realizar los trabajos.

Detrás de esa decisión hay una historia que comenzó en 2024, cuando socios del club impulsaron la incorporación del pádel mediante un mecanismo particular: aportar ellos mismos los dólares necesarios para financiar las canchas. El plan contemplaba desde el comienzo la posibilidad de construir dos.

La primera consiguió reunir todos los fondos necesarios pero la segunda llegó apenas al 10% del objetivo y quedó pendiente y dos años después, el proyecto vuelve a buscar luz verde.

Bonos de hasta u$s2.000 para financiar el pádel

El BALTC había elegido un mecanismo de financiamiento interno para avanzar con la inversión. En lugar de cargar inicialmente el costo completo sobre las cuentas del club, convocó a los socios interesados a realizar aportes.

Se establecieron tres alternativas: u$s500, u$s1.000 y u$s2.000 y cada una otorgaba diferentes beneficios vinculados con el uso de la cancha.

  • El aporte de u$s500 permitía jugar durante un año sin costo y reservar con 24 horas de anticipación
  • Con u$s1.000, ese plazo se extendía a dos años y la prioridad para conseguir turno pasaba a 48 horas
  • El desembolso de u$s2.000 daba tres años de utilización sin cargo y la posibilidad de reservar hasta 72 horas antes

Los socios que no participaran del financiamiento también podrían utilizar las instalaciones, aunque mediante el pago de una tarifa fijada por las autoridades del club.

El sistema funcionó para la primera pista, que consiguió cubrir el 100% de los recursos buscados.

En septiembre de 2024, una asamblea extraordinaria formalizó el proyecto y estableció además que la empresa encargada de construirla debía surgir de una comparación de precios y antecedentes.

La segunda cancha no consiguió entonces repetir el resultado. Con solamente una décima parte del financiamiento requerido, su construcción quedó postergada.

Tres empresas y presupuestos de casi u$s30.000

El proceso realizado en aquella primera etapa permite tener una referencia sobre el tamaño de la inversión. El club había relevado propuestas de tres proveedores especializados.

Match Point Courts cotizó u$s23.500 por cancha; Royal Paddle presentó un valor de u$s25.000 y Grupo Mega Facilities llevó su propuesta hasta u$s29.800. Son precios correspondientes al proyecto original y no necesariamente los que tendrá la nueva obra.

La convocatoria confirma que existen presupuestos considerados por la Comisión Directiva para esta segunda etapa, pero no informa sus montos ni identifica a las compañías que los presentaron. El diseño estudiado originalmente contemplaba una pista panorámica, con estructura de acero, cerramientos de vidrio templado, césped sintético profesional e iluminación LED.

La ubicación también había sido seleccionada por una razón operativa. El sector elegido se encuentra entre la pileta y la cancha 10 y permite mantener la instalación fuera de las áreas utilizadas durante la realización del Argentina Open.

Pero colocar allí una segunda pista requiere modificar otra pieza del predio ya que la nueva cancha obliga a trasladar el frontón.

Una historia más que centenaria

La modificación no es menor por el lugar en el que se realizará. El Buenos Aires Lawn Tennis ocupa casi cinco hectáreas en Palermo y su predio fue transformándose durante más de un siglo a medida que crecieron el club y el tenis argentino.

Su historia comenzó el 19 de abril de 1892, cuando integrantes de la comunidad británica decidieron crear una institución dedicada a un deporte que todavía tenía escaso desarrollo en Buenos Aires. La primera sede estuvo lejos de la actual. Funcionaba en la zona de Vicente López y Ayacucho y tenía apenas cuatro canchas junto con una pequeña construcción de madera.

El gran cambio llegó en 1909, cuando la institución consiguió terrenos próximos a la entonces estación Golf del ferrocarril, hoy Lisandro de la Torre. El lugar presentaba dificultades: era bajo, estaba atravesado por zanjas y requirió trabajos para poder desarrollar allí las instalaciones.

Con el paso de los años, ese terreno se convertiría en uno de los centros más reconocibles del tenis argentino.

Hace un siglo también recurrió a bonos para construir

La historia del club contiene una curiosa conexión con el mecanismo elegido casi cien años después para financiar las canchas de pádel. En 1925, el crecimiento del público que asistía a los torneos llevó a la Comisión Directiva a tomar una decisión ambiciosa: construir un gran estadio. El proyecto fue aprobado en octubre de ese año y, para reunir el dinero necesario, el BALTC recurrió a la emisión de bonos entre sus socios.

El mecanismo permitió alcanzar el objetivo y en mayo de 1926 comenzaron las obras bajo la dirección del ingeniero Alberto Dumas y del arquitecto Carlos Dumas, ambos integrantes de la institución y quienes no cobraron honorarios profesionales por su participación.

El estadio fue concebido inicialmente para unas 3.000 personas y demandó una inversión de 60.000 pesos de aquella época, una cifra que el propio club equipara históricamente con alrededor de u$s25.000 de entonces.

Su primera utilización se produjo en octubre de 1926 durante las jornadas finales del Campeonato Sudamericano entre Argentina y Brasil. La inauguración formal llegó al año siguiente con un encuentro frente al Racing Club de París. Con el tiempo se convirtió en el estadio de tenis más grande de Sudamérica.

En 1953 se realizó una importante ampliación de las tribunas que llevó la capacidad a cerca de 6.000 espectadores. Posteriores modificaciones fueron transformándolo hasta alcanzar la configuración actual.

Décadas después, el court central recibió el nombre de Guillermo Vilas, una de las figuras más importantes de la historia del deporte argentino y socio honorario de la institución. La evolución del predio también muestra la dimensión que adquirió el BALTC desde aquella primera sede de fines del siglo XIX.

Actualmente dispone de 20 canchas y su estadio central tiene capacidad para alrededor de 5.000 espectadores. Allí se disputa cada temporada el Argentina Open, integrante del circuito profesional ATP.

Vilas mantiene además una relación histórica con la institución.  Ingresó como socio jugador en 1967 y posteriormente consiguió en sus canchas varios de los títulos que marcaron su recorrido en el tenis argentino.

El estadio también recibió a otras generaciones de figuras nacionales e internacionales y se transformó en uno de los escenarios asociados con la historia de la actividad en el país.

Esa trayectoria explica por qué cualquier redistribución de espacios dentro de las casi cinco hectáreas del club adquiere una dimensión diferente a la de una obra convencional. Esta vez, la modificación tendrá como protagonista al pádel.

El 5 de septiembre se define la inversión en una Asamblea General Extraordinaria que fue convocada para las 12 del mediodía en la sede de Olleros 1510. Para iniciar la reunión en primera convocatoria deberán estar presentes al menos 50 socios con derecho a voto. Si no se alcanza ese número, una hora después podrá comenzar con la cantidad de asistentes presentes.

Estarán habilitados para votar los socios vitalicios, previtalicios, activos y rurales que cumplan con las exigencias previstas por el estatuto. Los integrantes de las restantes categorías podrán asistir y expresarse, aunque sin intervenir en la votación.

El orden del día tendrá solamente dos puntos:

  • Designar a los socios encargados de firmar el acta junto con las autoridades
  • Aprobar o rechazar la construcción de la segunda cancha de pádel y la reubicación del frontón

Será la votación que determine finalmente qué ocurre con aquella segunda pista que, cuando comenzó el proyecto en 2024, sólo había conseguido reunir el 10% del financiamiento necesario.

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