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ALERTA

La VTV abre una pelea por el precio en la Ciudad: cómo competirán talleres y concesionarios

Nuevos talleres en la Ciudad podran cobrar tarifas diferentes para la VTV y competir por turnos y ubicacion de acuerdo con la norma actual
24/08/2026 - 16:15hs
Un auto realizándose la VTV en la Ciudad

Puntos importantes

Checkbox Checked La VTV CABA abre su servicio a talleres y concesionarios, permitiendo libertad de precios y más opciones.
Checkbox Checked La Resolución 176/SECT/26 detalla requisitos de infraestructura y dirección técnica para talleres y concesionarios.
Checkbox Checked Automovilistas de CABA hallarán mayor competencia, más puntos de servicio y, por primera vez, libertad de precios en la Verificación Técnica Vehicular.

La Verificación Técnica Vehicular (VTV) de la Ciudad de Buenos Aires entra en una nueva etapa, luego de que el gobierno porteño aprobó la apertura del servicio a talleres, concesionarios e importadores.

Las autoridades ya establecieron las condiciones concretas que deberán cumplir los privados para incorporarse al sistema y competir por los automovilistas en el marco de un cambio que no se limita a sumar lugares donde realizar la revisión obligatoria.

Detrás de la reforma aparece una transformación más profunda del negocio si se tiene en cuenta que la VTV porteña pasará de un sistema con siete plantas entre las cuales actualmente debe elegir el usuario a otro abierto a nuevos prestadores y con libertad para determinar el precio del servicio.

La Ley 6.963 en donde estableció que "el precio de la Verificación Técnica Obligatoria (VTO) será estipulado por las Estaciones de Verificación" y dispuso que "las tarifas serán libremente establecidas por los prestadores del servicio conforme a las condiciones de libre competencia".

Ahora, la Resolución 176/SECT/26, firmada el 19 de agosto pasado y publicada el viernes 21 del mismo mes en el Boletín Oficial porteño, avanza sobre la letra chica necesaria para poner en marcha esa apertura.

Entre otras obligaciones, la norma crea el Registro Único de Talleres de Verificación Técnica Vehicular Obligatoria y Calificados y establece quién podrá inscribirse, qué infraestructura deberá tener, qué equipamiento será obligatorio y cómo controlará la Ciudad cada revisión.

La propia administración porteña explica que el nuevo esquema apunta a la "remoción de barreras burocráticas" y a impulsar "la simplificación del servicio de Verificación Técnica Vehicular".

El objetivo declarado es "ofrecer un acceso más flexible y reducir los tiempos de espera de la ciudadanía".

Un negocio que también será por precio

Para los automovilistas, una de las mayores transformaciones aparecerá en el bolsillo.

Actualmente, quien reserva un turno para hacer la VTV en la Ciudad debe elegir entre las siete plantas habilitadas y pagar el precio vigente para el servicio que actualmente es de $96.968,19 para vehículos particulares y de $36.459,72 para motovehículos.

Con el nuevo régimen, esa lógica cambiará a medida que se incorporen operadores ya que la norma establece expresamente la libertad tarifaria y habilita a cada Estación de Verificación a determinar su costo.

La reglamentación conocida ahora refuerza ese esquema ya que, al referirse a la oblea identificatoria y al Certificado de Verificación Técnica, dispone que la Subsecretaría de Gestión y Control de la Movilidad aprobará el costo de esos elementos, pero aclara que ese importe "deberá estar contemplado en el precio que las Estaciones de Verificación fijen para el servicio".

De esta manera, cuando comiencen a funcionar diferentes prestadores, un conductor podrá encontrarse con distintos precios para realizar la misma revisión obligatoria.

Pero más allá del valor que tendrá el servicio, los talleres, concesionarios e importadores también podrán disputar clientes mediante la ubicación de sus establecimientos, disponibilidad de turnos, horarios y tiempos de atención.

De este modo, la reforma cambia una característica central del sistema porteño al permitir que la VTV deje de significar necesariamente elegir entre un número acotado de plantas que cobran el mismo valor y abrir la posibilidad de comparar diferentes alternativas.

De siete plantas a talleres y concesionarios

El contraste con el esquema actual permite dimensionar el alcance de la apertura si se tiene en cuenta que en la actualidad la Ciudad informa oficialmente que existen siete plantas habilitadas para realizar la VTV.

En conjunto, según información oficial, todos esos establecimientos poseen capacidad de verificación anual de las plantas.

El propio sistema indica cómo es el trámite actual para sacar la VTV.

Ese mapa podrá ampliarse sustancialmente a partir de la Resolución 176 que define como Estación de Verificación a "cualquier taller, concesionario o importador de vehículos habilitado por la autoridad de aplicación capaz de corroborar técnicamente las condiciones requeridas para la calificación del estado del vehículo".

No significa, sin embargo, que cualquier taller mecánico pueda comenzar inmediatamente a entregar certificados ya que para ingresar deberá inscribirse en el nuevo registro; acreditar el inmueble destinado al servicio; obtener la habilitación correspondiente o una consulta de factibilidad favorable ante la Agencia Gubernamental de Control y cumplir con las exigencias de infraestructura y equipamiento.

La inscripción tampoco será indefinida debido a que la constancia que otorgue la Ciudad tendrá "una vigencia anual", tal como queda establecido en la misma norma.

Qué deberá tener un taller para entrar al negocio

Por otra parte, el nuevo marco reglamentario limita la apertura del mercado al imponer una barrera de entrada importante: no alcanza con disponer de un taller mecánico convencional.

Cada estación deberá contar con al menos una fosa de inspección o elevador que permita controlar "tren delantero y trasero, suspensión, dirección, frenos, chasis, escape y demás componentes inferiores".

Además, cada línea de revisión tendrá que disponer frenómetro, alineador de faros con luxómetro, detector de holguras, dispositivo para controlar la alineación, decibelímetro y equipos para analizar los gases de motores nafteros y el humo de los diésel.

En vehículos livianos se exigirá también un dispositivo para controlar la amortiguación e instrumental para medir la profundidad del dibujo de los neumáticos.

El concesionario del servicio será responsable del mantenimiento de dichos equipos tal como figura en la resolución que establece que "la estación será la responsable por mantener sus equipamientos debidamente calibrados y en correcto estado de conservación".

En el mismo sentido, se advierte que la calibración deberá realizarse "cada seis meses o seis mil revisiones por línea de verificación, lo que ocurra primero".

Los aspirantes tampoco obtendrán la autorización solamente mediante una declaración jurada sino que, una vez presentada la documentación, funcionarios de la Ciudad realizarán una inspección ocular del establecimiento.

Si detectan incumplimientos, el interesado tendrá 10 días para subsanarlos y, en caso contrario, "se procederá al archivo de las actuaciones".

Quién será responsable de cada estación

El nuevo negocio tendrá también una exigencia profesional teniendo en cuenta que las estaciones deberán funcionar "bajo la dirección técnica de un profesional responsable", que tendrá que ser un ingeniero matriculado para ejercer en la Ciudad de Buenos Aires y contar con incumbencias específicas en la materia.

Ese director técnico será responsable de la veracidad de los datos registrados y deberá desarrollar sus funciones "con independencia e imparcialidad".

La regulación incluso impide que pueda ejercer simultáneamente en dos establecimientos tal como figura en la norma que sostiene que "queda prohibido que un Director ocupe cargo en otro taller habilitado a los mismos fines, en un mismo horario".

La revisión tampoco podrá repartirse entre distintos lugares sino que deberá realizarse "en un sólo acto y en un mismo predio", bajo supervisión permanente del director técnico.

De esa manera, aunque exista competencia entre empresas y precios diferentes, la Ciudad busca mantener estándares comunes para determinar si un vehículo está en condiciones de circular.

Cómo evitar las filas en la calle

La competencia tendrá además una exigencia directamente relacionada con la experiencia del usuario dado que la resolución obliga a los operadores a organizar el servicio de manera "fluida, evitando la espera en la vía pública de personas, vehículos o unidades afectados al servicio".

La finalidad, según la propia norma, será impedir "aglomeraciones, sobre turnos, filas o demoras que afecten la circulación peatonal o vehicular en el espacio público".

El requisito cobra mayor importancia ante la posibilidad de que las nuevas estaciones funcionen en talleres y concesionarios distribuidos por distintos barrios porteños, en lugar de concentrarse únicamente en las plantas destinadas específicamente a la VTV.

Controlar el servicio en tiempo real

La apertura de la VTV tendrá como contrapartida un sistema centralizado de fiscalización, al punto que cada estación deberá contar con un sistema informático que registre la totalidad de las inspecciones y reciba automáticamente la información generada por los equipos utilizados durante la revisión.

La plataforma central permitirá a la autoridad disponer de "acceso total, permanente y en tiempo real" para tareas de "control, fiscalización, seguimiento y auditoría".

También administrará la asignación, reprogramación y cancelación de turnos, centralizará la validación de beneficios y exenciones y producirá estadísticas de cada establecimiento.

Incluso la resolución establece que el sistema deberá "procesar y recaudar, por cuenta y orden de las Estaciones de Verificación, a través de un Proveedor de Servicio de Pago (PSP), el cobro de los turnos".

La Ciudad considera además "deseable" que las estaciones dispongan de fotovalidación y de "un sistema de filmación en tiempo real" que registre todo el procedimiento, material que deberá quedar a disposición de la autoridad de aplicación.

Cuándo comenzará la competencia

La Resolución 176 representa un avance decisivo porque establece el procedimiento mediante el cual podrán inscribirse los nuevos operadores, pero no determina una fecha única a partir de la cual talleres, concesionarios e importadores comenzarán simultáneamente a recibir vehículos.

El ingreso será progresivo y dependerá del proceso de cada interesado mediante la presentación de la documentación, apertura del expediente, inspección de las instalaciones, comprobación del equipamiento y otorgamiento de la inscripción.

La reglamentación establece incluso qué ocurrirá si un establecimiento no reúne inicialmente las condiciones porque, en ese caso, el gobierno porteño lo intimará para que subsane las observaciones dentro de 10 días y, si no lo hace, archivará las actuaciones.

Para talleres, concesionarios e importadores aparece así un negocio hasta ahora reservado al circuito de plantas habilitadas, aunque entrar exigirá inversiones en infraestructura, equipamiento, tecnología y profesionales.

Para el automovilista de CABA, el cambio será más sencillo de percibir ya que seguirá teniendo que cumplir con una revisión cuyos parámetros técnicos determina el Estado, pero podrá contar con más lugares donde realizarla y comparar ubicación, disponibilidad de turnos y, por primera vez dentro del nuevo modelo, el precio que cobra cada establecimiento.