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ALERTA

Subastan el departamento del ex banquero Carlos Rohm en Recoleta y así podés participar

Se trata de Carlos Rohm, ex Vicepresidente del Banco General de Negocios (BGN), que perderá un departamento ubicado sobre la avenida Quintana
21/08/2026 - 09:40hs
Martillo de un juez sobre una mesa con libros abiertos foto banco de imágenes

Puntos importantes

Checkbox Checked La Justicia subastará el 50% indiviso de un departamento propiedad de Carlos Rohm, exbanquero del Banco General de Negocios, en el barrio de Recoleta.
Checkbox Checked El remate judicial del inmueble, ubicado en Av. Quintana 84/88, tiene una base de u$s97.600 y se realizará vía el Portal de Subastas de la Corte.
Checkbox Checked La medida ocurre en el marco de la quiebra personal de Rohm, tras su condena por el desvío de fondos del BGN durante la crisis financiera de 2001.

Más de dos décadas después de la caída del Banco General de Negocios (BGN), uno de los casos financieros que atravesaron la crisis de 2001 vuelve a tener una derivación patrimonial.

Esto se debe a que la Justicia decidió sacar a remate la participación que Carlos Alberto Rohm conserva en una propiedad ubicada en pleno corazón del barrio porteño de Recoleta.

Rohm fue uno de los banqueros de peso de los años 90 quien, junto con su hermano José "Puchi" Rohm estuvo al frente del BGN, una entidad enfocada en empresas y clientes de altos patrimonios que llegó a tener entre sus accionistas a grandes bancos internacionales.

Ahora, el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°9, a cargo de Javier Cosentino, ordenó subastar el 50% indiviso de un departamento ubicado en avenida Manuel Quintana 84/88.

La medida fue publicada como edicto judicial en el Anexo 2 del Boletín Oficial de la Nación de este jueves 20 de agosto, y forma parte de la quiebra que enfrenta el ex banquero.

Pero la decisión tiene una particularidad fundamental que se debe aclarar para poder entender la operación y es que no se vende el departamento completo ya que lo que llegará al mejor postor es exclusivamente la mitad indivisa perteneciente a Rohm.

Para esa participación, la Justicia estableció una base de u$s97.600, o su equivalente en pesos según la cotización del dólar estadounidense del Banco Nación al cierre del día anterior al remate.

El carácter indiviso de ese 50% también cambia la lectura del precio porque quien resulte ganador no estará comprando una mitad físicamente delimitada del departamento, sino la participación sobre el inmueble que actualmente pertenece a Rohm.

Por eso, la base inferior a los u$s100.000 no puede compararse directamente con el precio de venta de un departamento completo de características similares en Recoleta.

Cómo es el departamento en Recoleta que se subasta

Se trata de la unidad funcional Número 2 que se encuentra en la planta baja del edificio de la Avenida Manuel Quintana 84/88 y cuenta con tres ambientes con dependencia, dos baños en suite, escritorio, lavadero, dependencia de servicio con baño y dos patios de uso exclusivo.

También dispone de una amplia baulera en el sótano, con un living de grandes dimensiones, aunque actualmente presenta divisiones de durlock, y tiene vista hacia un jardín común del edificio.

La dirección constituye uno de los principales atractivos de la operación si se tiene en cuenta que la Avenida Quintana atraviesa uno de los sectores residenciales tradicionales de Recoleta, cerca de hoteles, restaurantes y algunos de los puntos más reconocidos del barrio.

Pero la ubicación contrasta con el estado actual del inmueble, tal como lo describe el edicto judicial, en donde se advierte que la unidad se encuentra en malas condiciones de conservación y no cuenta con electricidad ni gas.

El edificio posee agua y calefacción central, aunque los radiadores no están instalados en el departamento.

El inmueble, que está desocupado, podrá visitarse el 3 y 4 de septiembre, entre las 14 y las 16 y será vendido en el estado en que se encuentra por lo que después de su exhibición, no se admitirán reclamos relacionados con sus condiciones.

La combinación de esos factores convierte al precio de salida en apenas una de las variables que deberá considerar un eventual interesado.

A las inversiones necesarias para recuperar la unidad se suma una cuestión central como es que la subasta comprende únicamente el 50% indiviso perteneciente a Rohm y no la totalidad del inmueble.

Qué requisitos se necesitan para participar del remate por la propiedad

La subasta no tendrá el formato tradicional de una puja presencial ya que en el edicto se explica que todo el procedimiento se realizará mediante el Portal de Subastas Electrónicas Judiciales de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Las ofertas podrán presentarse durante 10 días hábiles, mientras que el remate comenzará el 7 de septiembre a las 9 y finalizará el 18 de septiembre a la misma hora, salvo que se active alguna de las extensiones previstas por el reglamento.

Los interesados deberán estar empadronados en el Registro de Subastas Electrónicas Judiciales e inscribirse específicamente para esta operación antes del 2 de septiembre a las 9.

También tendrán que realizar un depósito en garantía equivalente al 5% de la base que, con el precio inicial establecido por el juzgado, representa u$s4.880.

La adjudicación quedará en manos de quien realice la oferta más alta y el ganador deberá pagar una seña del 30% dentro de los tres días hábiles posteriores al cierre y completar posteriormente el saldo en los plazos establecidos por el juzgado.

A la oferta deberán sumarse una comisión del 3%, el sellado correspondiente, el IVA que resulte aplicable y un arancel judicial del 0,25%.

El edicto incorpora otro dato relevante para evaluar la operación ya que quien compre la participación de Rohm no deberá hacerse cargo de las deudas que registre el inmueble correspondientes al período anterior a la toma de posesión.

Por qué cayó el Banco General de Negocios de los hermanos Rohm

La propiedad que ahora llega a subasta forma parte de una historia que se remonta a los años de mayor expansión del sistema financiero argentino.

Carlos y José Rohm condujeron el Banco General de Negocios (BGN), una entidad que construyó un perfil diferente al de los grandes bancos minoristas.

Su negocio estaba orientado especialmente a compañías, inversores y clientes de elevado patrimonio y el banco llegó además a contar con accionistas internacionales de peso.

Entre ellos estuvieron entidades como Credit Suisse y JP Morgan, nombres que años después volverían a aparecer en el expediente judicial originado por las operaciones del banco.

La presencia de esos socios daba una dimensión particular al BGN dentro del mercado financiero local.

No se trataba de una entidad construida alrededor de una extensa red de sucursales o de millones de cuentas minoristas, sino de un banco relacionado con operaciones corporativas y patrimonios importantes.

Los hermanos Rohm se movían así en un segmento de las finanzas mucho menos masivo, pero conectado con empresarios, inversores y entidades del exterior.

Pero la crisis de comienzos de siglo cambió por completo ese escenario, el BGN cerró en 2002 y las maniobras realizadas alrededor de la entidad dieron origen a una investigación que atravesó más de dos décadas.

Rohm fue detenido en enero de aquel año en el aeropuerto internacional de Ezeiza cuando se disponía a abandonar el país.

La causa avanzó durante años y finalmente llegó a juicio oral a partir de una investigación que reconstruyó operaciones que habían comenzado bastante antes del colapso de 2001.

El caso terminó concentrándose en el destino de fondos pertenecientes a clientes y en un esquema financiero que involucraba sociedades y cuentas radicadas fuera del país.

El paso del tiempo convirtió al expediente en una de esas derivaciones de la crisis financiera argentina que sobrevivieron durante décadas en los tribunales.

Para cuando llegó el juicio oral, el BGN hacía más de 20 años que había desaparecido y José Rohm había fallecido en 2014.

En diciembre de 2025, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°3 condenó a Carlos Rohm a cinco años de prisión al considerarlo jefe de una asociación ilícita vinculada con maniobras de desvío de fondos de clientes del BGN.

La sentencia también tuvo un fuerte componente económico porque el tribunal ordenó decomisos por más de u$s45 millones vinculados con entidades financieras involucradas en el expediente.

El Ministerio Público Fiscal estimó, además, que el perjuicio ocasionado a las víctimas alcanzó al menos u$s19 millones.

De acuerdo con la información difundida por el mismo organismo después del veredicto, el decomiso alcanzó aproximadamente u$s25,49 millones correspondientes a Credit Suisse y otros u$s19,74 millones a JP Morgan Chase Bank.

El tribunal dispuso que los fondos recuperados fueran destinados a restituir a los damnificados por las maniobras investigadas.

La condena no implica, sin embargo, que pueda afirmarse sin otra documentación que Rohm se encuentre actualmente cumpliendo la pena en prisión.

Por eso, su situación en esta historia está definida por un dato comprobable: fue condenado a cinco años en diciembre pasado y mantiene abierta una quiebra en la Justicia comercial.

Una quiebra que todavía alcanza a su patrimonio

Es precisamente dentro de ese proceso donde aparece ahora el departamento de avenida Quintana bajo el expediente de la subasta que lleva el número 24486/2022/2 y tramita como un incidente específico dentro de la quiebra de Carlos Alberto Rohm.

Es decir, la venta judicial del inmueble no surge directamente de la causa penal por el BGN, sino del proceso comercial que afecta su patrimonio.

Esa diferencia permite entender por qué, tantos años después del derrumbe del banco, todavía aparecen activos vinculados con quien fue uno de sus principales responsables.

Una quiebra busca identificar y realizar los bienes alcanzados por el proceso para convertirlos en fondos de acuerdo con las reglas concursales, y la participación sobre el inmueble de Recoleta quedó dentro de ese universo patrimonial.

En este caso, además, la Justicia no dispone del departamento entero para vender ya que el edicto identifica a Rohm como titular únicamente del 50% indiviso de la unidad funcional, razón por la cual ese es exactamente el porcentaje que llegará al mercado.